Iluminación: Salón

Analizamos la iluminación más adecuada para cada zona de la casa y las lámparas con las que puedes conseguirla.

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Destaca un cuadro.

La incidencia directa de la luz puede provocar reflejos que impidan apreciar bien la obra. Evítalo colocando en el aplique una bombilla halógena dicroica mate de 60w, o bien enmarca la obra con un cristal antirreflejos. Aplique de Liberty Luz.

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Las lámparas con difusor

reparten de manera uniforme la luz sobre la superficie e impiden que los comensales vean la bombilla. Lámpara modelo Frisbi de Flos en Lámparas Oliva.

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En modelos con varias pantallas en línea,

coloca bombillas halógenas de 12 voltios y muy pocos vatios (5 o 10 como máximo); así el destello de la luz no molestará a los ojos. Lámpara, de Años Luz.

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Las típicos diseños de araña son perfectos para un ambiente de estilo clásico.

Como incluyen varias pantallas de tela, no conviene que las bombillas tengan mucha potencia o el exceso de luz resultaría desagradable. Para que las bombillas no ensucien las pantallas, pequeñas y próximas a la tela, coloca ahorradoras en lugar de modelos incandescentes.

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Para que el salón sea más acogedor,

puedes prescindir de una luz general de techo en el estar y sustituirla por varias luces ambientales de pie y sobremesa. Tenlo en cuenta a la hora de planificar la instalación, ya que necesitarás contar con más enchufes: para no quedarte corta, coloca dos a cada lado del sofá, instalados a 30 o 40 cm del suelo.

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Puntos móviles en la librería.

Los apliques de pinza o los que se colocan sobre las baldas, como éste, de Ático, permiten localizar un libro y, a la vez, crean focos de luz ambiental. Planifica con cuidado dónde vas a situarlos para prever la instalación de enchufes a lo largo de toda la estantería.

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En muebles de obra.

Los apliques fijos ocultan a la vista el cableado. En la escayola, los tubos de luz se instalan en rozas, y en las placas de yeso se introducen en la celulosa sin necesidad de hacer obras. Si tu librería es de madera o de DM y no quieres ver cables ni dejar enchufes al aire, coloca halógenos de 10 vatios y de clase F: no queman la madera, se empotran en 16 mm y los cables se ocultan tras la librería. Apliques de Antioquia.

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Aplique puntual en la librería.

Deja unos 12 cm de alto hasta el primer hueco para instalarlo. Si tienes libros encuadernados en piel, coloca bombillas incandescentes de 20 vatios.
Lámpara de mesa. Sitúala junto al sofá para lograr una iluminación ambiental acogedora. Coloca una bombilla ahorradora de energía: aunque tenga la misma potencia que una incandescente, da más luz y no mancha la pantalla.

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Halógenos.

Instálalos con una fase diferente, para encenderlos por separado. Si instalas un regulador, podrás matizar la intensidad de la luz según la ocasión.

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Lámpara de techo.

La luz debe ser uniforme sobre toda la mesa. Si ésta es rectangular, opta por una lámpara con dos pantallas; ésta es de La Casa de las Luces.

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Si la mesa es pequeña, coloca una pantalla ancha que proyecte el haz de luz sobre los platos.

La intensidad debe ser la suficiente para que los comensales vean perfectamente lo que comen, pero sin que se produzcan sombras ni deslumbramientos en los ojos.

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Lámparas suspendidas

Ten en cuenta que cada lámpara delimita una zona. En un salón comedor de 20 o 25 m2 sólo conviene situar una sobre la mesa del comedor: un exceso de lámparas de techo haría que el espacio pareciera más pequeño.

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