El morado como color en decoración

La decoración se rinde ante el color seductor de esta variedad del cuarzo. Símbolo de dominación política y espiritual en la Edad Media, el tono amatista regresa para añadir glamour a los ambientes más sofisticados.

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El morado en el comedor

¿Una propuesta atrevida? Combinarlo con tonos ácidos que irradien claridad. De La Oca: sillas Oslo (desde 255 €) y mesa Golden, con sobre de cristal (desde 1.099 €).

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Jarrones decorativos

La cromoterapia relaciona la gama del amatista con prosperidad y sabiduría. Jarrones de Asa; son de cerámica y miden 15 cm (5,15 € c/u aprox.).

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Morado en textiles

El color morado crea ambientes sofisticados, pero un uso excesivo puede provocar cierta sensación de melancolía. La solución consiste en alternarlo con tonos alegres, como el verde pistacho. Cojines de Paniker (desde 20 €).

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Reposapiés berenjena

Un tono berenjena proporciona la discrección necesaria para usar un reposapiés sin miramientos. De Ikea: Kramfors, en 98 x 86 x 45 cm, con funda (229 €).

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Iluminación

¿Es un rosetón de escayola? ¡No! Es un vinilo adhesivo que se pega en el techo o en cualquier otra superficie lisa. Sticker Barok, de Caselio (57,10 €).

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Alfombra Bouquet

La alfombra Bouquet mantiene un equilibrio perfecto entre dibujos florales en relieve y un fondo liso. Es un diseño de Jordi Labanda para la firma Dac, y está disponible en diversos colores y tamaños. Alfombra Bouquet, en 1,40 x 2 m (910 €).

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Ambientes cálidos

Un esquema tono sobre tono consiste en alternar tonalidades de un mismo color. Telas Diva, de Casamance; algodón 100% (42,90 €/m).

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