Cómo convertir tu piso en un loft

¿Te gustaría vivir en un loft? No hace falta que te mudes. Te contamos los puntos clave para convertir tu casa actual en un espacio diáfano.

Los lofts surgieron en Nueva York en los años 50. En tres de sus barrios —el Soho, Tribeca y la zona Oeste de la ciudad— habían florecido industrias que, al quebrar, dejaron fábricas y almacenes abandonados. Los elevados precios de la vivienda llevaron a estudiantes y a artistas a ocuparlos. Poco después, lo que nació como un movimiento clandestino se transformó en un interesante estilo decorativo basado en adaptar naves vacías para el uso doméstico.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

En la actualidad, un loft se considera un espacio exclusivo solo asequible a rentas elevadas. Sin embargo, las características de este tipo de viviendas son una solución excelente para los pisos pequeños. ¿La razón? Al suprimir las paredes, el espacio parece visualmente más amplio y la luz fluye a través de los ambientes sin dejar rincones oscuros. Si este es tu caso y te apetece transformar tu piso en un loft, deberás tener en cuenta ciertos puntos.

1.- Consulta con un profesional qué paredes se pueden eliminar. Los muros maestros son elementos que sujetan la estructura de la vivienda, y si los eliminas, se corre el riesgo de derrumbe.

2.- Si, por cuestiones de seguridad estructural, debes mantener pilares y vigas, elige qué prefieres hacer con ellos. Puedes tratar de camuflarlos pintándolos en el mismo tono de las paredes y los techos, o convertirlos en elementos con interés decorativo al revestirlos con un material que contraste: acero, hierro, cemento, madera, pintura en un tono llamativo…

3.- Tal vez, al derribar las paredes, te encuentres con el material constructivo original de la vivienda. En el caso de que aparezcan ladrillos en las paredes o vigas en el techo, no los ocultes. Déjalos a la vista y tu loft ganará interés visual. Consulta con un especialista si requieren algún tipo de tratamiento para renovarlos y mantenerlos en perfecto estado.

4.- Analiza cómo quieres que sea la nueva distribución de los espacios. Con esta planificación, encarga la instalación eléctrica: tomas de teléfono, antena de televisión, enchufes, puntos de luz en techos y paredes… Para evitar errores, piensa qué actividades realizas, y dónde, desde que te despiertas hasta que te acuestas: desde apagar el despertador (¿es eléctrico?), secarte el pelo, escuchar música, recargar el móvil, utilizar la tostadora, la cafetera, el micro, trabajar con el ordenador, etc. Si tu nuevo loft incluye una distribución diferente de la cocina y el cuarto de baño, planifica una nueva instalación de canalizaciones, tuberías y gas. Puedes ocultar todas las instalaciones o dejarlas a la vista para potenciar el aire industrial de la vivienda.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

5.- Calcula qué espacio quieres asignar al salón, el comedor, la cocina, el dormitorio y el cuarto de baño. Mide bien cada zona para saber cuántos muebles necesitas y de qué tamaño. Para delimitar cada ambiente utiliza recursos decorativos. Si quieres descubrirlos, echa un vistazo a estos 9 lofts con estilo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Reformas