Un salón renovado con pequeñas mejoras

Con unas sencillas reformas hemos cambiado el aspecto del salón por otro ambiente más funcional, atractivo y acogedor.

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El salón-comedor, antes

¡Tiene una terraza! Nuestra idea es convertirla en un pequeño jardín. Se impone ocultar el radiador tras el sofá con una repisa y ampliar la mesa baja con una superficie auxiliar.

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La zona de trabajo, antes

Queremos actualizar la estantería y la mesa de trabajo forrándolas con tela, papeles y vinilo.

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La estantería, antes

También crearemos una zona de comedor frente a la estantería

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El salón renovado

Almacenamiento extra y toques de color. Detrás del sofá colocamos una repisa para camuflar el radiador, mientras que a la mesa baja le añadimos una compañera más pequeña. Los complementos y la terraza, transformada en un vergel, ponen la nota de color. Cojines, de Filocolore. Alfombra, de venta en Los Peñotes.

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Renovar el escritorio

¡Mira qué divertido! Con vinilo, una espátula y la foto que quieras podrás decorar tu mesa de trabajo a tu gusto. ¿Te atreves?

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Invéntate una zona de comedor

Como el salón era espacioso, trasladamos la zona de trabajo y, en su lugar, colocamos una amplia mesa de comedor con sillas de jardín. La librería se personalizó al empapelar parte de su trasera blanca y colocarle cortinillas de telas vistosas. Mantel, de Filocolore. Reloj de cuco, de Los Peñotes.

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Un jardín en la terraza

La vegetación siempre aporta alegría; por eso, llenamos la terraza de plantas naturales y sintéticas, en el suelo y colgadas de unos postes fijados al techo con soportes. ¡El resultado es fantástico! Césped artificial, de Leroy Merlin (95,03 €/rollo de 1 x 4 m). Postes Stolmen (30 €/unidad), maceteros y sillas grises, de Ikea. Cestos y plantas, de Los Peñotes.

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Librerías tapizadas

En las estanterías se almacenan elementos poco vistosos, que conviene ocultar. Confecciona unas telas a modo de puertas que se puedan abrir y cerrar con facilidad. Mide la zona a tapar, corta la tela y añade 1,5 cm de más para hacer un dobladilllo todo alrededor. Coloca tres tiras de Velcro: fija la zona rugosa en los postes y la suave sobre la tela. Tela de algodón Manao, en 140 cm de ancho (29,50 €/m), de la firma Camengo. Individuales, de venta en Filocolore.

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Interiores de papel

Como la estantería carece de fondo, empapelamos dos zonas de la pared para que no se viera toda blanca. Elige motivos vistosos y diferentes y crear un llamativo efecto de contraste. Jarroncitos de cristal, de Los Petes.

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Decorar las paredes

La pared blanca pegada al sofá la decoramos con una colección de mapas antiguos. La composición rectangular parece papel pintado, pero son láminas individuales. Crea el mismo efecto con otros temas como paisajes, animales, fotos de tu familia... Sofá, de Ikea.

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