Integrar la terraza

Si tienes una terraza que no utilizas y está desaprovechada, no dudes en integrarla en tu casa: ganarás metros útiles y luminosidad. Te mostramos 10 formas de hacerlo.

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Integra la terraza para ampliar la zona de estar

El salón parecerá otro con 12 m² más, y la amplitud te permitirá hacer cambios en la distribución sin perder luminosidad. Para integrar la terraza no basta con encargar un acristalamiento, también debes acondicionar el nuevo espacio: elegir un suelo adecuado, igualar el techo con planchas de escayola, iluminar el ambiente e, incluso, consultar si la potencia de la calefacción es suficiente para caldear el nuevo espacio. Si vives en una zona ruidosa y quieres un aislamiento térmico óptimo, elige un acristalamiento doble con cámara de aire. PLANO >

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Amplía el dormitorio sustituyendo la terraza por un gran ventanal

Si éste ocupa todo el frente de la habitación, tal vez te interese instalar persianas eléctricas que te permitirán manipularlas cómodamente. En este dormitorio, además, se aprovechó la reforma para instalar un aparato de aire acondicionado tipo split con bomba de calor. Como está colocado a un lado, tiene la ventaja de que la salida de aire no se dirige directamente a la zona de descanso.

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Cierra una parte de la terraza para ganar un dormitorio

Si tienes una terraza amplia pero necesitas un dormitorio más en casa, no te lo pienses y gana espacio reduciéndola unos metros. La obra permitió crear una zona de descanso, sin renunciar a ella por completo; la terraza se comunica también con el salón de la vivienda. Con el nuevo acristalamiento, el dormitorio se comunica con la terraza y recibe abundante luz natural con ventanales de suelo a techo; uno de ellos incluye una puerta corredera para no reducir superficie ni en el interior ni en el exterior. PLANO >

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Acristala la terraza para crear un salón que puedas utilizar todo el año.

Es una obra que se puede realizar en las terrazas grandes de áticos, por ejemplo. El resultado es espectacular ya que instalando una estructura con dos frentes y techo alto acristalados, se logró un salón abierto al exterior con buenas vistas y gran luminosidad, que se puede disfrutar durante más días al año. Para conseguir más intimidad y regular la entrada de luz, se combinaron toldos correderos en el techo y persianas de madera. Se conservó una zona al aire libre para tener un rincón con plantas. PLANO >

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Convierte un espacio anexo a la cocina en un luminoso comedor con ventanales.

En este piso bajo con jardín se ganó parte del porche para ubicar un comedor de diario junto a la cocina; eso sí, haciendo algunos cambios. Se realizó un acristalamiento con puertas correderas y perfiles de PVC, que permite la entrada de la luz y el acceso al jardín. Además, se levantó un murete de pavés para separar el comedor de la zona de trabajo y delimitar los espacios. Esta reforma también se puede llevar a cabo en pisos altos con zona de tendedero. PLANO >

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Acristala la terraza para ganar un comedor o una zona de escritorio.

En este salón se hicieron dos grandes cambios: se eliminaron las puertas acristaladas que lo comunicaba con la terraza dejando dos grandes vanos vestidos parcialmente con estores; y se acristaló la terraza por completo con un cerramiento de PVC verde, con estores en las ventanas y toldos motorizados en el techo. De este modo, se pudo crear en el interior una espaciosa zona de estar y se consiguió aprovechar la magnífica terraza que, bien acondicionada, se puede utilizar todo el año como comedor o zona de estudio. PLANO >

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Incorpora la terraza al salón para crear dos ambientes bien diferenciados.

Al integrar la terraza la zona de estar y el comedor son más amplios y luminosos. Para realizar la obra, se retiró la barandilla antigua y se hizo un muro nuevo que se revistió con lana de roca, para aislar mejor el interior. Sobre él se instaló un gran ventanal de aluminio blanco con hojas oscilobatientes. Sofás, de La Oca. Mesa, de Ikea. Cortinas, de Pepe Peñalver.

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Si la terraza bordea una buena parte del salón, ciérrala y acondiciona el nuevo espacio.

Aquí se cerró la terraza para ganar metros en el comedor, que se encontraba en la zona más estrecha;ahora es espacioso y la columna, que no se pudo eliminar, le da singularidad. Además, se hicieron dos cambios para acondicionar el salón después de ampliar su superficie. Se instalaron dos hileras de focos para contar con mejor iluminación general; y sobre uno de los ventanales se situó la salida de aire del sistema de aire acondicionado y calefacción. Por último, con estores y persianas se mantiene la privacidad y se controla la entrada de luz.

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Aprovecha la terraza de la cocina para crear un tendedero bien equipado, con zona de lavado y plancha.

Es una decisión de la que no te arrepentirás.En esta cocina la terraza estaba desaprovechada porque sólo se utilizaba como tendedero. Para sacar más partido a su espacio, se realizó un cerramiento con un frente de ladrillos de pavés translúcido que garantiza la entrada de luz natural. Con la lavadora, armarios y baldas, el nuevo espacio se convierte en un cuarto de lavado y plancha perfecto. Además, para no entorpecer el paso de la luz entre el tendedero y la cocina, la parte superior del muro que los separa se sustituyó por un cristal.

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Instala en la terraza del salón una zona de trabajo bien iluminada.

Anímate a realizar este cambio porque el salón, diáfano, parecerá otro. Tendrás espacio suficiente para crear tres ambientes desahogados: zona de estar, comedor y rincón de trabajo o de lectura. Además, en éste último disfrutarás de abundante luz natural. Si no puedes eliminar algún pilar o un muro maestro, no te preocupes, porque son perfectos para delimitar visualmente el nuevo espacio.

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Integra la terraza para ampliar la zona de estar.

El salón parecerá otro con 12 m² más, y la amplitud te permitirá hacer cambios en la distribución sin perder luminosidad. Para integrar la terraza no basta con encargar un acristalamiento, también debes acondicionar el nuevo espacio: elegir un suelo adecuado, igualar el techo con planchas de escayola, iluminar el ambiente e, incluso, consultar si la potencia de la calefacción es suficiente para caldear el nuevo espacio. Si vives en una zona ruidosa y quieres un aislamiento térmico óptimo, elige un acristalamiento doble con cámara de aire.

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Cierra una parte de la terraza para ganar un dormitorio.

Si tienes una terraza amplia pero necesitas un dormitorio más en casa, no te lo pienses y gana espacio reduciéndola unos metros. La obra permitió crear una zona de descanso, sin renunciar a ella por completo; la terraza se comunica también con el salón de la vivienda. Con el nuevo acristalamiento, el dormitorio se comunica con la terraza y recibe abundante luz natural con ventanales de suelo a techo; uno de ellos incluye una puerta corredera para no reducir superficie ni en el interior ni en el exterior.

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Acristala la terraza para crear un salón que puedas utilizar todo el año.

Es una obra que se puede realizar en las terrazas grandes de áticos, por ejemplo. El resultado es espectacular ya que instalando una estructura con dos frentes y techo alto acristalados, se logró un salón abierto al exterior con buenas vistas y gran luminosidad, que se puede disfrutar durante más días al año. Para conseguir más intimidad y regular la entrada de luz, se combinaron toldos correderos en el techo y persianas de madera. Se conservó una zona al aire libre para tener un rincón con plantas.

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Convierte un espacio anexo a la cocina en un luminoso comedor con ventanales.

En este piso bajo con jardín se ganó parte del porche para ubicar un comedor de diario junto a la cocina; eso sí, haciendo algunos cambios. Se realizó un acristalamiento con puertas correderas y perfiles de PVC, que permite la entrada de la luz y el acceso al jardín. Además, se levantó un murete de pavés para separar el comedor de la zona de trabajo y delimitar los espacios. Esta reforma también se puede llevar a cabo en pisos altos con zona de tendedero.

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Acristala la terraza para ganar un comedor o una zona de escritorio.

En este salón se hicieron dos grandes cambios: se eliminaron las puertas acristaladas que lo comunicaba con la terraza dejando dos grandes vanos vestidos parcialmente con estores; y se acristaló la terraza por completo con un cerramiento de PVC verde, con estores en las ventanas y toldos motorizados en el techo. De este modo, se pudo crear en el interior una espaciosa zona de estar y se consiguió aprovechar la magnífica terraza que, bien acondicionada, se puede utilizar todo el año como comedor o zona de estudio.

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