Ideas para ahorrar en casa con todo el confort

Pequeños gestos que ahorran euros. Te contamos esos pasos en el día a día de tu hogar para reducir las facturas de consumo y no despilfarrar recursos del planeta.

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Micasa

Son pequeños actos con los que conseguirás un hogar ahorrativo sin apreciar una diferencia notable en el confort en casa. El uso del lavavajillas y de la lavadora en carga completa, los grados a los que debes mantener la temperatura de una estancia, un correcto aislamiento de las ventanas o trucos para no desperdiciar agua ni el calor de la vitrocerámica al cocinar son algunos de los puntos clave que repasamos para acercarnos al ideal del hogar sostenible y comprometido con el medio ambiente.

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Cierra bien las ventanas

Comprueba que estén bien cerradas las ventanas y perfectamente aisladas. Las fugas de calor se producen por ellas. Las ventanas dobles o el doble acristalamiento ahorra un 20% de gasto de energía. Su estado influye en el rendimiento de la calefacción en los meses fríos. Con las puertas ocurre lo mismo. Coloca burletes para evitar corrientes.

Macetas, de Affari.

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Uso responsable del lavavajillas

El lavavajillas es un gran aliado, sin embargo, es uno de los electrodomésticos que más energía consume. ¿Solución? Evitar los programas de alta temperatura porque el 90% del consumo energético se debe al calentamiento del agua y sólo el 10% al funcionamiento del motor. Por supuesto, hay que ponerlo solo cuando está completamente lleno, de esta manera -y pese a lo que muchos creen- el consumo de agua se reduce considerablemente respecto a un lavado a mano.

Un truco: en lugar de utilizar el programa de secado del lavaplatos, deja la puerta abierta con el menaje mojado para que se seque con el aire. Este gesto ahorra energía.

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Mejor ducha que baño

Al llenar la bañera se gasta más agua y energía (en el caso del agua caliente). Para el baño de los niños, con un poco de agua es suficiente para que chapoteen. Además, ¿no te duele el agua que se va al dejarla correr hasta que alcanza la temperatura? Coloca un cubo debajo del grifo y ese agua que sale más fresquita te servirá para fregar el suelo. Cierra el grifo mientras te lavas la cabeza o los dientes en el caso del lavabo.

También existen alternativas para reducir el caudal de la ducha (como mangos, interruptores de caudal o limitadores), que suponen reducir el gasto en casi un 60%.

En la imagen, rociador Front para Axor, de Hansgrohe.

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La lavadora: llena, por favor

Importante si tienes que cambiar los electrodomésticos: elige los de menor consumo energético que, aunque algo más caros, permiten ahorrar más de 600 euros a lo largo de su vida útil. Los electrodomésticos con etiqueta energética de la clase A son los más eficientes. En el extremo opuesto están los de clase G.

En cuanto a la lavadora, utilízala siempre con la carga máxima. Se reduce el consumo de energía, de agua y de detergente. Además, se alarga la vida del aparato. Gasta menos con programas de agua fría. La mayoría de los electrodomésticos incorporan un programa económico. Úsalo. ¿Sabías que las de carga frontal gastan, por lo general, menos energía y agua que las de carga superior? En la imagen, contenedores, de Ikea.

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En los grifos, cuidado con el goteo

El goteo permanente de un grifo puede suponer una pérdida de 100 litros de agua al mes. Revisa la instalación y las juntas, si es tu caso. Y, si se trata de un despiste, nada como poner un cartel cerca para avisar de la importancia de cerrarlo bien. Así todo los miembros de la familia lo tendrán presente y se convertirá en una buena costumbre revisar si está correctamente cerrado.

¿Cambio de grifería? Mejor un monomando con el que conseguirás mantener la temperatura elegida aunque se cierre y se evitan mejor los goteos.

Coloca en los grifos dispositivos que disminuyen el caudal de agua. Reducen de entre 4 y 8 litros por minuto.

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Cuestión de luces

La luz eléctrica supone entre el 15% y el 18% del consumo doméstico. Pero es posible no encender la luz. Aprovecha la luz natural: abre persianas y cortinas y emplea todo el tiempo posible la luz del sol. Además, en los meses fríos caldea. Por el contrario, en el verano, mantén las persianas bajadas para que no coja temperatura la estancia ya que luego gastarás más en aire acondicionado. Las bombilllas, siempre de bajo consumo. Su precio es más elevado pero gastan mucho menos.

Apaga las luces cuando no vayas a estar en una habitación. Si vas a permanecer un largo rato delante del televisor, puedes encender un par de velas y evitar tener encendida una luz.

Revisa tu comportamiento en casa: si entras en una habitación menos de un minuto para coger algo que sabes donde se encuentra, no enciendas la luz.

¿Sabías que las bombillas limpias emiten más luz y duran más? Se ensucian y no solemos limpiarlas. Pásales un paño cuando estén frías.

Lámpara tipo flexo, de la firma Calabaz.

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Cocina y ahorra

Aprovecha al máximo el calor de la cocina con recipientes cuya base sea un poco más grandes que la zona de cocción. No se desperdiciará calor a través de la vitrocerámica o de la cocina de gas.

Importante y tan sencillo: aprovecha el calor residual de las cocinas eléctricas. En las vitrocerámicas (no las placas de inducción), si apagas antes de finalizar la cocción, ahorrarás energía.

Las ollas a presión super rápidas consumen menos. Y acostúmbrate a tapar las cacerolas y sartenes durante la elaboración de la comida.

Evita el uso del horno y cuando lo hagas no abras la puerta innecesariamente ya que, en cada apertura, la temperatura puede bajar entre 25 y 50 grados. Las puertas con doble cristal conservan mejor el calor. Y aquí también, aprovecha el calor residual.

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¡Qué calorcito!

¿Qué temperatura es la más adecuada en invierno para estar en casa? Entre 21 y 23º es suficiente para el día. Durante la noche puede bajar a 16-17º. Para controlar los grados es esencial que instales un programador.

Ten en cuenta este dato: por cada grado que subas la calefacción se consume un 8% más de energía.

Colocar cerca de una ventana un sofá dará sensación de frío por el efecto del vidrio. Así que procura alejarlo del ventanal.

Recuerda que son solo necesarios 10 minutos para ventilar y, en los días más fríos, hazlo a medio día mejor que por la mañana.

Mantén los radiadores limpios, el calor se distribuye mejor. Si la calefacción es comunitaria, y pasas demasiado calor, cierra los radiadores pero evita abrir las ventanas.

Una vez que la calefacción está pueesta aprovecha para colocar cerca algunas prendas húmedas. Imagen, de Car Möbel.

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