Claves para mantener la casa fresca en verano

Hace calor fuera y dentro, pero hay unos trucos muy prácticos para conseguir que la casa se mantenga fresquita sin aire acondicionado. Sigue los pasos y verás cómo desciende la temperatura unos grados.

Piscina
Cortesía de Lexington
Publicidad - Sigue leyendo debajo
1 Visillos ligeros en las ventanas

En las ventanas visillos ligeros (nada de tejidos gruesos), que dejen que circule el aire pero concedan cierta intimidad y no permitan que los mosquitos tengan vía libre para campar a sus anchas por nuestro dormitorio. Hazte con ventiladores de mesa o de techo para sofocar las horas más calurosas del día. Textiles, de H&M Home.

2 Crea corrientes de aire

Siempre que puedas y cuando tengas una casa con puertas y ventanas que den a dos fachadas, ábrelas para crear corrientes de aire que refresquen. Foto, de Pip Studio.

3 Ventanas

Las persianas y cortinas hace que descienda la temperatura interior. Actúan como filtro. Ten en cuenta que hay tejidos específicos que rechazan los rayos solares. Con persianas y cortinas evitamos que la casa se convierta en un invernadero. Mantén los interiores a oscuras durante las horas del día. Foto, de Velux. Con los toldos sucede lo mismo. Si los tienes, manténlos bajados durante las horas de sol.

4 Orientación y colocación de los muebles

Evita colocar la cama cerca de una ventana o una pared que reciba el sol durante el día. Acumulará calor el frente y notarás que el descanso no es placentero. Ten en cuenta la orientación de la vivienda cuando distribuyas los muebles en una estancia. Foto, de Jotun.

5 Cerrar habitaciones

Sobre todo es útil cuando hay una zona de la vivienda más calurosa que otra o habitaciones que no se utilizan. Cierra las habitaciones en desuso o las más cálidas para evitar "perder" aire fresco. Sin embargo, durante la noche, deja que el aire se distribuya. Foto, de Pip Studio.

6 Cromoterapia

¡Funciona! Colores suaves. Una paleta sosegada que invita a la calma pero que no absorbe la luz de los colores, sino que la rechaza y de ahí que resulten más frescos. Además, verdes, amarillos y azules siempre dan la sensación de frescura. Foto, de Jotun.

7 Los tejidos

No solo los colores son importantes en la percepción de la calidez de un espacio, también las texturas. Evita tejidos pesados, gruesos, lanas, pelo, pieles... En verano y para refrescar visualmente, mejor los tejidos naturales como el lino o el algodón. Y en contacto con la piel, imprescindibles. Ropa de cama, de H&M Home.

8 Un correcto aislamiento

¿Sabías que la mayoría de las viviendas construidas hace más de 30 años se calientan excesivamente en verano por tener insuficientemente aislada la cubierta, la fachada y los suelos? Piensa en el aislamiento de tu casa y en lo que puede suponer en las facturas de tus consumos. Isover fabrica lana de vidrio y lana de roca para aislar (térmica y acústicamente).

9 Luces apagadas

Las bombillas incandescentes emiten calor (además de consumir más). En general, si puedes mantener las luces tenues o apagadas lo notarás. Al menos, no te sitúes cerca de una lámpara encendida.

10 Regar para que refresque

Si tienes jardineras en la ventana o en el balcón o un jardín, riégalo por la tarde a última hora y notarás cómo refresca el ambiente en el interior. Además, cubrir la fachada con hiedra o poner un jardín vertical también aísla y, al regar, refresca.

11 Plantas en el interior

Incorpora plantas dentro de casa y riégalas. El verde aporta frescor.

12 Y ante el calor…

Cuando ya hemos seguido al pie de la letra todos estos pasos, pero el calor continúa presente, solo nos queda refrescarnos constantemente en una piscina o con una ducha fría en casa. El interior tendrá la misma temperatura, pero nuestro cuerpo lo agradecerá. Foto, de Lexington.

13 Además…

Los días más calurosos, hidrátate bien (aunque no con bebidas excesivamente frías) y come ligero. El cuerpo lo agradecerá. Foto, de Butlers.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Ideas