Hemos actualizado nuestro Aviso de Privacidad. Puedes consultar el nuevo texto aquí.

Ideas para dividir ambientes

Estructuras acristaladas, puertas correderas y tabiques de obra son algunas de las soluciones que permiten separar ambientes sin perder espacio ni luz natural, dos bienes escasos y preciados.

1 de 11
Cocina sin luz natural

En este piso, de sólo 42 m2, la cocina no tenía ventana y era estrecha, lo que transmitía una sensación asfixiante. Para evitarlo, el tabique que la separaba del salón se sustituyó por una hoja fija y una puerta corredera de cristal templado con bordes pulidos, para evitar cortes. Así se ganó luz y amplitud visual. En el cristal se aplicaron bandas de vinilo para garantizar privacidad en la cocina. Cristal templado de 10 mm en Cristalería Viguesa. Mesa, de Düoh. Sillas, de Kartell.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 11
Panel acristalado

El estudio Proyecta Arquitectura Interior independizó este comedor de la zona de trabajo ubicada detrás mediante un cerramiento acristalado con anclajes ocultos en el suelo y el falso techo. El objetivo era separar ambientes sin que el salón-comedor perdiera profundidad. En el cristal se aplicó una banda vinílica a la altura de la mesa de trabajo para ocultar a la vista el material de oficina, poco atractivo. Armario y alfombra, de Ikea. Lámpara suministrada por el estudio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 11
Estructura sin muros

Una solución para aislar una habitación sin tabiques es realizar una estructura de hierro con cuarterones de cristal. Como ésta, diseñada por el decorador Ricardo de la Torre para independizar el despacho sin limitar la perspectiva. El hierro se trató con vinagre para lograr un atractivo acabado rojizo, y se selló con barniz mate para frenar la oxidación. Estructura formada por dos paneles fijos y dos hojas correderas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 11
Panel sobre guía

Cuando una puerta corredera tiene unas dimensiones que sobrepasan las medidas estándar, se puede definir como panel móvil. En estos casos, la puerta se debe instalar con un sistema de sujeción bien anclado que soporte su peso y completarla con un manillón amplio que permita asirlo con toda la mano para deslizarla sin dificultad. Aquí, Chalet Novaforma proyectó este espectacular panel de madera de cerezo para separar o integrar visualmente el espacio asignado al recibidor en el salón. Las guías se sujetan al techo para que ningún raíl en el suelo delate la existencia de dos ambientes con el panel abierto.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 11
Hoja empotrable

En esta cocina, reformada por el arquitecto Hernando Mesa, encontramos dos soluciones distintas para separar ambientes. A la izquierda, una puerta corredera independiza la cocina del salón. La hoja se empotra en el muro de ladrillo, aunque existen firmas, como Eclisse o Krona, que empotran la hoja en una estructura que sustituye al muro para no perder espacio útil. Al final de la cocina destaca un murete de obra que oculta a la vista la despensa. El color rojo del murete y de la puerta corredera dan carácter al espacio e indican el paso hacia otros ambientes.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
6 de 11
Con pasaplatos

La diferencia entre una distribución fallida y otra que facilite la circulación entre los ambientes de una casa radica, a veces, en un sencillo pasaplatos. En esta cocina se abrió una ventana con marco de madera y hojas correderas de cristal para agilizar las comidas familiares. El vidrio al ácido permite el paso de la luz, pero a la vez oculta con discreción una cocina en pleno ajetreo culinario en Cristalería Viguesa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
7 de 11
Dos puertas en L

A veces, por cuestiones de distribución, es necesario situar dos puertas muy próximas. Este salón tenía un acceso hacia el recibidor y otro hacia la cocina, lo que obligaba a colocar dos puertas tan cerca entre sí que formaban una L. Chalet Novaforma resolvió el problema con hojas correderas. Así, las puertas quedan abiertas -y desaparecen visualmente- salvo cuando se necesita mantenerlas cerradas. Además, se realizaron en cristal, para que no interrumpieran el paso de la luz. Los vidrios son laminares, para mayor seguridad, con una lámina butiral mate que preserva la intimidad. Correderas con dos guías en cada sentido, en suelo y techo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
8 de 11
Tabique móvil de madera

Esa es la sensación que transmite esta puerta corredera: un gran panel de madera que se desliza y da paso al cuarto de baño. Es una idea de la interiorista Pilar Líbano, quien diseñó este dormitorio con baño y zona de trabajo integrados. La pared se forró con lamas de roble sin barnizar y a la izquierda se instaló una puerta corredera del mismo material; cerrada, parece una prolongación del muro, pero se abre mediante guías instaladas en el techo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
9 de 11
Murete de obra

Las soluciones de obra, bien sea con ladrillos, bien con placas de yeso laminado tipo Pladur o Knauf, permiten levantar muretes que no llegan al techo. El que aparece en este dormitorio tiene una doble función. Por un lado sirve de cabecero, y por otro, oculta a la vista el cuarto de baño, que se instaló detrás. Su altura, sin llegar al techo, facilita el flujo de la luz natural hacia el baño desde la zona de descanso. Además, su silueta destaca como un original elemento constructivo que añade interés.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
10 de 11
Muebles panelados

Cualquier mueble puede actuar como una barrera visual para independizar ambientes. En este caso, los interioristas Clara Masllorens y Guillermo Escobedo usaron los armarios de la cocina como elemento separador entre ésta y el salón. Los módulos se forraron con paneles de DM lacados en rojo mate en Carpintería Anjoan, de manera que simulan un tabique. La estructura incluye un vano que sirve de pasaplatos y de superficie auxiliar en la cocina, además de dar al panel dinamismo y carácter escultórico. Sofá, de Novodos. Mesa de centro, de Domus. Sillas y mesa, de Greek.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
11 de 11
Con cuarterones

Un tabique con cuarterones de cristal es un buen recurso para dotar de luz a una zona de paso que carezca de ventanas. El estudio de arquitectura Manuel de Miguel Muñoz sustituyó en este caso el tabique por una estructura con perfilería de aluminio lacado en blanco y cuarterones con dos vidrios de 4 mm y puerta a juego. En el pasillo se instaló una barandilla de acero pulido con un quitamiedos de vidrio templado de 10 mm con canto pulido, que deja pasar la luz natural hacia la planta baja.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo