Cómo limpiar la cubertería

No dejes que tu hermosa cubertería acumule polvo olvidada en un cajón: úsala cada vez que puedas, compártela y ¡disfrútala! Te enseñamos cómo cuidarla correctamente con esta lista de prácticos consejos, remedios y trucos que harán que tus cubiertos luzcan tan impecables y nuevos como el primer día. 

CUBIERTOS DE ACERO INOXIDABLE
Al tratarse de un material noble y ser los más resistentes a la corrosión y al desgaste, son los cubiertos más empleados en la mayoría de hogares.
● LIMPIEZA

- El uso diario es el mejor cuidado posible para una cubertería de este tipo.
- Se debe limpiar con agua y jabón, aclararla y secarla al instante para que no pierdan el brillo. Se puede introducir en el lavavajillas, pero siempre prestando atención a que el nivel de abrillantador y sal sea el óptimo.
- Lavado inmediato: no dejar los cubiertos en remojo durante horas para fregarlos más tarde.
- Utilizar jabones no abrasivos.
- Secado al instante: Tras el lavado, es conveniente secarlos inmediatamente para así evitar la aparición de manchas. En el caso de que aparecieran, para removerlas es aconsejable el empleo de jabones no abrasivos para limpiar metales.
- Es importante limpiar, antes de que se sequen, los restos de salsas con ingredientes ácidos que puedan causar picaduras en el acero.
- Cuidado con los golpes y ralladuras: el uso de estropajos metálicos supone un riesgo. Además, no se debe llenar en exceso el cesto de los cubiertos. También es aconsejable lavar los cuchillos por separado y evitar los choques entre las distintas piezas.
- Para mantener el brillo, se recomienda limpiarlo de vez en cuando con un trapo humedecido en vaselina o limpia metales especiales.
- Las manchas de óxido pueden ser eliminadas con tan solo frotar un trozo de corcho sobre la zona afectada.

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*Un remedio infalible para mantener tu cubertería intacta y reluciente, es el de aplicar a las piezas vinagre de forma suave y, seguidamente, secarlas con un trapo seco.

ALMACENAJE
- Evitar la humedad: no conviene dejar los cubiertos húmedos (especialmente los cuchillos) ya que la dureza del agua y el exceso de cal pueden deteriorar el acero inoxidable.
- Mantener las piezas separadas unas de otras para evitar el roce y posibles golpes bruscos. Lo mejor es agruparlos por grupos del mismo tipo (cucharas con cucharas, tenedores con tenedores, y así). Las hojas de los cuchillos no deberán tocar otros objetos.
- Guardar la cubertería alejada de las fuentes de calor.

CUBERTERÍA DE PLATA
Son utilizadas con menos frecuencia ya que son menos resistentes.
● LIMPIEZA
- Este tipo de cubiertos son mucho más vulnerables a los agentes corrosivos; un almacenaje prolongado puede generar en ocasiones, debido a su oxidación, el ennegrecimiento de las piezas.
- Antes de su uso, impregna un paño suave (de algodón blanco, preferentemente) con alcohol medicinal y agua y repasa uno a uno los cubiertos para desinfectarlos y retirar las marcas de agua o del paso del tiempo. Es aconsejable emplear guantes de tela con el fin de no dejar huellas.
- Un método para quitar los rayones de los cubiertos es frotar suavemente con aceite de oliva o soda.
- Tras su uso, la mejor manera de limpiar las cuberterías de plata es lavando las piezas a mano una a una, sin emplear esponjas metálicas ni forzar la limpieza de restos de comida; es preferible dejar las piezas en remojo hasta que se reblandezcan y aflojen. Emplearemos un paño impregnado con alcohol y, una vez limpios, dejarlos secar y guardarlos. También pueden usarse productos específicos para limpiar plata.
- El lavavajillas es altamente perjudicial ya que se desafilan los cuchillos y se deteriora la película protectora de metal haciéndola más vulnerable a los agentes corrosivos.
- Hay que evitar también el uso de estropajos y productos abrasivos, que podrían arañar o estropear la superficie de los cubiertos.

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* Un práctico método casero de limpieza consiste en sumergir las piezas, durante una hora, en un barreño con agua de cocer espinacas. Después de secarlas con un paño de algodón, quedarán impolutas.

ALMACENAJE
- Debemos guardar las piezas en un lugar seco y lejos de la luz para que no se oscurezcan y, a ser posible, envueltos en papel de seda. Pero antes, es recomendable separar y agrupar los cubiertos por tipos y ajustarlos con una pequeña banda elástica.
- Una forma sencilla de eliminar las manchas y ese aspecto ennegrecido es sumergir inmediatamente los cubiertos en un recipiente de plástico (en el que previamente hemos colocado papel de aluminio) con agua caliente y sal.

*Un truco: Si el lugar de almacenaje de tus cubiertos es muy húmedo, colócalos dentro de una bolsita plástica e introduce un pequeño trozo de tiza escolar o algunos granos de arroz. Estos elementos absorben la humedad, evitan los malos olores y dejarán tus cubiertos impecables.

CUBERTERÍA DE ALPACA
La mejor forma de limpiar este tipo de cubertería es sumergiéndola durante treinta minutos en un recipiente con leche. Aclárala después con agua fría y verás cómo recupera su brillo original.

*La alpaca es un material con tendencia a amarillear; lo mejor para repararlos y quitarle ese color cobre es frotar las piezas con un paño empapado en blanco de España diluido en agua y alcohol de 96 grados.

CUBERTERÍA CON MANGO DE MADERA
Estas piezas tampoco se deben lavar en el lavavajillas porque se estropearían; hacerlo a mano, con agua caliente y jabón para eliminar los restos de grasa. Después, aclarar y secar de inmediato.
Como con el uso tienden a ponerse negros, un truco es impregnarlos de aceite con un estropajo de aluminio sin detergente. De este modo, se conservarán más tiempo.

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