Una estantería dos en una

¡Mira qué buena idea! Con dos mesitas de estilo clásico algo deterioradas y una mano de pintura hemos conseguido esta original estantería con un toque actual y atrevido.

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Monocolor

Si quieres destacar una pared vacía del salón, elige un color de pintura con personalidad. Opta por pintar todas las mesas en un único tono, si eres más clásica, o dale un aire más informal lacando cada mesa de un color. Y si lo que deseas es un toque sofisticado, juega con los tonos metalizados, tan actuales.

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Materiales

Mesas viejas o taburetes, cola de madera, papel de lija, cinta de carrocero, selladora y pintura, atornillador y radial, rodillo de espuma, tornillos de 16 mm, esponja, escuadras y masilla.

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Paso 1

Limpia las mesas con una esponja mojada en solución jabonosa para eliminar la suciedad. Deja actuar 20 minutos y sécalas bien. Lija suavemente hasta retirar la capa de barniz.

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Paso 2

Utiliza un buen pegamento de madera para unir piezas sueltas, o bien repara con masilla allí donde haga falta. Aplica la masilla hasta conseguir el perfil original en las partes dañadas y déjala secar bien hasta que esté completamente dura.

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Paso 3

Mide el ancho de la mesa y marca una línea en su centro. Pega a lo largo de ella un trozo de cinta de carrocero para proteger la madera y evitar excesivas astillas a la hora de trabajar. Corta la mesa por la mitad con la radial. Aplica la selladora y deja secar.

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Paso 4

Con el rodillo, aplica una mano de pintura a todas las mesas, deja secar y coloca dos escuadras por mesa. Fija dos tornillos a la mesa y los otros dos a la pared. De esta forma se mantendrá más estable y evitarás que se desplome.

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