Descubre cómo llenar de vida y cambiar el estilo de un salón con complementos

Este espacio merece un diez. Bonito y fresco, en él se ha potenciado la luz, los colores “felices” y se han seleccionado complementos con mucho encanto.

Salón blanco con plantas y complementos
Nuria Serrano

Antes: Un espacio muy luminoso y bastante amplio, pero desnudo, solo está amueblado.

La mesita de centro, modelo Listerby, reúne a su alrededor un sofá de tres plazas, modelo Grönlid, con funda blanca y mecedoras, modelo Grönadal. Todo de Ikea.
Nuria Serrano

Pero eEs más fácil de lo que parece llenar de vida una habitación desangelada con complementos que visten y personalizan. Éstas fueron todas las pautas.

Potenciar la luz. El primer propósito decorativo ha sido aprovechar la iluminación natural que entra por los grandes ventanales. Para ello, se han cubierto con unos estores ultralivianos que matizan la intensidad, sin restar la claridad. La elección ha sido acertadísima, porque, además, los estores se pueden recoger a distintas alturas y regularse de esta forma la entrada de la luz natural.

Colores luminosos y cálidos. La paleta cromática va encaminada también a reforzar la luz. Paredes, techo y suelo son de colores claros y el blanco domina en el mobiliario. La madera clara es el color que lo complementa y resulta perfecto para atemperar un ambiente que podría ser un poco frío sin las notas cálidas del tono natural.

Muebles cómodos y ligeros. De gran sencillez pero con mucho encanto. La gran mayoría se adquirieron en Ikea. Se trata de piezas económicas y que pesan poco, por lo que pueden moverse de lugar fácilmente. Además, se ha buscado la practicidad, así el sofá lleva una funda blanca, para lavarla sin problema cuando sea necesario. También se puede sustituir en los meses de invierno por una de un color más oscuro. En cuanto a la librería, es un mueble multiusos, ya que asimismo hace las veces de armario de almacenaje, puesto que la parte inferior está cerrada con puertas.

Después: Un estar súper acogedor

Cestos para plantas, de Muy Mucho.
Nuria Serrano

La librería está adornada con objetos de Zara Home e Ikea. De aquí proceden también los pufs Sandared, el cuadro Pjätteryd y las alfombras Lohanls y Lönholt.

Sobre la mesa, portavelas Stilren y macetero de zinc blanco Citronsa; el de pie es el Citronmeliss. Todo de Ikea.
Nuria Serrano

La atmósfera fresca se llena de color con cojines de flores rosas Rosenflox; los rosa palo son los Aina, y el verde liso, Ullkaktus.

Plantas, de Los Peñotes, sobre el banquito Stockholm. En la mesita, farolito de mimbre Knixhult... ¡Qué precioso! De Ikea.
Nuria Serrano

Nuria Serrano

Claves decorativas

Textiles muy alegres Los cojines ponen la chispa, el color, los motivos primaverales y también buenas dosis de romanticismo con sus tonos rosa, verde, fucsia... detalles económicos que lucen mucho.

Fibras vegetales. Se llevan más que nunca, tanto en interior como en exterior: yute, caña, mimbre, esparto, sisal... Los muebles fabricados en fibras añaden un plus cálido y transforman los ambientes.

Alfombras de verano. ¿Quién dijo que solo son para el invierno? Mira qué bien quedan en una sala de estar tan veraniega como ésta. Eso sí, se eligieron de yute, aunque también son apropiados el sisal, esparto, algodón... Superpuestas, aportan dinamismo y no dan calor.

Plantas, flores y adornos. Palmeras escultóricas, pequeños arbolitos, cactus, velas, farolillos... llenan la atmósfera de un agradable olor y muy buenas vibraciones. ¡Que no falten nunca en tu casa!

Nuria Serrano

Alfombras de yute, material natural, reciclable y muy cálido. Los pufs, con fundas tejidas y disponibles en diferentes tonos, llevan antideslizante en la parte inferior para que no resbalen al sentarse en ellos.

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