Ocho trucos para ahorrar agua en el jardín

Ayuda a tu jardín utilizando menos agua -y ahorrando dinero- con estos simples consejos.

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Vivas donde vivas, el agua es un tesoro. "Ningún lugar se libra de la sequía así que lo más inteligente es prepararse con un jardín resistente a las condiciones más secas", dice Diana Alfuth, paisajista y profesora en horticultura de la Universidad del condado de Pierce, en Wisconsin. "Incluso aunque ahora creas que no estás en un momento de sequía, la lluvia puede terminar en cualquier momento". 

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1. Sí a cubrir con mantillo

Pon una capa profunda de entre 2 y 3 pulgadas de mantillo orgánico, paja de pino, hojas picadas o hasta capas de abono de siembra. "La gente cuando piensa en el mantillo lo hace como si fuera un gasto extra de dinero y trabajo", dice Stacey Hirvela, horticultora de Spring Meadow Nursery, en Grand Heaven (Michigan). "Pero el mantillo es el recurso número uno que tu puedes utilizar para conservar la humedad del suelo, evitar la evaporación y mejorar el entorno para el crecimiento de las raíces". El mantillo también mantiene a raya las malas hierbas, que compiten por la humedad con las flores y otras plantas. Además, se descompone y mejora el suelo, lo que le permite absorber más agua.

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2. Elige plantas que aguanten las condiciones más secas

"Algunas plantas dan pistas a simple viste de que son más capaces de aguantar la sequía mejor que otras", dice Hirvela. Busca plantas como la Oreja de cordero, que trabajan para minimizar la evaporación. También puedes añadir suculentas, cuyas hojas jugosas son expertas en el almacenamiento de agua. No olvides que cualquier nueva planta sembrada, incluso si es tolerante a la sequía, necesita ser regada regularmente hasta que se haya establecido en condiciones durante el primer año.

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3. Investiga sobre las plantas nativas

Las especies nativas están adaptadas a las condiciones locales del suelo y los niveles de lluvia de las zonas en las que crecen. Haz una búsqueda en Internet para saber cuáles son las especies de tu zona, visita los jardines botánicos y viveros o echa un vistazo a las sociedades de plantas nativas en las que se ofrece una lista de éstas.

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4. Saca el máximo provecho de lo que la madre naturaleza te da

Recoge el agua de lluvia con un barril a través de la bajante de casa. Los barriles de lluvia tienen un agujero en la parte superior para que el agua fluya y un interruptor de encendido o apagado en la inferior a través del cual puedes utilizar este agua para regar. Puedes comprarlo o hacerlo tú mismo. Asegúrate de que el orificio de entrada está cubierto con una malla fina para impedir la entrada de escombros o cría de mosquitos y eleva el barril con bloques para que puedas regar con facilidad, ya que el peso hará que se caiga cuando esté lleno por la gravedad.

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5. El agua de la mañana

"El agua se evapora más lentamente cuando hace frío", dice Hirvela. "Regar temprano hace que la planta tenga lo que necesita en el día para soportar el calor". Un consejo extra: utiliza un rociador en spray para no desperdiciar el agua. Regar por la mañana da a las plantas la oportunidad de que sus hojas se sequen antes, reduciendo el riesgo de enfermedades y hongos que prosperan en condiciones húmedas.

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6. Utiliza mangueras de riego por goteo

Las mangueras de riego por goteo tienen unos pequeños agujeros para que el agua pueda caer a un ritmo más lento. "El riego por goteo es más eficiente que el riego de sobrecarga ya que el agua se suministra directamente a las raíces", dice Hirvela. "No se pierde el agua porque se evapora antes de que toque el suelo".

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7. Sé amable con el césped

Mantén el césped a la altura recomendada más alta, no esquilada a ras del suelo. Las hojas del césped más largas ayudan a darse sombra entre sí y reduce la evaporación. "La hierba más corta permite que las semilla s se muevan y distribuyan mejor", dice Alfuth. Repara las fugas en el sistema de riego y evita la formación de charcos. ¡El asfalto no necesita ser regado!

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8. Reconsidera el tamaño del césped

El césped debe tener su lugar y si está luchando constantemente por crecer bajo árboles o en una zona donde es difícil cortarlo, como una ladera empinada, considera reemplazarlo. "A veces hay que preguntarse por qué se está luchando", dice Hirvela. "Una cubierta vegetal tolerante a la sequía puede ser la mejor elección, aunque también puedes disfrutar de esa parte del patio instalando una parrilla".

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