El gran porche de esta cabaña es un sueño de verano

Los días de playa, sol y descanso son un regalo. Y esta cabaña costera, situada al sur de Lisboa, lo recuerda con su refrescante deco azul y blanca.

una casa azul con porche y piscina en comporta, portugal
Montse Garriga

El exterior pintado en azul y blanco de esta cabaña lisboeta es toda una pista de su cercanía a la playa. En ella, los propietarios disfrutan en familia de un delicioso porche, la piscina y una relajante slow life de verano.

Situada en un paraje privilegiado de la zona de Comporta, al sur de Lisboa, esta cabaña es el lugar ideal al que se escapan sus dueños los fines de semana y veranos. En ella encuentran lo que necesitan para olvidarse del estrés diario y abandonarse a la calma y la vida en familia. Como preferían pasar los días al aire libre, el exterior se cuidó al detalle. La fachada, con listones pintados en azul y blanco —el dúo cromático costero por excelencia— aporta un aire navy.

Y el porche y la piscina ofrecen rincones deliciosos. Su decoración es obra del estudio Saaranha & Vasconcelos, formado por Carmo Aranha y Rosário Tello, que cumplieron el deseo de los propietarios: crear un ambiente de playa que haga el día a día fácil y amable…

Los días de playa, sol y descanso son un regalo. Y esta cabaña costera, situada al sur de Lisboa, lo recuerda con su refrescante deco azul y blanca.
Montse Garriga

Una alfombra de fibra recibe a los invitados de todo corazón. El diseño costero de la fachada recuerda la proximidad del mar, al que se llega paseando o con una pequeña excursión en bicicleta.

Montse Garriga

La tarima de madera que cubre el porche se prolonga hasta la piscina, a la que se accede por unos escalones. En el suelo, esterillas, almohadones y cojines con fundas de jarapa invitan a disfrutar, relajados, de los primeros baños de sol.

En el porche se ubicó un comedor al exterior, cubierto con una pérgola de madera que le da sombra. La mesa del comedor en el porche, puede acoger incluso a ocho comensales.

Montse Garriga

Mesa Link, del diseñador Jakob Wagner. Sillas en ratán Crioline, de Patricia Urquiola. Todo, en B&B Italia.

una casa azul con porche y piscina en comporta, portugal
Montse Garriga

Unos visillos largos y vaporosos cuelgan de ella para proteger a los comensales de los insectos y la brisa nocturna.

La vida se disfruta más al exterior

  • Las pérgolas, ya sean de madera, hierro o bioclimáticas como las de la firma Saxun, protegen del sol directo. En zonas que tengan mucho viento, se puede optar por modelos de techos correderos, de lamas o con toldo retráctil.
  • Sillas, sillones, pufs, bancos, hamacas… cualquier asiento es bueno para disfrutar mejor del excelente clima veraniego. Distribuidos a lo largo del porche, permitirán sentarse sin horarios, desconectar y dejar que el tiempo fluya.
  • En los comedores de exterior no pueden faltar vajillas frescas, alegres y con espíritu marinero. Y en la mesa, ensaladas, frutas de temporada y dulces de la tierra. En esta esperan los pastéis de Belém, de hojaldre y crema.

    Realización: Mercedes Díaz de Rábago.

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