Cómo evitar la resaca antes, durante y después de beber

¿Vas a salir? Si de una copita pasas a dos, tres o más, al día siguiente lo pagarás. La contención es la clave. Pero si temes que puedes pasarte, descubre qué hacer antes, durante y después de beber para evitar la temible resaca.

perro con dolor de cabeza
Getty Images

Seamos sinceros: la única forma de evitar la resaca es no pasarte bebiendo. Pero si hoy vas a salir y piensas "uy, a lo mejor se me va de las manos", estos consejos pueden ayudarte a que al día siguiente no te sientas como si fuera el fin del mundo.

Antes de tu quedada, duerme una siesta para no acumular cansancio y toma una dieta rica en carbohidratos. El alcohol reducirá el nivel de glucosa en la sangre, así que planifica un menú a base de pasta, patatas, arroz…

Cuando ya estés en el momento copa, toma decisiones que evitarán que mañana te arrepientas de haber nacido: la primera es que elijas con sabiduría lo que beberás. Los licores de color oscuro, como el ron o el whisky, son más dañinos para el estómago, porque cuando fermentan crean más toxinas que los de color claro. Recomendable, por tanto, lanzarte mejor a un vinito blanco, ginebra o vodka. Vale, pero ¿con qué mezclarlos? Los refrescos son inocuos para la resaca, aunque sumarán calorías a las que ya ofrece de por sí el etanol o alcohol etílico. Si quieres saber cómo contribuirá la copa que tienes en la mano a hacer crecer la lorza que tienes en la tripa, fíjate en los grados que vienen en la botella, porque representa los gramos de etanol que hay por 100 ml.

Si la báscula y tú no os lleváis muy bien últimamente, quizá la solución sería pedir una copa con zumo natural en lugar de con refresco. El de tomate es el rey entre los que menos engordan.

Dos últimas recomendaciones para cuando quemes la noche con los amigos. La primera, no fumes. Fumador social, lamentamos decirte que la combinación de tabaco con alcohol aumenta el dolor de cabeza en la resaca. Y la segunda, bebe agua entre copa y copa para reponer los iones: el alcohol tiene la mala costumbre de obligar a tu cerebro y cuerpo a demandar azúcar y te deshidratas. Por eso, al día siguiente te duele tanto la cabeza y el estómago.

Si, a pesar de estos consejos, te levantas con resaca, es hora de entrar en acción para mitigarla en lo posible. Cuando te despiertes, arrástrate hasta la cocina y bebe agua. Las meninges que cubren el cerebro están deshidratadas, y los vasos sanguíneos, en un intento desesperado de trasladar más líquido al cerebro, se dilatan: ahora ya sabes por qué te estalla la cabeza.

¿Sabes la típica escena de series y pelis en las que alguien dice al resacoso "te traeré un café bien cargado"? No hagas ni caso. El café solo aumenta la deshidratación y para, colmo, no te dejará dormir, otro paso fundamental. Porque, aunque recuerdes vagamente que anoche caíste como un fardo en la cama, el alcohol impide que alcances las fases profundas del sueño. Hoy necesitas descansar.

Salvo que te despiertes a horas intempestivas, desayuna. Lácteos y fruta es una buena combinación: los primeros tienen vitamina B, que ayudan a metabolizar el alcohol, y los segundos contienen fructosa —para recuperar el nivel de glucosa perdido— y agua.

Recetas de smoothies con fruta

Come espárragos. Los aminoácidos y vitaminas que contienen protegen al hígado de las toxinas que se generaron mientras tomabas esas copas de las que hoy te arrepientes. Además, aceleran la metabolización del etanol.

Recetas con espárragos

Apúntate a alimentos que contengan vitamina B, porque durante la resaca tu metabolismo la necesita más que nunca. ¿Cuáles, por ejemplo? Huevos, pipas de girasol, pollo, ternera, leche, espinacas y salmón.

Platos con salmón

Para terminar, tres falsas creencias que debes desestimar, por mucho que tus amigos te insistan. La primera, no bebas alcohol el día de la resaca: solo la retrasarás. La segunda, no hagas deporte: para superar el malestar necesitas hidratos de carbono y agua, y la acidosis provocada por las copas unida a la producción de ácido lácteo mientras entrenas pueden provocarte una lesión muscular. La tercera, el "tómate la última" es una falacia: seguro que después vendrán más, y no merece la pena…

This content is created and maintained by a third party, and imported onto this page to help users provide their email addresses. You may be able to find more information about this and similar content at piano.io
Publicidad - Sigue leyendo debajo