Claves para distribuir bien el salón

¿Tu salón está bien distribuido? ¿Crees que puede mejorar? Para tener más clara la respuesta, mira estos ejemplos. Descubre algunas claves deco y secretos de decorador para sacar más partido a su espacio, y además, hacer que parezca más grande.

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Con chimenea

Con embocadura clásica y súper elegante o con otra más moderna y discreta... Las chimeneas suman estilo a cualquier salón. Lo habitual es distribuir la zona de estar en torno a ella, cuando ocupan el espacio central de la pared, y, sobre todo, realzar el tramo de pared donde están situadas con un espejo, un cuadro o una composición creada con láminas y fotografías. Si tiene repisa, un collage con velas, candelabros, flores...

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Las ventanas tienen encanto

Las ventanas embellecen los salones. Distribuye el salón teniendo en cuenta dónde están y sus proporciones, y así lograrás que destaquen ellas y su entorno. Casi siempre forman un tándem irresistible con una butaca para crear un rincón de lectura o con una chaise longue...
Capítulo aparte merecen las ventanas panorámicas, como en este salón. La distribución de los muebles de la zona de estar tendría que hacerse pensando en disfrutar del paisaje y vistas que ofrecen. Arquitecto, Antonio Guzmán.

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¿Qué quieres destacar?

Piensa en qué mueble, pared o rincón quieres que destaque más. Ese es el punto de partida. El resto de muebles y complementos girará en torno a él. Para la mayoría será el sofá, pero puede ser también el dúo sofá y mesa de centro, un aparador vintage, un mueble de anticuario o una obra de arte. En este salón, se dió un elegante tono a una de las paredes para realzar la fotografía de Riccardo Neri, pero todo el mobiliario de la zona de estar gana interés visual. Interiorismo, Luis Puerta.

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Cuando la cocina está en el salón

Los salones con cocina son tendencia, pero no todo vale. Clave en la distribución: mantener un espacio propio para la zona de estar y otro para las tareas culinarias. Fundamental. Todo un reto cuando el salón no es muy grande. Este ejemplo y sus ideas se pueden aplicar en otros salones pequeños. Los ambientes quedan delimitados por el cambio en los revestimientos: ladrillo visto y paredes blancas. El sofá es rinconero para optimizar el espacio y hacer más fluida la circulación. El elemento de transición entre el salón y la cocina: una isla que cumple la función de mesa de comedor y amplía la superficie de encimera. Si tu salón comparte espacio con la cocina, recuerda que la estética de ésta debe ser impecable.

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Luz y perspectiva

Una distribución certera: los muebles más voluminosos ocupan paredes opuestas para ganar profundidad visual, y conseguir que la terraza se convierta en un ambiente más del salón. Y una solución práctica para ganar zonas de almacén en el salón: un mueble como el de este ejemplo, con puertas lisas y gran capacidad.
La sensación de amplitud en el salón también se crea cuando se favorece la entrada de luz natural y ésta se potencia con colores claros. El truco para un efecto deslumbrante: el contraste con un tono más oscuro logra que el blanco se intensifique, como se hizo en este salón. Arquitecto, Joan Arnau Farrás.

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Todo un clásico

La distribución simétrica es uno de los recursos más utilizados por los decoradores. Por algo será. Transmite orden y serenidad. Jugar con las simetrías en un rincón del salón es sinónimo también de elegancia. En este salón se hizo en torno a la chimenea, flanqueada por dos aparadores, de More & More. Sobre ella, el espejo Rondo, de la firma Zieta. Y en las paredes, dos puertas antiguas, recuperadas de la casa, que fueron lacadas por Carpintek con diseño de Dimensi-on. La cabeza de ciervo se adquirió en El Collage. Interiorismo, del estudio Dimensi-on.

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Cuando hay un pilar

En salones con pilares, la distribución del mobiliario se complica, pero siempre hay solución. En la mayoría de los casos, el pilar se convierte en el elemento que marca la frontera entre dos ambientes, como se hizo en este salón. El pilar, entre las dos butacas, cierra la zona de estar, y señala la zona de paso hacia el comedor. Perfecta, la idea de convertirlo en un elemento decorativo de primer orden con el color mostaza.
En otros salones, los pilares se pueden integrar en la decoración, si forman parte de un mueble de obra a medida, como una estantería de mayor o menor altura. Interiorista, María Lladó.

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Sin tabiques

Los salones se amplían muchos metros si se derriban tabiques innecesarios y se estudian varias opciones de distribución. Aquí, el mobiliario delimita los ambientes, como muestran estas dos imágenes del mismo salón.
La sensación de amplitud se consiguió al suprimir los tabiques y unificar el salón, el pasillo y el comedor. El único elemento que no se suprimió, por cuestiones de seguridad arquitectónica, fue el pilar central, que se integró en la decoración gracias al murete que separa la zona de estar del comedor, situado al fondo. El murete, además, se prolongó como lateral de la librería: un diseño de la interiorista Sagrario Escribano en DM lacado en blanco. La parte posterior del murete, que integra el pilar, se aprovechó con una librería baja con el mismo acabado que el diseño realizado en la pared de la zona de estar. Interiorista, Sagrario Escribano.

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