Manifiesto para una decoración slow

El slow design es una rama del movimiento slow, que promueve el bienestar en general. Busca crear ambientes que fomenten la interacción, el trabajo en equipo, el diálogo y el espíritu familiar. Sigue este manifiesto y consigue un hogar slow.

¿Cómo se consigue un hogar slow? En esta galería te proponemos las claves, a modo de manifiesto, de este movimiento. Para conseguir que el tiempo se detenga, disfrutar más de los ambientes, disfrutarlos con la familia y los amigos y sentirse bien en ellos, los espacios se conectan, la decoración es sosegada y la televisión no tiene un lugar protagonista. Es mejor leer y cocinar.

Como el ecointeriorismo, el slow design es muy cuidadoso con el medio ambiente. La elección de los materiales y su proceso de fabricación son de suma importancia. Los espacios diáfanos, luminosos y poco recargados y el concepto "menos es más" encajan.

Pasen, vean, dejen que el tiempo se detenga y disfruten.

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Crea rincones de lectura

Crea rincones de lectura para estar, para rendirte a un libro, para pensar... Siéntate y relájate, deja el tiempo pasar.

Interiorismo, de Daniel Pérez y Felipe Araujo.

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Apuesta por la decoración natural

Apuesta por la decoración natural, en base a fibras y a madera. En los ambientes aportan calidez. A través de esa calidez los espacios se hacen más confortables, invitan a ser vividos.

Decoración de Snob Works.

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Espacios abiertos

Los espacios se abre, se comunican, para que todos los miembros de la familia participen de la vida en el hogar. Se trata de crear sensación de amplitud y apertura aún en los pisos más pequeños. Evita tabiques innecesarios y muebles altos.

La tendencia a que comedor, salón y cocina o al menos comedor y cocina compartan espacio y se fusionen en la estancia encaja con el movimiento slow.

Foto, de Decopraktik.

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Blancos y neutros, decúbrelos

Las tonalidades más neutras son indicadas para relajarnos. Descubre la paleta de blancos y mézclalos con otros neutros como los beis, arenas y grises. Siempre muy suaves. También las tonalidades pastel tienen un hueco, sobre todos en azul y verde, colores que invitan a la calma y están relacionados con la naturaleza.

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Extra de luz

Todo se llena de luz porque la luz es vida y la luminosidad amplía visualmente los espacios e invitan a estar. En las ventanas, adiós a las cortinas o al menos se visten con tejidos muy ligeros y vaporosos que no oponen resistencia a la entrada de luz.

Interiorista Ana Fernández.

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Elementos in&out

Es un truco que resulta y que relaja los ambientes. Muebles que pueden estar dentro y fuera de la casa. Dentro, "abren" o "sacan" los espacios. Por ejemplo, una lámpara como la de esta foto, de fibra, evoca un chiringuito de playa y eso hace que se rebaje el ritmo.

Interiorismo, Sonia Reixach Interior Design.

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Minimalismo

Menos es más. Nada de atiborrar los ambientes con elementos. Los justos para que no agobien. No significa que los espacios resulten fríos, lo estamos viendo, sino que se sientan espaciosos y amplios.

Una propuesta de la arquitecta Christine Leja.

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Guiños a la naturaleza

A una naturaleza verde que entra en casa. Aquí, sobre la mesa de comedor, la hiedra se enreda en la lámpara.

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Sí al chill out

A los palés, los cojines en el suelo, una alfombra, pufs... Rincones que son para estar, para compartir, para relajarse. Sin prisas, con música de fondo. Nada de televisión. Solo hay que dejarse llevar por el espíritu chill out.

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QUITAR
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Disfrutar de los pequeños placeres

Las pequeñas cosas de la vida, las más sencillas. Y siempre con calma. Para convertirse en slow hay que sentir la casa slow y luego la vida. Al menos determinados momentos, paréntesis que se pueden hacer en el ritmo diario y qué mejor que ponerlo en práctica en casa.

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