Decorar en pocos metros

Enfrentarse a la decoración de una casa con pocos metros es un reto apasionante. Distribución, acabados y soluciones ingeniosas forman una combinación infalible para el éxito.

Cuando se vive en una casa mini el objetivo es ganar metros y, aunque parezca imposible, lo que sí se puede conseguir es que resulte más amplia. Lo primero es plantearse qué distribución se adapta a tus necesidades y valorar la posibilidad de eliminar muros. ¿Te gustaría unificar el salón y la cocina? ¿Hay algún balcón que se pueda integrar? A medida que se supriman los tabiques que compartimentan el piso, la sensación asfixiante dará paso a un ambiente más despejado.

Una vez tomada la decisión, es importante acudir a un profesional para que valore si nuestra idea es viable. De lo contrario, se corre el riesgo de eliminar muros o pilares que formen parte de la estructura de la vivienda, y provocar grietas u otros daños peligrosos a largo plazo. El siguiente punto a analizar son las puertas. Un modelo tradicional impide colocar muebles —o en el caso del baño, sanitarios— a lo largo del recorrido que describe la hoja mientras se abre. Sin embargo, las correderas, como las de la firma Krona, cumplen su función de independizar ambientes pero permiten rentabilizar cada centímetro de la estancia sin desaprovechar zonas.

La elección de los acabados es otro aspecto clave. Como norma básica, los colores claros alejan visualmente las paredes entre sí, por lo que el efecto óptico será de mayor amplitud que si se revisten en tonos oscuros. Aunque siempre existen excepciones: una combinación de acabados en contraste puede lograr que un pasillo parezca más corto, un techo más alto o un dormitorio más profundo. En el apartado Consejos de decoración, de www.bruguer.es, encontrarás ideas interesantes.

Los muebles también aportan su granito de arena a la hora de que una casa mini parezca amplia. Los diseños con más de una función —mesas de centro que se transforman en un modelo de comedor, sofás-camas o lámparas con diversas pantallas orientables que iluminan diversas zonas al mismo tiempo— permiten reducir el número de piezas. Pero esta elección limitada implica hacer un esfuerzo por mantener el orden: estantes abarrotados de objetos y montañas inestables de papeles harían parecer diminuto, incluso, el mayor de los palacios.

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Dormitorio en el altillo

La oscuridad y una distribución compartimentada son los grandes enemigos de las casas pequeñas. En este caso, se prescindió de las paredes innecesarias para dar sensación de amplitud. Salón, zona de estudio, comedor y cocina comparten espacio, mientras que el dormitorio se situó en un altillo.

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Paneles de vidrio

Este apartamento solo tiene 45 m2, pero gracias a los paneles de vidrio que delimitan cada ambiente, la sensación general es de amplitud y desahogo.
El Estudio B76 unificó el dormitorio y el salón en un mismo espacio, e independizó la cocina y la zona de estudio en sendos módulos acristalados que aportan ligereza, mantienen la continuidad visual y permiten el paso de la luz natural que llega desde la terraza.

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Estantería para separar ambientes

Un recurso infalible consiste en delimitar ambientes -en este caso, el dormitorio y el salón- con una estantería. ¿Sus ventajas? Garantiza la intimidad y, al carecer de trasera, nada obstaculiza la circulación fluida de la luz. A esto se une su potencial de almacenaje, con acceso desde ambos lados. De Ikea: estantería Kallax, en 147 x 39 x 147 cm (99 €); sofá Soderhamn (699 €); mesa Lisabo (79 €) y alfombra de lana (129 €).

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Sofá gris

Si necesitas alguna cama extra, elige un sofá convertible para el salón. En el modelo Lika, en Kavehome, de diseño impecable, el respaldo se alinea con el asiento. Mide 188 x 90 x 77 cm (344 €).

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Sofá convertible

Si necesitas alguna cama extra, elige un sofá convertible para el salón. En el modelo Lika, en Kavehome, de diseño impecable, el respaldo se alinea con el asiento. Mide 188 x 90 x 77 cm (344 €).

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Estantería para guardar

Fundamental en un espacio reducido: elegir muebles que incluyan espacios donde guardar. Como esta estantería de la firma Maydele, en 80 x 25 x 130 cm; en Dawanda (620 €).

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Mesa con estante

Mesa con estante, de Car Möbel, en 50 x 40 x 61 cm (119 €).

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Carrito con bandejas

¿Dónde dejo la fruta, el pan y el agua? En una casa mini, la mesa de comedor suele ser pequeña. Este carrito, con bandejas y ruedas, aportará tres superficies extra. De Bloomingville, en 50 x 81 cm (389 €).

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Aparador a media altura

Cuando el espacio es diminuto, trabajar entre cazuelas en ebullición y el horno a máxima temperatura, puede resultar asfixiante. Pero si se derriban los tabiques y la cocina se integra en el salón-comedor, se ganará espacio. El estudio Lizarriturry Tuneu Arquitectura distribuyó armarios y electrodomésticos en un frente, y los ocultó parcialmente detrás de un aparador a media altura que, además, separa ambos ambientes.

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Mesa redonda

Una alternativa interesante es sustituir la pared que se derriba por muebles, y crear así una cocina en forma de U que permita trabajar cara a los comensales. Es lo que se hizo en esta casa, en la que los módulos que albergan el fregadero se orientaron hacia el comedor. Éste se decoró con una mesa redonda que, al carecer de esquinas, facilita la circulación, y sillas que cuando se encajan debajo del sobre apenas ocupan espacio.

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Utensilios vistosos

Ante la falta de armarios en la cocina, aguza el ingenio. Hazte con utensilios vistosos que se puedan colgar en el frente de cocción. Estos son de Nordal (10,26 € cada uno).

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Lámpara de techo

Una cocina mini resulta menos angosta con muebles blancos y módulos que no lleguen hasta el techo. Además, la zona de cocción, el fregadero y el office -si lo hay- deben tener su propia luz: ¡si es muy oscura, parecerá aún más pequeña! Lámpara de techo Foto (12,99 ), mesa (29,99 ) y carrito Udden (59,99 ). Todo, de Ikea

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Lámpara origami

Coloca una lámpara de techo sobre la mesilla y liberarás espacio en su superficie. Esta es de la firma Studio-Snowpupe; en 20 x 20 cm
(63 €); de venta en Dawanda.

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Balda extraíble

La duda de si habrá espacio para ella, es la pregunta más habitual en un dormitorio diminuto. Una solución consiste en diseñar a modo de cabecero un arcón de obra con poco fondo, pero con espacio de almacén al que se acceda desde arriba. Y que integre, a ambos lados de la cama, una balda extraíble que se saque por la noche a modo de mesilla, y se oculte de día, para que no ocupe espacio.  

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Molduras para zapatos

Ninguna mujer renunciaría a su pasión por sandalias, botas y otros modelos de calzado. Pero... ¿qué hacer cuando la habitación es pequeña? Si la cama tiene un canapé o cajones, guardarlos en ellos. Y si bajo el somier queda espacio libre, almacenarlos dentro de cajas con ruedas. Otra opción es fijar a la pared molduras, y colgar por el tacón los pares que más se utilicen. Éstas son de Leroy Merlin (15 € aprox. cada una).

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Percheros de pared

Los percheros de pared compensan la falta de armarios. De Bloomingville, juego de 3 (15 €).

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Cajas para guardar y decorar

Complementos, prendas de otra temporada... En baldas, dentro de cajas, los tendrás siempre a mano. Y de paso, decorarán el ambiente. De Søstrene Grene (7,84 € c/u).

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Riel para colgar ropa

Cualquier armario estándar tiene 60 cm de profundidad pero, a veces, son excesivos para un dormitorio pequeño. El riel Mulig solo mide 46 cm de fondo y 99 cm de alto, de manera que puedes colgar las prendas en perchas y, encima, colocar baldas. Riel (6,99 ) y cama Malm (349 ), de Ikea

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Rociador de ducha

Aunque el plato de ducha sea pequeño, nada te impide disfrutar de una experiencia digna de un spa. El rociador Raindream, de Roca, está disponible en 30 y 40 cm de diámetro (desde 367,84 €).

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Toallas rosas

¿Qué hacemos con las toallas? Si el mueble del baño es reducido, no quedará espacio para ellas. Ponlas en baldas con poco fondo y añadirán color sin obstaculizar el paso. Toallas (5,99 €/3), en Zara Home.

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Encimera en curva

La mayoría de las firmas especializadas en baño disponen de sanitarios con medidas pequeñas. Pero cuando el espacio es mínimo, interesa valorar un modelo a medida. El precio será más elevado, pero la sensación de desahogo puede merecer la pena. En este aseo, el estudio 2Arquitectos diseñó una encimera en curva con un lavabo mini integrado, todo realizado en Hi-Macs, un material adaptable a cualquier forma.

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Inodoro semioculto

Los baños mini se suelen caracterizar por tener una planta estrecha y alargada. En ese caso, la distribución que más partido saca al espacio es la que alinea los sanitarios. Al fondo se ubicará la ducha, que ocupa menos espacio que una bañera. Y junto a ella se situará el inodoro, semioculto por
el lavabo. De Leroy Merlin: mueble Motril, en 69,1 x 34,6 x 80,8 cm (140 € sin lavabo) y espejo Colcant (19 €).

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Bandeja elevable

La máxima expresión de una mesa de trabajo en un espacio mínimo. Se trata de una bandeja apta para el sofá o la cama, con una superficie elevable (54,80 €), de Car Möbel.

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Lámpara de pinza

Lámpara de pinza (27,90 €), de Car Möbel.

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Librería que oculta una superficie extraíble

Lo normal es que en una casa pequeña nadie destine una habitación completa como zona de estudio. Pero la dificultad de crear un rinconcito de trabajo se reduciría notablemente si la mesa tuviese la capacidad de desaparecer. Aquí, la balda inferior de la librería oculta una superficie extraíble que sirve de mesa. La única precaución, es incluir un punto de luz para conectar una lámpara. Es un proyecto de Gabriel Asdrúbal.

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Estantería a medida

Fíjate en esta idea. El retranqueo parecía el lugar perfecto para crear una zona de estudio, pero el último armario situado a su izquierda habría quedado condenado. La solución fue diseñar a medida una estantería para organizar el abundante material de trabajo. Y en ella se integró, a la altura adecuada, una mesa con poco fondo, que se amplía sobre el radiador para ocultarlo. Sus esquinas redondeadas facilitan la circulación.

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