Pon una puerta corredera en tu vida

Pon una puerta corredera en tu vida ¡¡y gana espacio!! Son estéticas, prácticas, sirven para separar ambientes, independizar y decorar. Sencillas, dobles, empotradas o vistas. Te enseñamos las opciones.

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Puerta corredera en riel

Las puertas correderas conceden metros útiles en planta. Si además son diseños empotrados, ganarás paredes para apoyar muebles. Eso sí, un diseño empotrado es más elevado de precio y requiere una pequeña instalación del armazón en la pared. Las puertas correderas vistas se instalan sobre rieles o en guías, solo en la parte superior o también en el suelo según el tamaño de la hoja.

Interiorista: Susana Sendín.

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Con cuarterones de cristal

Puerta corredera con cuarterones de cristal.

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Todo a la vista
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Doble hoja

Doble hoja al ácido para independizar la cocina.

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Con cuarterones de espejo
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En cristal
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Puerta corredera empotrada en la pared.
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Maxi panel corredero

Paneles correderos que "juegan" a ocultar o dejar a la vista ambientes. Se mueven sobre rieles.

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Empotrada en la pared con tirador vertical

Las puertas correderas necesitan un tirado pero hay que tener en cuenta que los convencionales "dan" con el marco cuando se recoge la hoja. Los hay también integrados en la hoja.

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Para separar ambientes

Con riel en el suelo.

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Puerta corredera doble con vidriera
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Corredera en color

A juego con la pared, en verde botella. Interioristas, de Muji.

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Puerta corredera en aseos pequeños

Corredera, perfecta para ganar amplitud en aseos pequeños.

Interiorista: Lucía del Barrio Pérez del Molino.

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En turquesa y con cristal

A juego con el resto de la carpintería. ¡Cuánto color!

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Puerta corredera de cristal al ácido con riel visto
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Para techos abuhardillados
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De cristal transparente
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Puerta corredera de vidrio
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