Cómo decorar con espejos

En decoración, un espejo es mucho más que esa superficie en la que nos contemplamos. Su capacidad para multiplicar la luz y el espacio es clave para conseguir interesantes efectos ópticos.

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Espejo en forma de arco

Es obvio que un espejo sirve para reflejar una imagen. Pero en este caso, sus dimensiones son tan amplias que duplica todo el comedor, de manera que parece el doble de amplio. Además, su remate en forma de arco simula un vano por el que se accedería al comedor reflejado. Interiorismo, de Cristina Ros de la Vega.

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Espejo romboidal

Lo habitual es colocar un único espejo, mediano o grande. Pero los pequeños también pueden desempeñar una función decorativa. Aquí, el modelo romboidal Lily (29,95 €) forma parte de una composición atractiva con las cajas Amelie (49,95 €/3) y la maceta (34,95 €/2). De A Simple Mess.
Dos espejos alineados producen sensación de orden. Enfrentados, multiplican la profundidad hasta el infinito. Y tres o más, escalonados, añadirán dinamismo.

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Espejo de bambú

Por el diseño. Rectangulares y cuadrados transmiten armonía, pero se deben alinear con los elementos que los rodean -consola, lavabo, ventanas, rodapié...- para no romper el equilibrio. Los espejos redondos y ovalados suavizan la decoración con sus líneas curvas. Y los modelos con otras formas geométricas, como hexágonos, imprimen un nuevo ritmo al ambiente.

Por su marco. Los espejos de líneas sencillas, a tono con la pared sobre la que se colocan, se integran en ella y ceden el protagonismo a la imagen que reflejan. Sin embargo, los de marcos historiados, como los espejos sol o las cornucopias, tienen un efecto teatral que los convierte en protagonistas de la estancia.

Por la superficie. Lo más habitual es que sea limpia, para potenciar su capacidad reflectante. Pero las de efecto envejecido, añaden un interesante halo de misterio. Espejo, de Madam Stolz, con marco de bambú; en 50 x 59 cm (70,95 €).

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Espejo suspendido

Se fija a la pared, pero colgado de un asa -por lo general de piel o en forma de cadena-, que añade interés al diseño. Espejo Laredo, de metal en acabado cobre. Mide 30 cm de diam. y es de Maisons du Monde (24,99 €).

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En retícula

Sus perfiles compartimentan la superficie y crean la sensación de una falsa ventana. El modelo Lucy, de madera pintada en negro, logra un atractivo efecto sobre la cómoda blanca; en 60 x 90 cm (99 €). En Kenay Home.

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Recuperado

Cualquier elemento rescatado sumará a la belleza de su diseño la originalidad de ser una pieza única. Este espejo provoca un divertido efecto sorpresa al comprobar que era la puerta de un viejo armario.

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Espejo de gran formato

Al ser espejos de gran formato, se suelen situar junto a alguna ventana para multiplicar la luz natural que entra a través de ella. Este diseño, con marco y contrapeso de madera, es de Hübsch; en 53 x 167 cm (210 €).

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Marco de madera

Este espejo se ha convertido en la pieza estrella del ambiente. ¿La razón? Paredes, suelos, muebles e, incluso, la embocadura de la chimenea se han pintado en blanco. Solo el marco de madera encerada, al tener un acabado diferente, destaca. De Car Möbel, mide 93 x 110 cm
(135 €)

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