Puertas y picaportes II

En algunas reformas las puertas y picaportes caen en el olvido hasta que finaliza la obra, justo cuando el presupuesto no se puede incrementar. No cometas ese error; piensa antes en su gran valor decorativo y en las posibilidades que ofrecen para comunicar ambientes, ganar espacio, etc.

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Corredera con cuarterones.

Las puertas correderas son muy útiles a la hora de ganar espacio; en la cocina, por ejemplo, permiten variar la distribución de la zona de trabajo o disponer de un comedor de diario. Si eliges un modelo acabado en blanco, como el de la foto, aligerarás su aspecto y la sensación de amplitud en la cocina será aún mayor. Las que llevan cuarterones de cristal transparente, facilitan la continuidad visual entre espacios y el paso de la luz. Puerta realizada a medida por un carpintero. Manillón, de venta en Ferretería Ortiz.

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Empotrada.

Esta opción se recomienda cuando quieres una corredera en un espacio pequeño, ya que un modelo convencional no resolvería el problema porque requiere doble muro. Esta corredera de Radisa, en haya se aloja en un armazón; éste y la manilla son de Krona.

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Tirador embutido con placa.

Como no sobresale de la puerta, evita que, por un descuido se enganche la ropa, un bolso, etc. Lleva una placa, que protege la puerta de huellas y manchas.

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Embutido con cerrojo.

Este tipo de tirador embutido permite también el cierre seguro de una puerta corredera, por ejemplo, en un cuarto de baño o un dormitorio.

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Dos hojas.

Aprovecha la reforma para ampliar el vano de la puerta e instala una puerta doble. Laqueada y con molduras rehundidas, realizada por el ebanista Pedro Gracia. Tiradores, de Ferret. Irisarri.

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Con guías y galería.

Esta puerta corredera se desliza sobre guías ancladas en el dintel, que se ocultan tras una galería. De madera y con cristal al ácido, es un diseño del arquitecto Miguel Ángel Santa Ibáñez. Manillón, de Ferretería Ortiz.

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Empotrada en tabique.

Es un sistema que permite empotrar la puerta en un armazón metálico que sustituye al tabique. Para entender mejor la idea, observa las características del sistema de la firma Krona.
- El armazón se puede enlucir (además de pintar y alicatar) para que se integre mejor.
- La puerta se desliza con una guía que va oculta en la parte superior del dintel.

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Ojo de buey.

Por lo general se instalan en puertas de vaivén, pero también en modelos batientes. La ventaja es que a través del cristal se puede ver si hay una persona al lado y así evitar golpes. El cristal va empotrado en la puerta y suele ir enmarcado en perfiles de aluminio, pero éstos también pueden ser de cualquier otro material que se pueda curvar. Lisa, sin molduras, y de haya vaporizada, puerta de Artevi, instalada por Francisco Muñoz de Dios. Manilla cromada de F. Irisarri.

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Clásica.

Si vives en una casa antigua, con techos altos, encarga a un ebanista una puerta con medidas especiales y cuarterones de cristal. Además de tener una función decorativa, permite el paso de la luz entre habitaciones.

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Encarga la puerta y el frente de los armarios con el mismo acabado;

así no romperás la uniformidad de la decoración en esa estancia. En esta foto puedes ver un ejemplo. La puerta de paso se decoró con cuatro paneles verticales con molduras rehundidas; un diseño que se adaptó a la altura del frente del armario. La puerta de DM laqueado y la manilla dorada son de Radisa.

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Renueva el aspecto de una puerta que esté en buen estado.

No tires todas las puertas cuando planifiques la reforma; puede ser que merezca la pena conservar alguna y decorarla. En este caso, es una puerta de DM en color vainilla y con molduras verdes, que entona bien con las paredes. Puerta realizada por el ebanista Pedro Gracia. Manilla, de Ferretería Irisarri.

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Plegables.

Prácticas en espacios reducidos, las puertas se pliegan y deslizan hacia un lado cuando las abres. Para ello el pomo, que está en el centro, se empuja hacia dentro; las bisagras, colocadas entre las hojas, permiten el pliegue y la guía superior facilita el deslizamiento.

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