Cómo cuidar plantas colgantes y trepadoras

Consejos útiles para vestir tu hogar de verde gracias a las especies colgantes.

Las plantas colgantes o trepadoras como la hiedra, los potos o los cissus se caracterizan por la poca rigidez de su tallo. Al no estar erguido caen de forma frondosa como largos pendientes naturales perfectos para colocar en las alturas y vestir las terrazas, los jardines y balcones.

NECESITAN GUÍAS
Las plantas trepadoras pueden llegar a vestir paredes enteras de una forma maravillosa. Para ello, necesitan la ayuda del soporte vertical. Crecerán buscando la luz. Cuanta más reciban, más velocidad en el crecimiento. Si no tienen soporte en vertical, estas trepadoras deambulan por el suelo y se convierten en plantas "rastreras". Por ejemplo, la hiedra es una especie perfecta para ello.

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RIEGO
Colocada en la pared de un jardín donde reciba buena luz y el agua de lluvia, necesitará regarse con frecuencia en los días de más calor con la ayuda de una manguera (verás que el verde de sus hojas tomará mayor intensidad) y con menor intensidad durante los meses de invierno.

A TENER EN CUENTA
Si eliges ubicar una especie colgante en un cesto, asegúrate de llegar bien a ella para poder podar las hojas secas y regar con la frecuencia que requiera cada especie. Puedes elegir entre un sinfín de plantas de este tipo. Entre ellas, el abutillón, por ejemplo, es una especie ideal para emplazarla en un porche con buena luz (orientación sur) o el viso, una planta de rápido crecimiento que puedes ubicar en pequeñas paredes de balcones. Es muy dura a las inclemencias meteorológicas así que su mantenimiento será más que fácil.

Una de las especies más decorativas son las crasas colgantes. Regar las plantas que cuelgan desde las alturas es incómodo y por ello esta especie es una de las más utilizadas dado que no requiere un riego habitual.

Si decides ubicarlas en interior, cuidado con los lugares cercanos a fuentes corrientes de aire, fuentes intensas de calor (como calefacciones) y mucha precaución con el humo del tabaco. Sufren más que otras especies con estos factores.

Para regarlas, puedes optar también por el clásico método del riego por inmersión una vez a la semana.

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