Consejos y trucos para distribuir el salón y que parezca más grande

Trucos de interiorista para sacar el máximo partido al salón y que parezca más grande de lo que realmente es.


    ¿Tu salón está bien distribuido? ¿Crees que puede mejorar? Estas dos preguntas surgen de forma inesperada cuando te das cuenta que, probablemente, tu salón no es tan cómodo como deseabas o que carece de espacio suficiente para disfrutar de sus recursos. Para tener más claras las respuestas, te damos algunas ideas sobre cómo distribuir el salón correctamente. Descubre algunas claves deco y secretos de decorador para sacar más partido al salón y, además, hacer que parezca más grande.

    Primeros aspectos a tener en cuenta: a la hora de ordenar el salón, es preciso cuidar hasta el más mínimo detalle. No se recomienda comprar mobiliario excesivamente grande ni tampoco demasiado pequeño. El objetivo no es recargar cada hueco que encuentres, sino que la organización del salón sea coherente, armoniosa y ofrezca el espacio suficiente como para moverte por él. La mejor recomendación es que planifiques cómo organizar el mobiliario y las piezas más importantes para valorar si necesitas realizar una nueva adquisición. Apunta tus opciones en un listado y dibuja un pequeño plano para ir visualizando la forma de encajar tu particular puzzle. Un aspecto muy importante es la paleta cromática, un paso fundamental para decorar salones frescos y llenos de color.

    Cómo distribuir el espacio en el salón

    Un factor a tener en cuenta es que lo distribuyas a tu gusto. Para ello, busca una pieza importante o una zona que quieras destacar y construye un universo acogedor alrededor de él. Ten muy en cuenta las medidas del salón, porque definirán el estilo de la distribución. Por ejemplo, en estancias grandes, puedes separar los muebles de las paredes y crear distintas zonas para que resulte más versátil; en este sentido, puedes poner un escritorio integrado en la decoración del salón, así tendrás un hueco para tu espacio de trabajo, al igual que un punto de lectura o un rincón para que jueguen tus hijos.

    Para decorar un salón pequeño con mucho estilo, solo tienes que seleccionar muy bien los recursos que vas a incluir en la decoración. Sin embargo, es muy importante crear un área para conversar con sillas o sofás que lo hagan acogedor; a su vez, los pufs serán tus grandes aliados por su practicidad y escaso volumen, sin olvidar también los muebles 2x1: taburetes que son mesitas y muebles plegables o multifunción. Pon atención en la forma que tiene el salón para distribuir el paso y procura que haya espacio entre los muebles. Se recomienda que haya, como mínimo, unos 50 cm entre el sofá y la mesa de centro, pero siempre hay alternativas, especialmente para los salones con comedor integrado. La clave es que cualquiera pueda deambular por la estancia sin tropezar.

    Aprovechar los muebles auxiliares

    La zona del sofá y cualquier otro asiento, como butacas o sillas, necesitan las típicas mesitas auxiliares para el salón. Vas a conseguir que tus invitados o tu familia esté muy cómoda y no necesite levantarse para ir a por bebidas, consultar su móvil o apoyar su libro o revista favorita. En cuanto a las mesas de centro, es preferible que estén a la misma altura que el sofá o algo más baja. No importa si eliges una cuadrada o circular, lo imortante es que encanje bien estéticamente y que el tamaño sea equilibrado. Sin embargo las bandejas de las mesitas conviene que alcancen la altura de los reposabrazos de las sillas. Por otro lado, siempre es bueno que haya estanterías para colocar libros en el salón, ya que decoran y tienen una funcionalidad. Las lámparas de pie quedan muy bien en rincones para aportar luz indirecta, la cual es muy importante en la iluminación del salón y se puede completar con apliques y distintas lámparas de techo o de sobremesa, perfectas para las estanterías o para colocar encima de las mesas auxiliares.


    Tu salón tiene los metros que tiene y no existe varita mágica para ampliarlo, pero sí hay algunos trucos que pueden ayudarte a sacar a esa estancia el máximo partido sin que ello signifique renunciar a la decoración que te gusta.

    • REDISTRIBUYE LOS METROS: Antes de aventurarte a hacer cambios en el salón, piensa si la distribución actual es la correcta. Determina cómo quieres utilizar el espacio, qué actividades vas a realizar en él con tu familia y las mejores maneras de llevarlas a cabo. Haz una lista con los aspectos positivos y negativos de los cambios que quieres hacer y anota tus prioridades antes de volver a trabajar la zona. Verás cómo un cambio de distribución puede obrar maravillas.
    • ESPACIOS POLIVALENTES: Cada vez vemos más ejemplos de casas en las que conviven distintos ambientes en un mismo espacio. En definitiva de lo que se trata es de hacer un uso inteligente de él. Instalar diferentes acabados de suelo, cambios de nivel y separaciones semipermanentes como una librería, por ejemplo, te ayudará a crear zonas delimitadas para cocinar, estudiar y relajarse.
    • CREA NUEVAS ÁREAS: Ganar espacio hacia afuera o hacia arriba son dos buenas soluciones. Si integras la terraza en el salón, habrás ganado metros como por arte de magia. También puedes convertir una amplia ventana con alféizar en un agradable rincón de lectura. Solo necesitas una colchoneta y cojines. Mientras que en caso de techos altos, puedes crear altillos con estanterías, pero sin sobrecargar el espacio.
    • ESTRUCTURAS INCÓMODAS: A veces las casas antiguas nos sorprenden con elementos estructurales de difícil solución, como pilares maestros o retranqueos. Sácales partido con soluciones a medida que los integren y, en lugar de ocultarlos, haz que se conviertan en punto focal de la decoración.
    • CUESTIÓN DE PUERTAS: Algo tan sencillo como sustituir la puerta abatible convencional por un modelo corredero te permitirá ganar hasta 1,5 m2 y le dará más ligereza a la estancia. Puedes elegirla con guías o empotrada para que quede oculta en la pared.
    • MUEBLES LIGEROS: Opta por diseños de estructuras finas, líneas rectas, tonos claros y piezas de cristal. El mobiliario con estas características potencia la ligereza de la estancia. Elige piezas con doble funcionalidad para ahorrar espacio: un puf o una mesa que sirvan de asiento y almacenamiento.
    • TRUCOS DE DECORACIÓN: Ahora que el violeta rige nuestro universo cromático, puede que te tiente usarlo en las paredes del salón; si lo haces, empléalo solo en una. Mantén para el resto de frentes y complementos colores claros. Así evitarás que la pintura domine la estancia. En cuanto a los pavimentos, utiliza lamas largas o revestimientos continuos, como el microcemento, que multiplican el espacio.
    • UNA TRASERA DA PARA MUCHO: Si el sofá del salón no está pegado a una pared puedes aprovechar ese espacio de diversas formas: situando una consola a modo de escritorio; o unos pufs que permitan ampliar la zona de asientos. O también puedes disponer un banco de madera para almacenar mantas, revistas o libros. La única condición para que esta disposición funcione es que no deben sobrepasar en altura al sofá.
    • BAJO LA ESCALERA: ¿De tu salón sale una escalera que comunica con las habitaciones? Si es así, estás de suerte, porque el hueco que queda debajo es un lugar perfecto para darle nuevos usos. Puedes utilizarlo para crear un rincón de lectura colocando una butaca y un velador. O si lo prefieres, hacer un armario a medida con puertas abatibles donde guardar la vajilla, o una zona de estudio con una mesa abatible y un taburete. Si no quieres meterte en mucha obra, puedes instalar las puertas y dejar el interior completamente diáfano, a modo de trastero, para almacenar bicicletas, los útiles de limpieza o el equipamiento deportivo.
    • TESOROS ESCONDIDOS: Si tu salón cuenta con una hornacina en la pared, conviértela en un lugar especial donde exponer tus colecciones más preciadas. Para darle más relevancia a la zona, puedes forrar esa pared con un papel pintado sofisticado y colocar unas sencillas baldas de cristal. También puedes utilizarla como una pequeña librería auxiliar para libros o discos.
    • UN BAR ESTILOSO: La fiebre coctelera ha hecho que el armario de las bebidas se haya puesto de nuevo de moda. ¿A qué sería buena idea revivir una pared y convertirla en un mini bar con encanto fifties? Mezcla estantes abiertos y cerrados junto a un mini aparador donde almacenar las copas y la coctelera. Seguro que este rincón es el más concurrido cuando recibas visitas.
    • EL MEJOR ENCUADRE: ¿Gozas de un generoso ventanal en el salón? Enmárcalo de suelo a techo con una inmensa librería. Organiza bien los libros para que den una sensación de orden. En lugar de tenerlos repartidos en varios muebles, de un plumazo los habrás agrupado todos en un mismo sitio. De esta manera podrás eliminar las otras estanterías y aligerar el salón de mobiliario. Incorpora a tu nuevo dintel ilustrado un escritorio y ¡ya tienes el lugar perfecto para disfrutar de las vistas!
    • MOODBOARD VARIADO: En lugar de ocupar una pared con composiciones de cuadros, resuelve su decoración de forma más original: coloca un tablero de madera con fotos, postales o citas inspiradoras que podrás cambiar y actualizar a tu gusto en en función de la temática o el color que elijas.

      En definitiva, si estás cansada de la decoración del salón, tenemos la solución con estos trucos y consejos de expertos interioristas para aplicar detalles para decorar el salón con un estilo personal.

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      Zona de estar con la cocina/comedor
      Hearst

      La fusión de la zona de estar con la cocina/comedor proporciona luz y una sensación de amplitud inmediata. Utiliza una puerta corredera o una cortina, como en la imagen, para dotarles de la privacidad precisa. En la zona de estar elige mesas de almacenamiento ligeras, como el modelo Kvistbro, de Ikea (29 €).

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      Salón clásico
      Hearst

      Con embocadura clásica y súper elegante o con otra más moderna y discreta... Las chimeneas suman estilo a cualquier salón. Lo habitual es distribuir la zona de estar en torno a ella, cuando ocupan el espacio central de la pared, y, sobre todo, realzar el tramo de pared donde están situadas con un espejo, un cuadro o una composición creada con láminas y fotografías. Si tiene repisa, un collage con velas, candelabros, flores...

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      Salón con mucha luz exterior
      Hearst

      Las ventanas embellecen los salones. Distribuye el salón teniendo en cuenta dónde están y sus proporciones, y así lograrás que destaquen ellas y su entorno. Casi siempre forman un tándem irresistible con una butaca para crear un rincón de lectura o con una chaise longue... Capítulo aparte merecen las ventanas panorámicas, como en este salón. La distribución de los muebles de la zona de estar tendría que hacerse pensando en disfrutar del paisaje y vistas que ofrecen. Revisa cada rincón de esta vivienda diseñada por el arquitecto Antonio Guzmán en el enlace.

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      Salón con piezas de diseño
      Hearst

      Piensa en qué mueble, pared o rincón quieres que destaque más. Ese es el punto de partida. El resto de muebles y complementos girará en torno a él. Para la mayoría será el sofá, pero puede ser también el dúo sofá y mesa de centro, un aparador vintage, un mueble de anticuario o una obra de arte. Queda muy bien también la lámpara de sobremesa para el salón. Al fin y al cabo, se le ha dado al espacio un elegante tono a una de las paredes para realzar la fotografía de Riccardo Neri, pero todo el mobiliario de la zona de estar gana interés visual. Interiorismo, Luis Puerta.

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      Salón abierto a la cocina
      Hearst

      Los salones con cocina son tendencia, pero no todo vale. Clave en la distribución: mantener un espacio propio para la zona de estar y otro para las tareas culinarias. Fundamental.

      Todo un reto cuando el salón no es muy grande. Este ejemplo y sus ideas se pueden aplicar en otros salones pequeños. Los ambientes quedan delimitados por el cambio en los revestimientos: ladrillo visto y paredes blancas. El sofá es rinconero para optimizar el espacio y hacer más fluida la circulación.

      El elemento de transición entre el salón y la cocina: una isla que cumple la función de mesa de comedor y amplía la superficie de encimera. Si tu salón comparte espacio con la cocina, recuerda que la estética de ésta debe ser impecable.

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      Salón actual
      Hearst

      Una distribución certera: los muebles más voluminosos ocupan paredes opuestas para ganar profundidad visual, y conseguir que la terraza se convierta en un ambiente más del salón. Y una solución práctica para ganar zonas de almacén en el salón: un mueble como el de este ejemplo, con puertas lisas y gran capacidad.
      La sensación de amplitud en el salón
      también se crea cuando se favorece la entrada de luz natural y ésta se potencia con colores claros. El truco para un efecto deslumbrante: el contraste con un tono más oscuro logra que el blanco se intensifique, como se hizo en este salón. El artífice de esta propiedad campestre es el arquitecto, Joan Arnau Farrás.

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      Salón con chimenea
      Hearst

      La distribución simétrica es uno de los recursos más utilizados por los decoradores. Por algo será. Transmite orden y serenidad. Jugar con las simetrías en un rincón del salón es sinónimo también de elegancia. En este salón se hizo en torno a la chimenea, flanqueada por dos aparadores, de More & More. Sobre ella, el espejo Rondo, de la firma Zieta. Y en las paredes, dos puertas antiguas, recuperadas de la casa, que fueron lacadas por Carpintek con diseño de Dimensi-on. Al decorar la mesa de centro ha quedado muy equilibrada; además, la cabeza de ciervo se adquirió en El Collage. Interiorismo, del estudio Dimensi-on.

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      Salón un columna
      Hearst

      En salones con elementos estructurales, como pilares, la distribución del mobiliario se complica, pero siempre hay solución. En la mayoría de los casos, el pilar se convierte en el elemento que marca la frontera entre dos ambientes, como se hizo en este salón. El pilar, entre las dos butacas, cierra la zona de estar, y señala la zona de paso hacia el comedor. Perfecta, la idea de convertirlo en un elemento decorativo de primer orden con el color mostaza.
      En otros salones, los pilares se pueden integrar en la decoración, si forman parte de un mueble de obra a medida, como una estantería de mayor o menor altura. Interiorista, María Lladó.

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      Salón open concept
      Hearst

      Los salones abiertos se amplían muchos metros si se derriban tabiques innecesarios y se estudian varias opciones de distribución. En este salón, el mobiliario delimita los ambientes, como muestran estas dos imágenes del mismo salón.
      La sensación de amplitud se consiguió al suprimir los tabiques
      y unificar el salón, el pasillo y el comedor. El único elemento que no se suprimió, por cuestiones de seguridad arquitectónica, fue el pilar central, que se integró en la decoración gracias al murete que separa la zona de estar del comedor, situado al fondo. Se prolongó como lateral de la librería: un diseño de la interiorista Sagrario Escribano en DM lacado en blanco. La parte posterior del murete, que integra el pilar, se aprovechó con una librería baja con el mismo acabado que el diseño realizado en la pared de la zona de estar. Interiorista, Sagrario Escribano.

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      Mucha personalidad
      Johner Images

      Si te gusta algún diseño en concreto o quieres desmarcarte de los estereotipos, es importante que escojas recursos que sean novedosos. En este salón se ha incorporado una butaca de cuero en marrón claro, una mesa de cristal funcional y sencilla, un sofá en azul claro, una mesa auxiliar decorada y una lámpara de araña de estilo moderno. A su vez, hay un contacto directo con el exterior con gran cantidad de luz natural.

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      Salón-comedor organizado
      10'000 Hours

      En el caso de que quieras decorar un salón-comedor, te recomendamos que cada parte tenga su espacio, es decir, el comedor tiene su sitio separado de la zona de descanso que es el sofá; no obstante, están unidos en el mismo salón, pero tienen cada uno su distribución sin que haya un colapso de muebles o decoración.

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      Espacio compartido
      Leroy Merlin

      En la imagen que hay sobre estas líneas tienes es un claro ejemplo de las características básicas que debe reunir un espacio compartido:

      1. La elección de materiales ligeros, es decir, tonos claros y estructuras poco pesadas que eviten sobrecargar el ambiente, como el mimbre, la madera o el cristal.
      2. La integración total o parcial con la cocina gracias a la sustitución de la puerta abatible por una corredera de cristal. Ésta, abierta, permite que el salón comedor adquiera mayor profundidad y, cerrada, deja que la luz siga circulando con libertad entre ambas estancias gracias a la cristalera.
      3. El empleo de textiles livianos en las ventanas, las cortinas no llegan hasta el suelo, solo cubren la ventana lo que facilita el tráfico de luz. 4. El uso de materiales y colores distintos en los revestimientos de cada estancia, lo que potencia el carácter diferenciador de los mismos.
      4. La colocación de una estantería en una pared vacía siempre viene bien. Procura que no la ocupe por completo, mejor céntrala para dejar espacio libre a los lados y aligerar el conjunto.

      El comedor abierto a la cocina multiplica el espacio. Lámpara de techo de bambú Utaka Inspire (39,95 €). Papel pintado vinílico Hojas (20,95 €/rollo de 5,3 m2). Todo, de venta en Leroy Merlin.

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      Estantería bajo la escalera volada
      Leroy Merlin

      En este espacio, una escalera de estructura ligera permitió colocar debajo de ella una estantería compuesta por módulos y baldas en blanco. Junto a los libros, los objetos más pequeños se guardaron en cajas para dar sensación de orden. Estante Spaceo, de Leroy Merlin (14,49 €).

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      Escritorio esquinero
      Maisons du Monde

      Echa un vistazo a tu salón y busca qué zonas están desaprovechadas. Seguro que encuentras más de una. Coge un metro y mide todos esos espacios a los que quieres dar un nuevo uso; si tienen entre 1 y 3 m2 será suficiente, incluso en esos rincones que por su particular forma lo ponen un poco más difícil. Buen ejemplo de ello es el escritorio esquinero perfecto para lugares reducidos. Mide 78 x 80 x 80 cm y su diseño ligero es el adecuado para no sobrecargar la zona.

      ¿Qué otras opciones se podrían haber adoptado en este espacio? Colocar una vitrina rinconera o unas sencillas baldas como almacenamiento extra, suspender una planta desde el techo, decorar con una composición de cuadros, fijar un par de espejos de cuerpo entero que agranden visualmente la estancia, apoyar una escalera de madera para almacenar mantitas... Hay muchas soluciones, solo tienes que pensar en tus necesidades y ver cuáles son las mejores formas de llevarlas a cabo para mejorar tu salón.

      Escritorio esquinero vintage blanco Artic, de Maisons du Monde (149 €).

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