Las bulbosas

Las bulbosas que florecen en marzo —tulipán, jacinto, narciso—, se plantan en otoño.

Bulbos: de otoño a primavera

El primer paso es comprar los bulbos sanos, es decir, comprobar que no tengan agujeritos y que estén duros; si se presiona la base del bulbo con los dedos y se hunde, es que está mal conservado. También es fundamental contar con un suelo que drene bien, que no se encharque. Para preparar el terreno se debe labrar la zona a plantar con la azada y profundizar unos 20-25 cm, de modo que quede la tierra suelta, mullida y ventilada. Es recomendable, aunque no obligatorio, incorporar un abono orgánico y mezclarlo con la tierra como puede ser mantillo, turba o estiércol. En cuanto a su plantación, entre bulbos debe guardarse una distancia de 10/12 cm; respecto a la profundidad valdrá como norma saber que la parte superior del bulbo debe estar cubierta por una capa de tierra de espesor igual a lo que mida el bulbo en altura.

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