Hotel riad Abracadabra, para mil y una noches

El caótico bullicio de los zocos marroquíes queda atrás al cruzar el umbral del riad Abracadabra; un coqueto hotel en Marrakech que aúna tradición árabe y colonial en el pintoresco corazón de la medina.

Fueron muchos los meses de negociación, con sus correspondientes tés, al más puro estilo marroquí, los que necesitaron Inés y Bruno para emprender su aventura en el riad Abracadabra. Ubicado en el antiguo palacete Derkaoui —propiedad de una aristocrática familia— el hotel se encuentra a cinco minutos de la palpitante plaza Jemaa el Fna, dentro de las viejas murallas que rodean la medina de Marrakech. Un viaje a esta ciudad y la estancia en otro riad fueron detonantes para emprender un sueño que ya dura 4 años.

A día de hoy deslumbra su recia fachada, guardiana de un interior refrescante donde los colores, texturas y fragancias del mundo islámico perviven en su patio central, que ejerce de distribuidor. Desde aquí se accede a 8 habitaciones con personalidad propia y muy cercanas al concepto de morada familiar, gracias al sencillo encanto de la vida vecinal que bulle alrededor. Distribuidas en dos plantas, son todas muy diferentes, aunque cuentan con el nexo de unión de los acabados: suelos y tabiques originales o realizados con materiales autóctonos, alfombras bereberes y preciosas ventanas de rejas mozárabes.

Su azotea, antiguo lugar de recogimiento, acoge hoy una gran terraza de increíbles vistas al Marrakech de los tejados, los alminares y los picos nevados de la cordillera del Atlas. Su diseño y equipamiento buscan la total relajación del huésped, que puede descansar en sus hamacas y sillones, disfrutar de un baño en su piscina, contemplar la puesta de sol, beber un té a la menta o broncearse en sus cómodos asientos.

ACTIVIDADES EN TORNO AL HOTEL
- Por supuesto, lo más recomendable es conocer la ciudad de Marrakech, a ser posible, con un guía que nos acompañe. Destacan la plaza de Jemaa el Fna, las Tumbas Saadíes, el Palacio Bahía, la Mezquita Koutoubia, la Medersa ben Youssef y los zocos, lugares de obligada parada para regatear y comprar verdaderas ofertas. También existe la posibilidad de sobrevolar Marrakech en globo y apreciarlo desde el aire.
- Fuera de la ciudad encontramos en las cercanías maravillas como las cascadas de Ouzoud, la ciudad de Essaouira o el valle de Ourika. Todas estas excursiones se pueden realizar en una sola jornada.
- Destinando algo más de tiempo podemos adentrarnos en el desierto de Zagora o el de Merzouga y conocer la famosa ruta del Dakar.

Dirección: Derb Jamaa, 125, Derb Dabachi, Medina, Marrakech (Marruecos).
Tel.: +212 524 384 039.
email: hicham@riadabracadabra.com
Habitaciones: 2 dobles, 3 junior suite y 3 deluxe suite con precios desde 140 € la noche. También es posible reservar el riad completo, con capacidad hasta para 20 personas, así como para eventos o celebraciones. En su web se pueden encontrar ofertas.
Coordenadas GPS: 31°37’36” N - 07°59’07” W

www.riadabracadabra.com

El Hotel pertenece al Club Rusticae. www.rusticae.es

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Las habitaciones del hotel

En el primer piso encontramos las dos habitaciones dobles del hotel, con una decoración tan sencilla como encantadora. Bajo los nombres de Peter Pan y Campanile descubrimos espacios de 17 m2 con dos camas y amplios baños.

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Una piscina en la azotea

La azotea del edificio se transformó en una magnífica terraza. En este ambiente la gran estrella es la piscina, refrescante y atractiva, rodeada de confortables tumbonas.

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Un patio central con mucho encanto

Al tratarse de un riad, parte de las zonas comunes se encuentran en el patio central del edificio. En los pequeños rincones entre ventanas y accesos hay confortables zonas de estar a disposición de los clientes.

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Una suite para viajeros

Complementos y piezas de diversa procedencia y encanto exclusivo pueblan las habitaciones. En esta junior suite, por ejemplo, encontramos un magnífico mapamundi como cabecero o faroles antiguos a modo de lámparas; detalles en definitiva que marcan la diferencia.

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Los cuartos de baño

Materiales tan vanguardistas como el microcemento conviven de maravilla con elementos arquitectónicos antiguos. Los ambientes en los que mejor se aprecia esta enriquecedora unidad es en los cuartos de baño, siempre acabados en las texturas y colores propios del país.

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Terrazas para relajarse

En la terraza, las diferentes alturas permiten crear ambientes dispares e independientes. Así, el huésped podrá recostarse en sus tumbonas, relajarse bajo la jaima o cenar en el restaurante.

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Zona de estar en el patio

El antiguo patio central cuenta con zonas de estar comunes emulando la actividad para la que se creó. Antaño este lugar era el foco de la vida social y familiar; tras la rehabilitación se conserva un maravilloso mosaico, realizado con zellij de Fez, y una fuente central que proporciona frescor y paz al resto de la casa.

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Vistas únicas desde la azotea del hotel

Merece la pena destacar el fascinante paisaje de colores, minaretes o alminares y tejados que se ofrece al visitante desde la azotea del hotel. Un espacio en el que dejar pasar el tiempo sin más actividad que la mera contemplación de las preciosas vistas.

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El restaurante del riad

La terraza también cuenta con el acogedor restaurante Ra, con mesas al aire libre. Es el plan perfecto para degustar platos de una carta que combina sabores marroquíes y exquisiteces españolas, mientras se disfruta de vistas.

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