Cómo refrescar la casa sin pagar de más en tus facturas

Prepárate para la segunda #OladeCalor del verano.

Comedor en la terraza a la sombra
Ib Laursen

Te proponemos estos sencillos recursos para que el termómetro de tu hogar descienda unos cuantos grados en los días de calor asfixiante, sin tener que pagar de más en la factura de la luz. ¡Aprovéchalos!

Controla la temperatura interior

Bajas las persianas o cierra las contraventanas en las horas de máximo calor, entre las 12 y las 16 horas, en las casas orientadas hacia el sur y el oeste. Con este simple gesto, podrás rebajar la temperatura hasta 6 grados. Si tienes que cambiar las ventanas, elige las de lamas de aluminio con aislante incorporado.

Protege las ventanas. Hasta un 30% del calor procede de ellas. Emplear persianas y toldos puede ayudar a bajar la temperatura interior de las casas unos cuantos grados.

Persianas térmicas. Preservan del frío del invierno, pero también del calor del verano. Según el grupo Almansa, especializado en carpinterías de aluminio, las persianas con aislante de espuma de poliuretano inyectado inciden en el confort térmico y reducen los ruidos.

Despliega los toldos antes de que el sol incida en la fachada y en las ventanas de tu casa, neutralizarás un 80% de la radiación solar y reducirás la temperatura unos 8 grados. Escoge un toldo de color oscuro, mucho más efectivo que los claros, con faldón y que queden guardados en una caja metálica al recogerse.

Ventila al amanecer y al anochecer para que entre el aire nuevo y salga el aire recalentado. Crea corrientes de aire si tu casa da a dos fachadas y elige visillos finos para dejar pasar el aire sin perder intimidad. Riega al anochecer la terraza, balcón o patio; en el suelo se acumula el calor y así lo refrescarás.

Coloca cortinas de tejidos opacos y vaporízalas un poco con agua.

Ventilación cruzada. Cuando la temperatura exterior sea uno dos grados inferior a la de dentro, abre las ventanas y crearás una corriente entre fachadas opuestas: la mejor refrigeración pasiva posible.

Consumo racional del aire

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Si tu vivienda es muy calurosa, lo más probable es que tengas aire acondicionado. Aprende a usarlo de forma eficaz y responsable para que tu bolsillo no sufra. Elige modelos con alta eficiencia energética, mantén los filtros limpios y la temperatura en 25º C; con cada grado de menos, aumenta la factura un 8%.

Otra gran opción son los ventiladores, los mejores los de techo. Fija las aspas para que giren hacia la izquierda y tiren el aire caliente hacia el techo.

Ahorro energético

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Las bombillas incandescentes gastan un 90% de su energía en el calor que emiten, así que es el momento de deshacerse de ellas y cambiarlas por luces LED.

Desenchufa electrodomésticos que no estés usando, pues el stand-by desprende calor y consume energía. Evita el poner lavadoras y lavavajillas durante el día y usa poco el horno.

Ventilador + hielo. Si quieres optimizar el uso del aparato, coloca delante del ventilador un recipiente con hielo y sal gruesa. Así lograrás que el aire que pase alrededor se enfríe inmediatamente.

Evita el horno y la secadora. Disminuye las fuentes de calor y limita el uso de electrodomésticos y bombillas al mínimo. No utilices, si es posible, el horno, la plancha o la secadora durante las horas centrales, cuando la temperatura es elevada.

Viste tu hogar de verano

comedor
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La decoración te ayudará a refrescar los espacios. Cambia las alfombras de lana por las de fibra natural, despídete de las mantas, terciopelos y franela y, para dormir, elige sábanas de algodón o seda.

Opta por colores como el blanco o beige, cuanto más claro, menos atraerá luz y, por tanto, menos calor dará. Pon plantas de interior, regulan la temperatura y transmiten frescor.

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