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7 Ideas para tener un jardín de grava: ideas de paisajismo y consejos de mantenimiento

Ahorra mucho dinero en riego y ten un jardín bonito con grava en vez de césped o baldosas.

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    Un jardín de grava que no requiere mucho riego es una idea súper atractiva para muchos de los que tienen jardines con césped y plantas que requiere riego regular, sobre todo en climas como en España que cada vez suben más temperaturas y el problema de la sequía sigue azotando a los pantanos y reservas de agua. Así que jardineros y paisajistas no se están lanzando a la grava solo por su resistencia. Y como los jardines con preciosos, sedums, crasas y otras bellezas tolerantes a la sequía, los jardines de grava también pueden lucir preciosos. Son ideales para lugares con climas soleados ya que pueden mantener con un riego mínimo.

    Las ventajas de tener un jardín de grava

    A medida que las restricciones de consumo de agua por la sequía empiezan a ser más habituales, es posible que muchos jardineros tengan que adoptar la práctica de la xerojardinería (un estilo de paisajismo que reduce la necesidad de riego), muy común en la costa oeste de los EE. UU. Pero no hace falta que el clima sea semi desértico para crear un jardín de grava. Un jardín de grava bien construido tendrá un buen drenaje, por lo que no debería importar un poco de lluvia británica.

    Las ventajas de un jardín de grava son muchas. Donde un césped se vuelve amarillo y seco sin agua, un jardín de grava puede florecer, proporcionando interés durante todo el año. Y donde el césped artificial se calienta, la grava refleja el sol y modera la temperatura del suelo.

    Además, es un estilo de jardín ideal para cualquier persona que busquen ideas para tener un jardín de bajo mantenimiento y que no requiera mucha dedicación. Una vez que tengas un jardín de grava, descubrirás que pasas menos tiempo quitando malas hierbas y controlando plagas de insectos, y más tiempo con un café (o un cóctel) en la mano disfrutando de tu jardín.

    Un jardín de grava es preferible a la pavimentación si pensamos en el mejor cuidado del medio ambiente. El uso de una capa permeable como la grava ralentiza la erosión, reduce la escorrentía y mejora el drenaje y la retención de agua, lo que en última instancia reduce los riesgos de inundación. ¿Suena bien? Aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre cómo crear su jardín de grava perfecto.

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    Ideas para el jardín de grava: elegir la grava adecuada y el tamaño correcto

    Cuando se trata de elegir la grava adecuada para tu jardín, el tamaño importa. Como Beth Chatto explica en The Dry Garden, una grava con piedras de demasiado pequeñas se nos cuelan en los zapatos, y demasiado grandes puede hacer que sea imposible caminar sobre él o hacer rodar una carretilla.

    Recomendamos elegir grava de un tamaño máximo de 10 mm. Cuanto más fina sea la grava, más se riesgo hay de que se esparza más allá de la zona elegida, por lo que si prefieres que una grava fina en lugar de gruesa, opta por poner un borde. Sé creativo con madera recuperada (las vigas o paneles viejos para cercas o los palés de madera funcionan bien), guijarros o incluso botellas de vino boca abajo, dependiendo de lo que tengas a mano.

    La capa superior de grava debe tener alrededor de 10 cm de profundidad. Esto ayudará a evitar las raíces empapadas y, la regla general es usar una tonelada de grava por cada 12 metros cuadrados.

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    ¿La grava es sostenible?

    La grava a menudo se promociona como una buena idea para tener jardines más ecológicos. Evita inundaciones y no crea el efecto de isla de calor urbano como la pavimentación o el hormigón. También es mejor para la naturaleza que colocar una sábana de césped artificial a base de combustibles fósiles que a la larga destruye el hábitat.

    Sin embargo, el paisajista Jack Wallington cree que no todos deberíamos apresurarnos a quitar nuestro césped: “No, el césped no está mal, de hecho es bastante importante. Es lo mejor para la mayoría de jardines y patios porque está vivo y almacenando carbono activamente”. Así que primero debes pensar bien sobre las condiciones de tu jardín antes de modificar el tipo de suelo para adaptarlo a un jardín de grava. Si tienes mucha sombra y suelo pesado, es posible que te venga mejor optar por un estilo de jardín arbolado.

    El origen de la grava

    También debemos tener en cuenta de dónde y cómo se ha extraído la grava. Busca grava con credenciales ecológicas de roca dura, y proveedores certificados, y compra solo en locales confiables. Evita comprar grava que haya sido dragada del lecho marino, ya que contribuye a la erosión costera y la destrucción de la vida marina. En su lugar, opta por variedades recicladas como el hormigón triturado, por ejemplo. Por lo general, están hechos de una mezcla de materiales de construcción, que incluyen hormigón triturado, ladrillo y grava recuperada.

    Alternativamente, las lascas de pizarra recicladas pueden añadir un toque de sofisticación a tu parcela mientras reutilizas un subproducto de la industria de la pizarra para tejados. La gravilla tiende a ser más blanda bajo los pies, por lo que es más apta para niños y mascotas.

    ¿Debes optar por una membrana de grava o no?

    Muchos de los consejos que leerás sobre cómo hacer un jardín de grava aconsejan el uso de una membrana supresora de malezas. Si eliges esta opción, busca una estera permeable. Hay alternativas libres de plástico como la malla anti hierbas de fieltro geotextil de Leroy Merlin.

    Pero, ¿realmente necesitas una malla bajo la grava? Tal vez no, en Highfield Farm en Monmouthshire, los propietarios usaron una membrana en un lado de su jardín de grava y dejaron la otra mitad sin malla. El resultado: el lado sin la malla tuvo un crecimiento más vigoroso. Además, sin la membrana, lograrás un jardín de estilo libre de apariencia más natural. Así que nuestra opción sería obviar el uso de una malla y usar ese presupuesto para elegir las plantas que vamos a poner en nuestro jardín, lo que nos lleva a la parte divertida: elegir el esquema de plantación.

    7 ideas de jardín de grava

    1. Un jardín de hierbas

    Complace al cocinero de tu casa y pon un toque del Mediterráneo en tu parcela con un jardín de hierbas aromáticas que sabe tan bien como se ve. Crea una base en tonos tierra con grava dorada, terracota desgastada de segunda mano y paredes encaladas.

    Elige hierbas como el tomillo, el romero, la mejorana, la salvia y el orégano, todas de climas soleados y que sobreviven en suelos pobres y duros. Añade hinojo tolerante a la sequía y variedades más altas de milenrama para aumentar la altura o vete a lo grande con majestuosos enebros. En este estilo de jardín, la grava tiene el beneficio adicional de reflejar el sol y calentar las plantas, lo cual es útil si estás en climas no tan soleados o cálidos como la costa mediterránea.

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    2. Un jardin zen

    ¿Quieres un espacio para relajarte, meditar y escapar del estrés diario? Crea un jardín minimalista de estilo japonés con grava fina en tonos pálidos, algunas rocas bien colocadas y un esquema de paisajismo sencillo que incorpore una fuente o un estanque.

    Planta árboles de hoja perenne como pinos cuyas hojas en forma de aguja añaden aroma y textura, o cerezos cuya flor suaviza el ambiente. Un jardín zen funciona bien si cuentas con zonas húmedas y sombreadas donde puedan prosperar musgos, helechos pata de liebre, hepáticas y Saxifraga cuneifolia. (Dato curioso: saxifraga proviene del latín "rompepiedras", por lo que es una buena opción para la rocalla).

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    Además, al cambiar el ruido de la cortadora de césped por los suaves golpes de un rastrillo sin duda hará más felices a tus vecinos también. Descubre cuáles son las 8 mejores plantas de Feng Shui para tu casa.

    3. La rocalla

    Añade a tu jardín de grava rocas más grandes esparcidas por todas partes para agregar un poco de textura, profundidad y diversión a tu espacio exterior. Un jardín con pendiente natural es ideal para colocar rocas, ya que se beneficiará seguro de ese drenaje natural tan importante. Para crear un oasis rocoso, opta por plantas alpinas que están acostumbradas a crecer en las cimas de las montañas y tener que aferrarse a las paredes de los acantilados. El paisajista Chris Young recomienda: “Piensa en pequeño cuando se trata de las plantas para un jardín de rocas. Los bulbos más pequeños son una buena opción, especialmente los narcisos pequeños o las especies de tulipanes silvestres".

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    Añade prímulas por las grietas de las rocas para lograr bonitos toques de color. Las plantas rastreras de crecimiento bajo como el tomillo rastrero son una cubierta muy útil para el suelo. Plántala en las grietas a lo largo de un camino para disfrutar de ese golpe aromático mientras paseas por tu jardín. Solo tienes que pensar primero dónde colocar las rocas grandes exactamente donde quieres tener las plantas, ya que serán pesadas para moverlas más tarde.

    4. Caminos de grava

    Atraviesa tu jardín con estilo, con un camino de grava. Agrega interés con escalones de arcilla, vigas o mezcla y crea un mosaico de diferentes gravas. Si vas a hacer un camino de losas, deja espacio entre ellas. Un camino recto que conduzca a un punto focal como un área para sentarse o una fuente de agua funciona bien, pero también puedes agregar misterio y crear la ilusión de espacio con un camino sinuoso de grava.

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    Usa la manguera para trazar las curvas que deseas crear. Para aumentar la belleza, delimita el camino con hierbas ornamentales como el miscanthus, pennisetum y stipas. Finalmente, crea zonas de interés visual con escalones de grava o piedra salpicados de montículos de flores como el erigeron, la saponaria o la campanilla del Adriático

    5. Para la zona del patio

    ¿Tienes un área para sentarte a la sombra? Una mano de pintura blanca y las plantas correctas pueden agregar instantáneamente un toque de romanticismo a tu jardín. Alliums y aromáticas lavandas prosperan en suelos ligeros y arenosos, y atraerán a los polinizadores a tu jardín. No temas incorporar árboles pequeños y arbustos a tu jardín como el madroño, es una magnífica adición comestible que se puede cultivar en una maceta en un lugar soleado. Y con su fruta puedes hacer una rica mermelada, y a los pájaros también les encanta.

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    6. Un jardín delantero de grava

    Cuando queremos subir el atractivo exterior de nuestra casa, pensamos en flores alrededor del coche que aparcamos, pero con un jardín de grava también lo consigues. Gravel Master recomienda “usar grava de 20 mm, ya que es fácil de caminar, soporta el peso de las llantas de los coches, y no se dispersa. Una grava de 10 mm puede clavarse en las bandas de los neumáticos y si es de más de 20 mm será difícil caminar sobre ella”.

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    Las plantas que mejor soportan un poco de pisoteo son especies como las acaenas y el tomillo rastrero. El Thymus coccineus tiene flores de color magenta y libera agradablemente su aroma con el paso de las pisadas. Para iluminar un lugar parcialmente sombreado, prueba cornejo rastrero o phlox stolonifera o prueba Ficaria verna para crear una alegre alfombra de flores de color naranja.

    7. Jardines de grava en contenedores

    Si tu espacio exterior se reduce a un pequeño patio, balcón o alféizar de una ventana, o si tienes un jardín con una tierra pesada, a base de arcilla, húmeda o anegada, hay muchas ideas para crear pequeños jardines de grava que puedes probar.

    Los macizos de rocas elevados, las macetas y los abrevaderos llenos de tierra de drenaje libre y arena para horticultura pueden ser un bonito hogar para las alpinas.

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    Las lascas de pizarra colocadas en posición vertical en una maceta con una mezcla de arena y tierra de drenaje libre pueden imitar las grietas naturales (y es divertido involucrar a los niños). Un consejo importante de los autores de The Crevice Garden es crear un montículo con la tierra y los materiales. La idea es replicar "un mini-terreno montañoso y permitir una raíz profunda" en lugar de agregar rocas a una capa plana de suelo. También puedes crear exhibiciones divertidas con ladrillos con agujeros para la vegetación que elija o macetas de terracota rotas.

    ¿Qué tal seleccionar algunas variedades de puerros caseros o pequeños alpinos? Solo recuerda que los jardines de grava con macetas de un color o tipo similar crean un paisajismo consistente para lucir tus plantas. Completa el jardín de grava en miniatura con conchas marinas recicladas.

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