Un frutero de ganchillo

¿Cómo es posible que un delicado tapete soporte el peso de las frutas? El almidón es la clave de esta original manualidad que más bien parece un truco de magia.

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Teje un tapete de ganchillo

Cuando lleves a cabo el proceso de almidonado, acuérdate de controlar la forma de los bordes para que ninguno quede levantado. Puedes tejer el tapete tú misma o comprarlo ya hecho en cualquier bazar. Mesa, de El Globo Muebles. Frutero de loza y tazas, de Sandra Marques.

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MATERIALES

- Tapete de ganchillo.
- Tinte para tela.
- Almidón.
- Cartones de huevos vacíos.
- Film de cocina.

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Paso 1: Prepara el tinte

Prepara el tinte según las instrucciones del fabricante. Sumerge dentro el tapete hasta que adquiera el color deseado. Sácalo y, a continuación, almidónalo; elige las proporciones adecuadas para que se quede con un grado de rigidez muy alto.

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Paso 2: Protege la huevera

Cubre la huevera vacía con una lámina de film de cocina. Así la protegerás de la humedad cuando sitúes encima el tapete para darle forma. Asegúrate de que la lámina es lo bastante ancha como para abarcar todo el cartón con sus subidas y bajadas.

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Paso 3: Extiende el tapete almidonado sobre la huevera.

Adáptalo a la peculiar forma del cartón, con sus entrantes y salientes. A continuación, cubre el tapete con otra lámina de film de cocina.

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Paso 4: Dale forma al frutero

Con ayuda de otra huevera vacía presiona sobre el film para dar forma al tapete. Ten en cuenta que la fuerza debe ser la misma en todas las zonas para que el frutero quede armónico. Cuando esté duro, retira el film y la huevera que servía de base.

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