Cabecero juvenil

Personaliza la decoración de su habitación con esta idea bonita, fácil de hacer y económica. Sólo necesitas papel pintado, listones de madera y algo de imaginación.

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Personaliza el cabecero del dormitorio infantil

También puedes sustituir la pieza de papel pintado por pintura. Para hacerlo sólo tienes que colocar cinta de pintor delimitando el área que vas a decorar. Aplica las capas que necesites y deja secar un poco antes de retirar la cinta.
Si quieres situar algún punto de luz, coloca un tablero de DM empapelado y realiza sobre él la instalación eléctrica.

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Paso 1: Pega el papel pintado.

Señala sobre la pared el espacio que vas a utilizar como fondo para el cabecero. Encola la zona marcada -una cama infantil suele tener 90 cm de ancho- y pega el papel pintado con cuidado. Pasa un cepillo especial o un paño para eliminar las bolsas de aire y las posibles arrugas.

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Paso 2: Cuelga las baldas.

Señala con lápiz sobre la zona empapelada dónde vas a colocar las baldas voladas; utiliza un nivel para que queden rectas. Atornilla a la pared el soporte de la estructura interior de las baldas e introdúcelas en su estructura. Éstas son el modelo Lack, de Ikea, pero cualquier estante se monta de forma similar.

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Paso 3: Pega los marcos de madera.

Enmarca la franja de papel pintado con los listones de madera. Si no quieres hacer más agujeros, puedes pegarlos con un adhesivo especial, como Pattex No más Clavos. Sólo queda colocar los apliques y los cuadros en la pared.

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MATERIALES

- Papel pintado.
- Dos listones de madera blancos, de 2,5 m de largo, en Leroy Merlin.
- Dos estanterías modelo Lack, de Ikea.
- Cola para empapelar.
- Tijeras.
- Clavos.

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