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Cómo trasplantar de forma segura tus plantas de interior sin matarlas

Aquí tienes una guía paso a paso para cambiar de maceta tus plantas de interior sin que se estropeen. Tus plantas tendrán un nuevo contenedor para crecer más y mejor.


    Si te acabas de introducir en el mundo de las plantas y en la jardinería, la idea de trasplantarlas puede que te plantee dudas, sobre todo si quieres que no se dañen en el cambio. Aunque hay una gran variedad de plantas de interior prácticamente imposibles de matar, incluidas las plantas de aire, las plantas de yuca, las plantas de araña o el aloe, puede llegar un momento en que necesiten una nueva maceta o jardinera. Por eso, compartimos contigo una sencilla guía paso a paso sobre cómo trasplantar plantas.

    Algunas plantas crecen más que sus macetas a medida que pasa el tiempo. Por lo general, debes trasplantar las plantas cada 12 ó 18 meses. Pero si la planta de crecimiento lento, como un cactus, con trasplantarla cada dos o cuatro años es más que suficiente. Así que lee los mejores consejos y trucos para mantener tus plantas de interior a salvo durante y después del proceso, y ficha algunas de las opciones para purificar el aire y plantas amigables con los gatos.

    Qué necesitas para trasplantar tus plantas

    No vas a necesitar mucho tiempo ni dinero para replantar una planta. Así que si ves que las raíces ya se salen de la maceta y necesitan más espacio, ten por seguro que tu planta necesita una maceta más grande. Esto es lo que debes tener a mano para empezar.

    • Tu planta actual (o una nueva planta si quieres ponerla en una maceta más decorativa).
    • Una maceta nueva o más grande: si vas a usar una que ya tienes en casa, asegúrate de limpiarla antes de empezar con el proceso de trasplante.
    • Turba fresca para macetas: la tierra fresca rica en nutrientes es esencial para que tu planta prospere.
    • Piedras de lava: si la maceta no tiene orificios de drenaje, compra piedras para el fondo de la maceta.
    • Guantes: no solo para mantener las manos limpias, también debes usarlos para manipular plantas irritantes como la Ficus elastica.
    • Una regadera: si no quieres o no puedes usar el grifo del fregadero, hazte con una regadera o una botella de agua.
    • Una lona para mantener tu espacio limpio. El periódico también es suficiente.
      Cavan Images/ Getty Images

      Cómo identificar cuándo su planta necesita ser trasplantada

      Es importante que conozcas el tipo de planta que tienes y cómo cuidarla. Saberlo te dará una idea de la frecuencia con la que debe trasplantarse. Aquí hay algunos signos generales que pueden servirte para saber identificar cuándo debes trasplantar alguna de tus plantas.

      • Acumulación de nutrientes: si notas algún residuo en la superficie del suelo, puede haber una acumulación de minerales y nutrientes. Esto evita que el agua penetre en las raíces.
      • Crecimiento excesivo de raíces: observa si las raíces salen a través de los orificios de drenaje de la maceta. Y comprueba si las raíces están empujando la planta fuera de la maceta.
      • La planta es demasiado grande: esta es una de las señales más fáciles de detectar. Si el follaje se vuelve demasiado espeso hasta el punto de ocultar la maceta, es que ya necesita un cambio de maceta. Esto también se aplica si la planta está a punto de volcarse.
      • Suelo compactado: la compactación del suelo ocurre cuando las partículas del suelo se presionan entre sí. Esto evita que el agua llegue a las raíces (y notarás cómo el agua se acumula en la superficie en lugar de absorberse).

        Bogdan Kurylo/Getty Images

        Cómo trasplantar tus plantas paso a paso:

        1. Retira la planta de su antiguo macetero: Tienes que hacerlo con cuidado. Sostén la planta por sus hojas o tallos y muévela suavemente hacia los lados. Vuelca la maceta ligeramente y empuja el fondo de la maceta hasta que la planta se deslice hacia afuera. Si no sale por sí sola, tira suavemente de la base de los tallos.
        2. Afloja las raíces de la planta: si alguna de las raíces es larga, puedes cortarla, pero teniendo en cuenta que dejas las más gruesas en la base. Comprueba antes de cortar si las raíces han crecido en círculos alrededor de la base de la planta antes de desatarlos con cuidado para recortarlos.
        3. Deshazte de la tierra vieja de la maceta: a medida que tu planta bebé crece, va absorbiendo los nutrientes de la tierra. Retira un tercio o más de la tierra para macetas anterior y deja espacio para una tierra nueva.
        4. Añade nuevo sustrato para macetas: vierte la nueva tierra en la maceta y dale palmaditas para eliminar las bolsas de aire. Añade piedras de lava al fondo para a drenar el agua si la maceta no tiene orificios de drenaje.
        5. Coloca tu planta: ahora es el momento de colocar la planta -nueva o vieja- en la maceta. La planta debe estar centrada antes de empezar a echar encima la nueva turba o sustrato para macetas.

          Tip: No eches demasiada tierra a la nueva maceta ni la aplastes en exceso, ya que las raíces no tendrán espacio para respirar.

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