Hotel El Balcón de Córdoba

Alojarse en el Balcón de Córdoba significa huir del mundanal ruido, encontrar la calma en sus patios milenarios y, si se desea, perderse en las bulliciosas calles de la ciudad.

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Un hotel con vistas únicas

La suite, bautizada como Anahita, cuenta con una terraza privada de increíbles vistas a la famosa Mezquita. Es la habitación más alta de la casa, con un saloncito dentro del torreón y una decoración de ensueño, tan acogedora que nadie querrá salir de allí.

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Arquitectura tradicional

Las tradicionales rejas de hierro forjado decoran las ventanas y balcones que dan a los patios. A esta costumbre andaluza se suman las contraventanas de madera tallada, los empedrados antiguos y las fuentes y columnas de la época musulmana.

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Patios andaluces

La restauración de ciertos elementos estructurales empapa de historia y belleza los patios centrales. Aquí, los clientes pueden degustar comidas y cenas previo aviso al personal del hotel.

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Decoración suave en las habitaciones

Una base decorativa en tonos arena y la profundidad que aportan las maderas naturales priman en todas las habitaciones. Una apuesta neutra y calmada buscada con el fin de aportar sosiego al visitante.

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Habitación Leyla

Los juegos de luces y sombras y la decorativa hornacina sobre el cabecero dotan de un encanto especial a esta habitación denominada Leyla.

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Baños para el relax

También los cuartos de baño destilan un encanto especial gracias a sus bañeras antiguas y a sus toalleros de pie; aunque no por ello se descuida el nivel de confort que requiere un hotel de gran calidad.

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