Limpieza y cuidado de los muebles de exterior

De madera, de hierro, de fibras o de resina sintética, los muebles de exterior se convierten en el decorado protagonista del ocio y relax del verano. Pero, para que duren más y se conserven en buenas condiciones, es necesario una limpieza periódica, adecuada según su material.

MUEBLES DE MIMBRE, RATÁN Y FIBRAS NATURALES
- Los muebles de esta gama de exterior son ligeros y resistentes pero a la vez son delicados y los que más fácilmente se deterioran. Para limpiar los trenzados de este tipo de fibras, lo más recomendable es utilizar un cepillo de cerdas naturales duras humedecido con agua jabonosa y un poquito de amoniaco. Debemos evitar mojarlos mucho con el fin de que no se deformen.

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- Para protegerlos de la exposición solar y las inclemencias del tiempo, aplica y extiende, con una brocha de cerdas duras, una capa de barniz de poro abierto para exteriores rebajado con aguarrás.

- Si quieres eliminar el tono oscuro que este tipo de muebles van adquiriendo con los años*, frótalos con un paño en agua tibia mezclada con jugo de limón y déjalos secar. Enseguida recuperarán una tonalidad más clara.

*Un truco eficaz para que no se resequen, es aplicarles de vez en cuando aceite mineral.

MUEBLES DE HIERRO FORJADO
- Este tipo de muebles se caracteriza por su buena resistencia al paso del tiempo.

- Para la limpieza diaria, lo mejor es emplear un trapo humedecido en aguarrás.

- Sin embargo, al tener como uno de los principales riesgos la oxidación, deben protegerse con una capa de pintura o barniz antioxidante. También se puede llevar a cabo un mantenimiento periódico con una cera especial que combata la corrosión y evite los efectos de agentes externos sobre el mobiliario.

En caso de que en alguna parte haya herrumbre, se puede eliminar con un cepillo de alambre especial para metales o con una lija.

MADERAS TROPICALES
- Para mantener en buenas condiciones los muebles de teca, balau, merbau, iroko y demás maderas exóticas, conviene cumplir una serie de pautas. Lo primero, deberemos aspirar el polvo con un trapo seco. Después, hay que frotar la madera con una bayeta humedecida en agua y jabón de Marsella. Por último, cuando la madera se haya secado, aplicaremos por la superficie del mueble una fina capa de aceite natural, derivado de las propias maderas, como el aceite de teca.

MATERIALES SINTÉTICOS
- Este tipo de muebles no necesitan de ningún mantenimiento especial, ya que no son porosos. Para limpiarles el polvo, basta con un poco de agua y jabón neutro para dejarlos como nuevos. No es necesario recurrir a otros productos para limpiarlos; de hecho, utilizarlos podría afectar a su estructura o coloración.

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