Una corona de Adviento en grises y verdes

Hojas y ramas componen una corona de Adviento que sigue las últimas tendencias en deco floral: el foliage, con su relajantes tonos verdes, marrones y grises, crean una Navidad muy conectada con la naturaleza más primaria.

En este vídeo tutorial Especial Navidad, la estilista floral e interiorista María Salazar realiza una corona de Adviento en tonos verdes y grises a base de foliage, hojas de distintas especies.

Esta tendencia basada en las hojas, que sustituyen a las flores, pone el verde en todo su esplendor y realza sus distintas e infinitas tonalidades. Atrévete a decorar tú misma esa puerta, pared o, por qué no, utilizarla como centro de mesa, dando un toque personal DIY. Con este vídeo verás que la dificultad es mímina: solo es necesaria paciencia, mucho cariño y la ilusión de que esta manualidad presida las fiestas más entrañables del año. Y con una ventaja: esta corona va a envejecer muy bien y te durará todo el Adviento perfectamente.

Un secreto: si frotas con tus manos las hojas de eucalipto, desprenderán un maravilloso aroma que, además, es curativo. ¡Nada de resfriados este invierno!

Para esta corona de Adviento necesitamos una base de paja como soporte para nuestra composición.

La selección de plantas, procedentes de Colvin, es la siguiente:

- Eucalipto cinerea

- Magnolio

- Hypericum blanco

- Eryngium blue

- Brunnias

- Eucalipto Baby Blue

- Flor de algodón

También necesitaremos lazo y un rollo de alambre.

Andrea Antolín

La corona es de estilo romano (que recuerda a las coronas de laurel que con que se obsequiaba a los vencedores). Empezamos a crearla cubriendo primero un lado y después el otro. Tanto en la parte superior como inferior de la corona se deja sin cubrir el equivalente al tamaño de un puño, para que se vea parte de la paja de la corona: el resultado es un aire rústico chic, muy shabby y hogareño.

Se van ajustado las distintas variedades de hoja a la corona mediante un alambre que se coloca apretando alrededor del soporte. Así se va cubriendo un lado y después el otro. Es importante que sean asimétricos, para tener una sensación de libertad y confort.

Una vez cubierta toda la superficie de la corona, se remata con el alambre dejando una pequeña holgura que sirva de gancho si se quiere colgar de una puerta o en una pared. El remate final se cubre con un lazo.

Andrea Antolín

Estilismo plató: Pilar Perea.

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