Todo lo que debes saber de la remolacha: propiedades nutricionales y beneficios

Descubre las beneficiosas propiedades de la remolacha y toma buena nota de las recetas que te proponemos para que empieces a incluirla ya en tus menús, si es que no lo estás haciendo.

Remolacha
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    La remolacha es una verdura de primer nivel. Es rica en hierro y antioxidantes saludables, y también es útil para ayudar a controlar la presión arterial. Así que, ¿por qué no lo comemos más a menudo? Bueno, tal vez sea porque estamos poco acostumbrados. ¡Pero nunca es tarde! Desde hummus de remolacha hasta hamburguesas veganas de remolacha, hay muchas maneras de cocinar esta colorida verdura.

    La remolacha, o Beta vulgaris, es una de las hortalizas más dulces y llena de energía. Es rica en ácido fólico, vitamina C, potasio, hierro y fósforo. En la cocina se usa tanto la raíz como sus hojas verdes, crudas, escaldadas o al vapor. Se la conoce también como betabel, beterraga o acelga blanca.

    Propiedades y beneficios de la remolacha

    Lo primero que se suele decir de la remolacha es que es un potente anticancerígeno por la alta cantidad de betanina un flavonoide que además le da ese color rojo oscuro. Una fuente importante también de ácido fólico y vitamina C.

    La remolacha es también rica en betacarotenos por lo que es un alimento imprescindible durante el verano para la piel y la vista (previene la aparición de cataratas y protege la retina).

    Es también una potente fuente de minerales como el potasio, el fósforo, el magnesio y yodo. La remolacha es uno de los alimentos más recomendados para regular la tensión arterial ya que dilata los vasos sanguíneos.

    Es buena también para reducir el colesterol ya que la remolacha tiene mucha fibra que ayuda a absorber y eliminar el colesterol malo.

    Es un alimento estupendo si estás haciendo dieta para adelgazar, contienen muy pocas calorías y tiene mucho poder hidratante, fundamental en los días de más calor. Además, aunque contiene azúcares, de ahí su sabor dulzón, solo tiene 43 calorías por cada 100 g. Y vas a ver que con la remolacha se puede preparar un sinfín de recetas frías o calientes.

    No podrían ser más fáciles de preparar. Aunque las remolachas tardan más en hacerse en el horno que la mayoría de las verduras, casi no requieren preparación. Aquí tienes tres consejos para cocinar las remolachas.

    1. Primero lávalas. Las remolachas suelen estar sucias ya que se extraen de la tierra, así que asegúrate de lavarlas bien y retirar todos los retos de tierra.
    2. Ásalas enteras. Las remolachas son densas y duras hasta el centro, por lo que quedan ideales si las cocinas enteras. Corta las hojas superiores y luego envuélvelas en papel aluminio. Si son pequeñas, puedes revisarlas tras una hora. Sabrás cuándo están listas cuando puedas atravesarlas con un pincho o un cuchillo uno sin resistencia.
    3. Pélala. El único error que la gente suele cometer: pelar las remolachas antes de asarlas. Puede ser una tarea difícil, por lo que te recomendamos que las peles después del asado: usa papel de cocina, verás lo fácil que sale la piel con poco esfuerzo y el papel evitará que las manos se te manchen de un rosa brillante.


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