Hotel Les Hamaques

Cruzar el umbral del hotel Les Hamaques es dejarse llevar por la exuberancia de su jardín y el romanticismo de sus habitaciones; un secreto compartido e ideado para perderse a sabiendas.

Es el hotel Les Hamaques una dirección secreta; sin cartel ni timbre que permitan adivinar su mágico interior, tan solo una puerta, siempre abierta, que da paso a un universo de paz y exuberante belleza, diseñado para transmitir solo buenas sensaciones. Basado en un profundo respeto por la naturaleza, este antiguo pajar rehabilitado es hoy un hotel de tan solo cinco habitaciones que presume de productos naturales y artesanales siempre en constante armonía con el medio ambiente. 

Un proyecto ubicado en la Costa Brava que comenzó su andadura como un reto pleno de ilusión, un cambio de vida radical para Ino y Dominique, dueños y artífices de encantadores espacios cargados de magia —no en vano ambos invirtieron todo el ingenio adquirido a través de su larga experiencia en el mundo de la decoración y el estilismo—. El resultado de tan idílico hotelito es obra de los dos; Dominique, responsable de un magnífico proyecto de rehabilitación, diseñó los espacios y gran parte de los muebles mientras que Ino se encargó de la decoración y el estilismo. Una mezcla de estilos, épocas y materiales en perfecto equilibrio y constante movimiento. 

En cada espacio, único y especial, se percibe la mimada cercanía de los que lo regentan; habitaciones detallistas y románticas bautizadas con el nombre de las flores, plantas y árboles más bellas del frondoso jardín: Magnolia, Glicina con terraza privada, la luminosa Buganvilla, con vistas al jardín desde sus ventanas; Acacia, con terraza y muy tranquila, y la suite Bambú, con zona de estar y un pequeño jardín privado, perfecta. Ofrece además el hotel exteriores apacibles donde se suceden rincones de sol y de sombra; el refrescante patio bajo el magnolio, el peculiar invernadero para los desayunos de invierno, la piscina rodeada de bambú… La auténtica desconexión al alcance de la mano. ¿Te apetece una escapada?

ACTIVIDADES EN TORNO AL HOTEL
- Muy cerca del hotel se recomienda visitar las ruinas grecorromanas de Empúries o hacer la ruta románica por los pueblos de Peratallada, Ullastret y Monell, entre otros. Muy recomendable es hacer una visita al museo Dalí de Figueres o a la casa Dalí de Portlligat.
- Los amantes de la naturaleza disfrutarán visitando las cercanas playas así como las reservas naturales, como la de los Aiguamolls de l’Empordà, Cabo de Creus o la reserva marina de las Islas Medas.
- El propio hotel cuenta con bicicletas al servicio de sus huéspedes y amplia información acerca de los mercados de la zona, restaurantes recomendados y reserva para la práctica de deportes.

Dirección: Les Hamaques se encuentra en Carrer Albons, 6, Viladamat, Girona.
Teléfono: 972 788 458.
info@leshamaques.com
www.leshamaques.com
Precios: La estancia mínima en el hotel para el fin de semana es de dos noches. Precios por noche, desde 130 hasta 210 €, según temporada y habitación elegida. Estos precios incluyen el IVA y un delicioso desayuno casero elaborado con productos de la zona. También ofrecen cenas bajo demanda

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Jardín del Hotel Les Hamaques, Girona

La casa se abre a un frondoso y apacible jardín repleto de las variedades más bellas. Obra y pasión de Dominique, uno de los propietarios, en la extensión que rodea el hotel encontramos lavandas, hortensias, marquesas, limoneros, buganvillas y un sinfín de preciosas especies.

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Conexión entre espacios

Las amplias cristaleras instaladas en la rehabilitación del antiguo pajar juegan un papel fundamental. Gracias a ellas se diluyen las fronteras entre interior y exterior, lo que permite la fusión visual con el frondoso jardín.

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Un entorno romántico

Casi todas las habitaciones cuentan con una pequeña zona al aire libre a disposición de los huéspedes. Algunas de ellas incluyen una coqueta terraza privada o, como Magnolia, conectan directamente con el jardín.

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Materiales y estilos en perfecta armonía

La habitación bautizada como Buganvilla se asoma al jardín desde sus seis ventanas. Dispone, además, de un sofá-cama y una confortable chaise longue como rincón de lectura. Una decoración en sintonía con el hotel, sosegada y mimada, que enamora al visitante desde el umbral.

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El gusto por el detalle

La suite Bambú destaca con sus 32 m2 y el baño conectado con la zona de descanso. Una maravilla de habitación, luminosa, decorada en tonos neutros y maderas naturales. Cuenta con una zona de estar y un pequeño jardín privado bien equipado; perfecta para aislarse y desconectar.

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Momentos de placer y evasión

El pequeño jardín privado al que da la suite Bambú está muy bien equipado y en él encontrarás el lugar perfecto para relajarte y olvidarte de los problemas.

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Desayunos caseros

Disfruta de un delicioso desayuno casero elaborado con productos de la zona.

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Decoración única en sus interiores

Las frecuentes escapadas de los dueños aportan piezas especiales que añadir a la decoración. Originarias de un mercado de antigüedades o de una tienda de diseño, siempre encuentran un hueco
entre las ya existentes.

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Auténtica desconexión

La piscina, concebida como un canal, refresca en los días más calurosos. El cuidado césped circundante y el frondoso bambú invitan a relajarse en una de sus tumbonas tras un extenuante día de excursiones por la zona.

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Pasion por la deco

Las frecuentes escapadas de los dueños aportan piezas especiales que añadir a la decoración. Originarias de un mercado de antigüedades o de una tienda de diseño, siempre encuentran un hueco
entre las ya existentes.

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Interiores en continuo movimiento

El invernadero, diseñado por Dominique, se creó para proteger sus plantas más queridas de las inclemencias del tiempo. Hoy alberga también un original comedor donde servir los deliciosos desayunos de invierno.

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