Salón-comedor-cocina: El antes y el después

Esta casa se ha convertido en un piso moderno y lleno de recursos tras una reforma integral. Para muestra, he aquí su salón-comedor-cocina.

Salón: Antes y después
Hearst

Aunque no mide más de 56 m2, la casa, situada en la ciudad de Burgos, tenía muchas posibilidades escondidas tras su laberíntica distribución original. Un pasillo largo y numerosas habitaciones pequeñas impedían que la luz de este 10º piso llegase a todos los rincones de la casa.

Antes de la reforma.
Hearst
Publicidad - Sigue leyendo debajo

El piso era pequeño y muy antiguo, con un pasillo que servía de distribuidor para las distintas habitaciones, pequeñas y de espaldas a la luz natural. Dos de ellas se unieron para instalar en ellas salón-comedor y cocina.

El equipo de la empresa inmobiliaria y de reformas Tetra 5 Construcciones se encargó de “darle la vuelta” por completo y convertirlo en una vivienda luminosa, cómoda y muy acogedora. Una magnífica reforma integral, de la que el triple espacio que forma el estar-comedor-cocina es su mejor tarjeta de presentación. Te contamos los pasos principales de la transformación.

Nuevo trazado. Se reformaron todas las instalaciones, además de cambiar suelos, tabiques, techos y carpinterías. Dos antiguas habitaciones se unieron para instalar en esa superficie común los ambientes públicos.

Diferentes revestimientos. Se apostó por los colores blancos en paredes y un frente alicatado en la cocina para potenciar la luz. Se elegió el modelo metro de azulejos con una junta negra, acabado híper moderno.

Un mueble une y separa. La cocina y el estar están comunicados por la zona de comedor. La mesa queda unida a un mueble a medida que tiene dos alturas. Este “elemento fronterizo” es un contenedor para zona de salón y un vajillero cerrado en la parte de la cocina. Actúa a modo de murete, deja pasar la luz, pero diferencia y delimita cada una de las áreas y sus funciones.

Salón después de la reforma.
Hearst
Publicidad - Sigue leyendo debajo

La zona del estar se equipó con muebles y complementos de Ikea, a excepción de la lámpara de pie, de Casa Shops, y el espejo-flor, de Mebel. Frente a ella, un aparador de madera independiza la cocina, al fondo, y sirve de soporte a la mesa del comedor, con sillas también de Casa Shops.

Tras la reforma la cocina quedó abierta e integrada al salón comedor.
Hearst

CLAVES DECORATIVAS

Muebles a medida. El aparador central del salón, la mesa del comedor y los armarios de la cocina están hechos a medida, para aprovechar hasta el último milímetro disponible.

Un nórdico muy cálido. Se apostó por los colores blancos en paredes y por la acogedora madera en pavimentos. El mobiliario presenta también los mismos acabados, que recuerdan el estilo escandinavo.

Tejidos naturales. Las piezas de mimbre, la mesa de fibras naturales, la alfombra... dan un aire fresco y ligero.

Piezas divertidas. La desenfadada decoración rompe de vez en cuando esta sencillez con elementos más “barrocos” como la lámpara versallesca de techo Sara, de la firma Mebel.

Realización: TETRA 5 CONSTRUCCIONES.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Reformas