Mesas decoradas para la Navidad... ¡para comérselas!

4 ejemplos de mesas de Navidad para cada comida del día.

Mesa navideña en blanco y dorado
IKEA

Es la gran protagonista de las fiestas al ser el punto de encuentro para reunir a familiares y amigos. Saca tus mejores piezas, cuida los detalles y tus celebraciones serán ¡un éxito!

Si piensas mucho lo que te vas a poner en tus celebraciones, ¿por qué no mirar también cómo vistes la mesa?

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un desayuno de fiesta
IKEA

Combina el mantel con vajillas del mismo tono, velas e incluso lámparas. Todo de Ikea.

Elige un mantel liso de tela de una sola pieza hasta el suelo, pero sin riesgo de ser pisado por los comensales, y encima, otro más corto que destaque por contraste de color o por un estampado acorde con las fechas, como en esta mesa con textiles y menaje de Ikea. Si tu mesa es especialmente bonita, no la cubras con un mantel entero, opta por bonitos caminos o por varios manteles individuales. ¡Ideal!

Juegos cromáticos. ¿Quieres una mesa elegante y distinguida? Elige un mantel blanco o en tonos neutros. Para una Navidad más tradicional, combina rojos y verdes, como en esta mesa de Ikea. Usa el estampado tartán y crearás una atmósfera muy acogedora. Para la Nochevieja y cenas con amigos, atrévete con colores menos habituales, como el azúl índigo o los grises.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una comida de Navidad
Getty Images

Perfecta para apoyar objetos y despejar la principal. Más cómoda si es con ruedas.

Todos los elementos que estén sobre la mesa deben armonizar entre sí y con el resto de la decoración de la estancia, además de no resultar molestos para los comensales. Coloca objetos de altura y volumen escasos, para no entorpecer la visión ni la conversación entre los invitados. Si pones flores o velas, elige aquellas que no desprendan mucho olor, puesto que al comer, además del sentido del gusto, también se utiliza el del olfalto y podría dificultar la degustación de los platos.

Iluminados. Es importante que la mesa esté bien iluminada, para ver bien lo que se come, distinguir colores y texturas. Lo más adecuado, una luz directa mediante lámparas que cuelguen con pantallas que filtren la luz, para evitar posibles deslumbramientos. Concilia esta luz con velas que aportan calidez, cobijo y transmiten comodidad.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Meriendas con mucho estilo
Getty Images

Un banco te permitirá sentar a más invitados. Vístelo con cojines o mantas, será más acogedor.

La mesa de Navidad debe ser bonita, práctica, reflejar tu personalidad y estar en consonancia con el resto de la decoración de tu hogar. Si te gusta lo vintage con toques románticos, pon manteles blancos con brocados y cristalería y vajilla con toques plateados. Para un aire más rústico, luce tu mesa de madera y pon solo caminos, usa colores naturales y adornos DIY.

Si en tu casa reina el estilo bohemio, utiliza tonos rojos, verdes y blancos y mezcla distintas vajillas. A cualquier hora. No solo en las grandes cenas y comidas, también lúcete en meriendas e, incluso, desayunos. En estas ocasiones busca looks más informales, con detalles únicos que den glamour a la mesa. Si hay niños, llena la mesa de color, manteles antimanchas, vajilla de melamina y bandejas llenas de duces y golosinas. ¡Triunfarás!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cena de Navidad
IKEA

Mezcla blanco, que evoca serenidad, con dorados que sugieren encanto.

En tu mesa de gala no puede faltar una vajilla, copas y una cubertería adaptadas al menú que se vayas a servir. Coloca una copa de agua, una de vino tinto y una de vino blanco en la parte superior, separadas unos 2-3 cm de los platos hacia el lado derecho. La de champagne, a la derecha del resto de copas. La vajilla, el plato llano primero y, sobre él, el resto. A su derecha, cuchara y cuchillo; a la izquierda, los tenedores, y los de postre en la parte superior del plato.

Deslumbra a tus invitados. Impacta a tus comensales con una mesa refinada y brillante. Combina la cristalería con pequeñas piezas de adorno de cristal, aportarán luz y brillo, pero sin dejar de ser discretos. Si además colocas cerca velas, como en esta mesa de Ikea, servirán para proyectar una luz más tenue y un ambiente más acogedor.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Ideas