9 Cambios que le ocurren a tu cuerpo cuando dejas el azúcar

Desde tu piel hasta tu peso, pasando por tu salud mental y mucho más...

El azúcar nos pega subidones, pero luego la caída es dura. Y nunca hemos sido más conscientes de la cantidad de azúcar que contienen nuestras dietas como lo estamos ahora.

Todos sabemos que el azúcar no es bueno en exceso, pero ¿qué pasaría si lo dehjáramos por completo? La nutricionista Jenna Hope nos arroja algo de luz sobre el tema:

1. Tu piel podría mejorar
La razón es que tendrás niveles más bajos de insulina fluyendo. El consumo de azúcar provoca que el cuerpo libere insulina, lo que, según Jenna, "causa inflamación y puede provocar la descomposición del colágeno y de la elastina de la piel".

Además, cuando el azúcar se digiere se une al colágeno. Si hay demasiado azúcar en tu sistema, puede afectar negativamente la funcionalidad del colágeno, aumentando el riesgo de trastornos en la piel y aparición de arrugas. Sin azúcar, esto no sucederá.

2. Probablemente tengas más energía
"Los alimentos con alto contenido en azúcar tienen un alto índice glucémico", explica Jenna, lo que significa que se libera en la sangre a un ritmo acelerado, "aumentando mucho el nivel de azúcar en la sangre". Esto, a su vez, genera un aumento en los niveles de energía, que caen rápidamente cuando la insulina se lleva el azúcar de la sangre hacia las células. El bajo nivel de azúcar en la sangre que experimentarás significa que carecerás de energía y te enmpuja a buscar rápido otro subidón de azúcar.

"Liberarse de esta dependencia del azúcar es enormemente gratificante ya que tu nivel de energía se vuelven más estable durante todo el día, sin grandes picos y valles", explica la nutricionista. "Opta por tentempiés ricos en proteínas y grasas saludables para ayudar a equilibrar el azúcar en la sangre'.

3. Perderás peso
La pérdida de peso no solo está relacionada con el consumo de azúcar, pero suele ser un efecto secundario al reducir significativamente el consumo de azúcar. "El azúcar proporciona calorías vacías y estimula los efectos de la grelina (la hormona del hambre), que estimula el apetito, y aumenta las probabilidades de comer en exceso. Elige alimentos que sean más saciantes durante un período prolongado", dice Jenna.

Además, el consumo de las calorías del azúcar se añaden rápidamente, especialmente cuando lo agregas al té o al café. Beber 3 tazas de té al día con dos azúcarillos cada una equivale a un 9 2kcal extra. "Eso es cerca del 5% de tu consumo total de energía sin siquiera darte cuenta", señala la nutricionista. "Además proporciona 24 g de azúcar, lo cual es bastante significativo teniendo en cuenta que la cantidad diaria recomendada de azúcar es de alrededor de 30 g por día", añade. "Limitar la ingesta de azúcar reducirá la cantidad de calorías vacías que estás consumiendo y reducirás el riesgo de consumir demasiado como resultado de la constante montaña rusa azucarera", aconseja Jenna.

4. Dormirás mejor
"Una ingesta alta de azúcar retrasará la liberación de melatonina en el cerebro, que es esencial para el control del sueño", explica el experto. Y la falta de sueño, a su vez, puede aumentar la necesidad de comer más azúcar, continuando el ciclo. "Las investigaciones sugieren que un sueño deficiente puede llevar a un desequilibrio de la glucosa en sangre que estimula el deseo de consumir más azúcar", dice Jenna.

5. Tendrás menos antojos
Esto se debe a que cuando el azúcar en la sangre es incontrolable, experimentarás bajadas y subidas de azúcar permanentemente. "Las bajadas te llevan a querer aumentar rápidamente la glucosa en sangre y, como resultado, es más probable que busques alimentos con alto contenido de azúcar, lo que te levará a mantenerte en la montaña rusa del azúcar", dice Jenna. Sin los altibajos del nivel de azúcar en la sangre, tu cuerpo se olvidará de este tipo de alimentos poco saludables.

6. Tu digestión mejorará
Las personas que consumen altos niveles de azúcar refinada también tienden a consumir cantidades excesivas de grasas saturadas y bajos niveles de fibra dietética. Sin embargo, cuando se reduce el azúcar en la dieta, a menudo se cambia por alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, nueces, semillas y cereales integrales que son excelentes para el intestino.

"Estos alimentos contribuyen a una función intestinal saludable, ya que ayudan a aumentar la cantidad de microbiota saludable en el intestino. A su vez, esto ayuda a eliminar las toxinas, así como a aumentar la frecuencia de las deposiciones y reducir el tiempo de tránsito ", dice la experto.

7. Tu salud mental podría mejorar
¿Quién sabía que había una relación entre el azúcar y la salud mental? Según investigaciones recientes hay un vínculo entre los dos. "Las altas ingestas de azúcar se han asociado con un mayor riesgo de depresión, ansiedad y otros problemas de salud mental", según la nutricionista Jenna.

Así que el vínculo entre el azúcar y la ansiedad es particularmente claro, señala. "Si bien la ingesta de azúcar no es necesariamente una causa de ansiedad, la constante montaña rusa de azúcar en la sangre y la liberación de adrenalina e insulina pueden contribuir a aumentas sentimientos de ansiedad en quienes la padecen. Es importante tener en cuenta que cambiar la dieta no necesariamente curará la ansiedad, pero ayudará a reducir algunos de los síntomas asociados a ella", dice Jenna.

8. Puedes experimentar mejores estados de ánimo
Todo esto tiene que ver con las hormonas, y el control del azúcar influye. "Se ha demostrado que el azúcar suprime una hormona llamada BDNF que se requiere para producir nuevas neuronas. Las personas susceptibles a bajos estados de ánimo tienen un BDNF más bajo, por lo que la supresión de este por parte del azúcar puede afectar el estado de ánimo y la depresión", explica Jenna. Eliminar el azúcar significa que los niveles de BDNF volverán a la normalidad y, como resultado, el estado de ánimo puede mejorar.

9. Tu función hepática mejorará
"El exceso de azúcar (particularmente en forma de fructosa) y bebidas azucaradas está estrechamente relacionado con la enfermedad del hígado graso no alcohólico", dice la nutricionista. "El exceso de fructosa no puede ser metabolizado por el hígado sin glucosa, por lo que la fructosa se almacena en el hígado. Limitar la ingesta de azúcar ayudará a reducir los riesgos de la enfermedad del hígado graso no alcohólico".

Al parece todos deberíamos reducir la cantidad de azúcar en nuestras dietas, ¿no?

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