Un desayuno especial para el domingo

La vida es mejor cuando el despertador está fuera de servicio. Dedícate un homenaje con estas recetas y empieza de una forma deliciosa el único día que no tienes prisa.

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Un desayuno dulce y salado

Como el bufé de un hotel, pero a pequeña escala. Incluye en tu desayuno delicatessen variadas: zumos, bollería, una versión sofisticada de los huevos revueltos, queso de cabra con uvas... Y café abundante para tomar más de una taza. Cafetera, de Eva Solo.
CLAVES PARA UN DESAYUNO PERFECTO:
- Aprovecha para organizar platos que requieren ese tiempo del que careces entre semana: huevos, revueltos, un emparedado a la plancha, salchichas, macedonia de frutas...
- Utiliza vasos de chupito para beber zumo. Al ser más pequeños, te puedes permitir el lujo de hacer una degustación de diferentes variedades: melocotón, naranja, pomelo, kiwi...

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Zumos de fruta con agua de azahar

INGREDIENTES: 2 dl de zumo de melocotón • 2 dl de zumo de papaya • 2 dl de zumo de mango • Agua de azahar • 1 limón • 1 naranja • 1 lima • Hierbabuena.
PREPARACIÓN: Coloca cada zumo por separado, y con un ingrediente que le dé aroma distinto en cada caso. Empieza, por ejemplo, por el de melocotón: viértelo en la batidora, aromatiza con unas gotas de agua de azahar, mezcla y ¡buen provecho! Lava la batidora cada vez que termines, para evitar que los sabores se mezclen. El de papaya puedes aromatizarlo con unas gotas de zumo de limón o de lima, el de mango, con naranja... Haz tantas combinaciones como te apetezca. A la hora de tomarlos, vierte en vasos distintos y espolvorea con un poquito de hierbabuena fresca picada o en hojas.
TRUCOS: La noche del sábado, mete los vasitos en la nevera: el cristal frío hará aún más agradable la degustación de los zumos.

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Café-chocolate vienés

INGREDIENTES: Café de la variedad que uses habitualmente • 100 gr de cobertura de chocolate extra • 1 dl de nata montada • Azúcar moreno • 2 dl de leche • Canela en polvo.
PREPARACIÓN: Haz el café tal y como estés acostumbrada y échalo en la taza. En un cazo, disuelve el chocolate con la leche y azúcar al gusto. Cuando esté listo, vierte en la taza junto con el café. Cubre con nata montada y espolvorea con canela. Si te apetece una versión sin cafeína o quieres que los niños participen de la misma fiesta matinal el domingo, prepara un chocolate vienés. Para ello, funde el chocolate en agua: calcula que necesitarás unos 40 gr de chocolate por persona. Una vez fundido, añade 1 litro de leche y deja que cueza a fuego lento durante 5 minutos. A continuación, agrega 3 yemas de huevo -guarda las claras, por ejemplo, para hacer un bizcocho-, retira el cazo del fuego y remueve. Sirve y cubre con la nata montada.

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Panecillos con huevos

INGREDIENTES: 2 panecillos tipo alcachofa (uno por persona) • 3 huevos • 25 gr de mantequilla • 2 cucharadas de leche • 2 vasos de agua • Pimienta blanca y sal • Perejil picado.
PREPARACIÓN: Vacía el centro de los panecillos y mételos dentro del horno, a temperatura muy baja para que se templen. En un cuenco, bate los huevos con sal y pimienta, añade la leche y bate de nuevo. Derrite la mantequilla en una sartén. Cuando esté líquida, añade los huevos. Cuaja a fuego lento e incorpora poco a poco el perejil picado. Rellena los panecillos con la mezcla.

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Mermeladas a la carta

Además del envase familiar -el hit de los niños se suele limitar a tres sabores: melocotón, albaricoque y ciruela- existe todo un mundo de confituras exquisitas a tu alcance. Son variedades exclusivas, en general con un precio más elevado, como la de tomate o la de higo. Prepárate una pequeña muestra de cada una de ellas en una cucharita, y disfruta untándolas sobre un cruasán, una tostada de pan recién salida de la tostadora o una magdalena fileteada fina.

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El escenario ideal para compartir el desayuno

A algunas personas les encanta desayunar en la cocina; otras prefieren el salón, frente a la tele. Y un tercer grupo sueña con colocar en la bandeja las viandas y volver a la cama para no salir de ella en todo el día. Tú, ¿qué prefieres?

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