Centros de flores para una decoración ecológica

El atractivo de las flores en la decoración va mucho más allá de su bella presencia o su exquisita fragancia. El juego entre color y simbolismo unido a la elección del recipiente son los ingredientes para una composición perfecta y ecológica.

Ramos de flores
Hearst
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Discreto encanto

Un ramillete luce precioso en un simple vaso de agua y es perfecto para dar la bienvenida, por ejemplo, a un invitado. Combina flores silvestres con una o dos hojas verdes y acertarás seguro.

Vaso, de MDM (2,50 €). Lámpara, de Oficios de Ayer. Cojín de terciopelo rosa, de la firma Textura.

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La ausencia de artificios transmite serenidad

Aquí se han aliado la pureza del blanco y la sencillez del cristal en un centro muy delicado.

Jarrón (22 €), tetera (45 €) y taza (4 €); de MDM. Tela Cotton Club, de Gastón y Daniela.

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En la mesilla

Para el dormitorio lo ideal es elegir composiciones sencillas, que se puedan trasladar fácilmente durante la noche, pues no es recomendable dormir con plantas o flores cerca. Una propuesta que nunca falla: un ramillete primaveral en un recipiente con agua.

Florero de cristal, de Molucas. Lámpara, de Habitat. Ropa de cama, de Textura.

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Todo al blanco

No es necesario invertir en grandes ramos para llevar a casa la belleza de las flores. Toma nota de esta propuesta: cuatro jarrones pequeños en un mismo color, cada uno de ellos con una vara. Lo mejor es combinar sólo dos variedades o dos tonos de la misma.

Jarrones de porcelana, de Habitat e Ikea (desde 1,50 €).

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Ramos de flores
Hearst
Composición multiflor

Aunque parece casual, un arreglo como el de la foto está muy estudiado. No es fácil combinar más de dos variedades, sobre todo cuando entra en juego el color.

Floreros, de LaDecó (desde 42,95 € c/u), con margaritas, alstroemerias, claveles y lisantus. Bola de cristal, de LaDecó.

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Un centro marinero, muy oportuno de cara al verano.

El carácter efímero de la datura recién cortada le otorga una belleza y delicadeza incomparables. Para exhibirla, un jarrón de boca estrecha inspirado en el mar, de Elements Living.

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Cristal coloreado

Un jarrón amarillo -un color alegre y luminoso- potencia la frescura del ramo y centra la atención en las flores. Esta composición incluye alstroemerias, crisantemos y helechos. Es importante saber que, en habitaciones con poca luz, estas variedades de flor no se abrirán.

Jarrón, de Usera Usera (78,88 €). Vajilla, de la firma Habitat.

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Variedades en armonía

Combinar recipientes de medidas y tamaños diferentes es muy acertado cuando se quiere hacer una composición variada. En este caso predominan los jacintos blancos y las lilas, que transmiten calma y sosiego. Una mezcla que aleja las tensiones y fomenta la armonía.

Macetas de Antennae: grande con jacintos (30 €), azul (26 €), el cuenco de la izquierda (22 €) y el tibor azul del fondo (37 €).

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En pareja

Impactante y sencillo: elige dos jarrones iguales, en distintos tamaños, y coloca dentro unas varas de lilium. El resultado, sorprendente, es perfecto para cualquier rincón.

Floreros de cristal grabado al ácido, de la firma Destiny.

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Flores de tonos intensos

Como las dalias, lucen mejor solas, en un jarrón de cristal transparente, que permita admirar sin distracciones sus matices y la belleza natural de sus pétalos.

Jarrón, de Casa (7,50 €).

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