Especial comedores: ¡Todos a la mesa!

El comedor es, a menudo, el corazón de la casa. En él no solo se come, se charla con la familia y los amigos, incluso se usa también para trabajar. Elige tu estilo.

Comedor de madera con vitrina
Hearst

Cómo elegir la mesa de comedor

Déjate llevar por tus gustos a la hora de escoger el estilo de los muebles, así como el material y acabado, pero antes de decidirte por un modelo concreto, es importante que tengas en cuenta el espacio disponible. De ello dependerá que logres un ambiente cómodo y acogedor.

¿Tu comedor no es muy grande? Elige una mesa cuadrada que mida, al menos, 150 cm de lado. Un modelo extensible, que te permita ampliar la capacidad de tu comedor cuando tengas más invitados, también te resultará muy útil.

Los diseños redondos son otra buena opción porque, además, favorecen la conversación durante comidas y cenas. Para cuatro personas, lo ideal es que mida 120 cm de diámetro.

Si la escasez de metros no es un problema y te gusta organizar citas con muchos comensales, hazte con un modelo ovalado o rectangular, con capacidad de entre 6 y 10 personas. Al margen de la forma, recuerda que alrededor de cualquier mesa deberá quedar un espacio libre de 80-90 cm, para que os mováis sin dificultades.

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Elige tu estilo
Hearst

La decoración del comedor debe ir en consonancia con el resto de la casa. Además, si comparte espacio con el salón, mejor seguir la misma línea decorativa. Si te gusta el estilo rústico, elige una mesa de madera, alfombra de fibra y una alacena restaurada. Para ambientes industriales, escoge una mesa con sobre de madera y patas metálicas y combina sillas de diferentes modelos. Y si prefieres un comedor nórdico, apuesta por el blanco, la madera y las líneas muy depuradas.

Vajilla. El toque final al comedor lo pondrán los platos, fuentes, cristalería... Éstos hablan de la personalidad y gusto del anfitrión. Combina piezas de diferentes vajillas buscando un punto en común y ten suficientes para todos los comensales, copas para los diferentes tipos de vino, bandejas de aperitivos... Este ambiente es de La Redoute.

Las flores naturales deben ser de aromas suaves, para que su olor no impida disfrutar de la comida.

La mesa es protagonista
Alec Hemer

La mesa es la pieza estrella del comedor. La elección de un modelo u otro vendrá determinada por las dimensiones del espacio, las necesidades familiares y su valor decorativo. Para espacios mini, las más adecuadas son las cuadradas, ya que se aprovecha mejor el espacio. También resultan muy útiles las extensibles, ya que permiten ganar asientos si se desea. Cuando el espacio no es un problema, lo mejor, las redondas, las ovaladas y las rectangulares.

Respeta las distancias. En general, cada comensal necesita unos 60 cm de ancho y unos 40 cm de fondo. Para una mesa rectangular de 4 asientos, las medidas serán de 120x80 cm. En las mesas redondas, las distancias se reducen, con lo que
una para 4 personas ha de tener unos 90 cm de diámetro. Añade entre 15 y 20 cm más por cada uno. Deja al menos 90 cm de distancia entre la mesa y la pared o mueble más cercano.

Estilismo: Jennifer Berno Decleene

De madera y con vitrina
Hearst

Una vez elegida la mesa, toca escoger los muebles y accesorios para montar el comedor. Si dispones de espacio, opta por un aparador o una alacena con vitrina, como ésta de Maisons du Monde. En ella podrás guardar y tener a mano la vajilla, cristalería, cubiertos y mantelería. Una alfombra aporta calidez y personalidad. Quedará muy bien si sobresale al menos 70 cm por cada lateral de la mesa. Cuadros, fotos, macetas, espejos, velas... llenarán de vida toda la estancia.

Las sillas suponen un desembolso importante, por ello es necesario escoger materiales resistentes y con un diseño que te enamore. No todas tienen por qué ser iguales, pero el conjunto tiene que quedar armonioso. Puedes combinar sillas de piel con metálicas o mezclar modelos de plástico con madera. En la variedad está el gusto.

La altura del asiento y el ancho debe ser de unos 45 cm y el respaldo de unos 80-95 cm para sentarte bien.

Comedor bien vestido
Hearst

El punto de color en los comedores lo conseguirás con los textiles. Coloca cortinas claras y finas que dejen entrar la luz natural. Elige manteles de alegres colores, para las comidas familiares, y de tonos blancos y beis para las reuniones más formales. Si tienes un banco, llénalo de cojines, preferiblemente lavables sobre todo si hay niños.

Una luz correcta resulta básica para ver bien la comida que hay en la mesa y para ayudarte a crear una atmósfera agradable y relajada. Coloca una lámpara colgante sobre la mesa a una distancia, como mínimo de 70 cm y centrada; evitarás molestas sombras. Para las sobremesas, luces indirectas dirigidas hacia la pared o al techo. Elige bombillas de luz cálida como las halógenas, evitando las de fluorescencia porque generan una luz muy fría.

Si el comedor comparte espacio con el salón, sepáralos destacando la pared con color, papel, madera...

Azul, blanco, madera, láminas de botánica y suelo a cuadros...
Annie Schlechtez

¡Menudo totum revolutum! Sin embargo, queda de lo más alegre en este comedor que va bien tanto en una casa urbana como en una de campo. El suelo es punto focal y elemento que dinamiza todo el espacio. Combina con el color de las paredes y el rodapié, así como con el de los muebles y complementos. La altura del techo y la pintura blanca permite que los cuadros no lo "invadan" todo. Para romper un exceso de color "pastel", se ha introducido también el tono madera de algunos elementos, lo que equilibra y aligera el ambiente.

A LA LUZ DE UN FAROL
Una lámpara antigua, de estilo romántico, añade atractivo a este desenfadado comedor.

Estilismo: Becki Griffini.

Cobre y rejilla
Hearst

Sillas con asiento de rejilla y muebles fabricados en metal -con acabado cobre, dorado, o plateado- son lo más. ¡Mira las lámparas y la butaca de esta imagen! Si además añades toques de menta o pistacho y un bodegón de jarrones con flores, como éstos de Banak Importa, reavivarás el comedor más aburrido.

Con cajones y encimera de chapa de zinc: el vintage más entrañable
Hearst

Si te gustan los comedores con sabor de antaño, copia este ejemplo. La mesa Sorgues está fabricada en paneles de fibra pintados con la técnica del envejecido y lleva encimera de metal galvanizado con zinc: se inspira en los modelos antiguos, de la "casa de la abuela", con sus cajones en un lateral. Y si quieres darle un toque más especial, opta por asientos diferentes -es una solución muy actual- a la hora de decorar estos espacios. Por ejemplo, combina sillas de metal y madera con acabados desgastados... De Maisons du Monde.

LÁMPARA INDUSTRIAL
Este tipo de lámparas, de altura regulable, quedan de lujo en comedores retro.

Conjuntos rotundos
Annie Schlechtez

Los muebles de líneas clásicas y materiales nobles son atemporales. Como este conjunto de mesa y sillas en madera maciza. Elige un conjunto así si en tu casa sois muchos comensales, o si quieres un comedor para toda la vida. Un consejo: enmárcalo con una alfombra y lo realzarás.

Estilismo: Anna Molvik.

El trópico en tu terraza
Hearst

Reproduce este ambiente colorista en el comedor de una terraza acristalada y disfruta del espacio todo el año. En este ejemplo, se ha hecho con muebles de Ikea. Coloca una mesa ligera que se pueda trasladar de lugar o desmontar fácilmente, butacas de mimbre -el top de la decoración de jardín y también de interior- vestidas con cojines y mantas de estampados alegres. Y, por último, echa mano de una vajilla divertida. Para crear un entorno verde, basta una celosía sobre la pared con plantas trepadoras. Un suelo de madera dará calidez también en los meses más fríos.

BALDOSAS
De madera tratada en autoclave, este suelo es resistente y bonito. Lo puedes instalar fácilmente encima de otro.

La elegancia más funcional
Hearst

Puedes tener un comedor así de bonito y, a la vez, práctico, como propone La Redoute. La mesa es un modelo con encimera de madera en espiga y pie metálico, que le da estabilidad. Las sillas-butacas tapizadas en capitoné recogen bien la espalda y resultan súper cómodas. Es un conjunto que se integra en cualquier estilo.

FORMATO XS
Las lámparas de cristal y pantalla plisada no restan protagonismo a los muebles principales.

¡Vivan los 70!
Hearst

El revival está servido en este comedor inspirado en la casa de nuestros abuelos y padres. ¿No tendrás alguna de estas piezas para montar el tuyo? Las sillas, de madera barnizada, respaldo decorado y asiento tapizado. La mesa, con pie de hierro y sobre de mármol, un modelo típico de las cafeterías de entonces. ¡Genial!

LO ÚLTIMO: PIÑAS
Que no falten en tu mesa: es un objeto fetiche en la deco actual. La vajilla, de Ikea.

Atrévete con las mezclas
Annie Schlechtez

Muebles blancos con complementos y auxiliares oscuros. Sillas isabelinas con modelos gustavianos o de estilo inglés... ¡Todo vale y queda bien si buscas un nexo de unión! Juega con dos tonos opuestos, opta por un acabado antiguo, etc.

Estilismo: Page Mullins.

Fibra natural y pieles de pelo
Hearst

Cuatro soluciones de moda para comedores nórdicos: mesa de madera clara con encimera en contraste; sillas de fibras vegetales (ratán, mimbre...); pieles sintéticas para cubrir asientos y acabados dorados, como el de la lámpara. De Bloomingville.

Hearst
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