Un hotel en un antiguo caserío

Entre viñedos y con unas espectaculares vistas al Ratón de Getaria, el hotel Iturregui es el lugar ideal para relajarse y disfrutar de una estancia de lujo en plena naturaleza.

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La nueva construcción respeta la arquitectura tradicional de la zona:

muros de piedra arenisca extraída de la propia finca y trabajada por canteros; grandes ventanales y madera pintada.

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En la habitación Azkizu, las vigas de madera del techo se pintaron a juego con las paredes para realzar la arquitectura y dimensiones de la estancia.

El hotel ofrece la posibilidad de disfrutar de una cena de gran calidad en la habitación.

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En verano, los huéspedes pueden disfrutar de una espectacular piscina de agua rasante.

Está ubicada sobre las ruinas del antiguo caserío, y para su decoración se eligieron cómodas tumbonas de diseño moderno, agrupadas por parejas.

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Para llegar al hotel Iturregui desde San Sebastián,

toma la autopista A8, dirección Bilbao, hasta la salida 11. Atraviesa Zarautz para incorporarte a la N-634. Una vez pasado Getaria, a 1 km, gira a la izquierda en el desvío Barrio Azkizu-San Prudencio por la GI-3392. Continúa por esta carretera y junto a la placa del km 1, dobla a la izquierda. A sólo 500 metros, verás el hotel.

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El salón del hotel se decoró con un exquisito y refinado gusto clásico renovado.

Unas molduras de diseño dentado recorren paredes y techos. Cortinas con telas de Jim Thomson, en Gastón y Daniela.

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Los suelos de las zonas comunes, en madera de abeto, y toda la carpintería se pintaron en un tono gris similar al de las paredes.

Así se consiguió un fondo homogéneo sobre el que destaca más el mobiliario.

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En el recibidor previo a la recepción del hotel se colocó un aparador antiguo.

Sobre él, un libro de visitas para que los huéspedes dejen sus impresiones y comentarios de su estancia.

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En el salón, donde los tonos naturales son la base de la decoración de paredes, cortinas y sofá,

se jugó con el contraste que produce la tapicería fucsia del sillón. Unas puertas acristaladas conducen al porche, donde se creó otra zona de tertulia.

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Vista de la habitación Igeldo, situada en la primera planta.

La cama se apoyó en un tabique de madera pintada, que oculta el baño. Tapicería a rayas Moma y cortinas, de Gastón y Daniela.

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La gama de los tierras,

desde suaves tonos arenas hasta intensos chocolates, protagoniza la decoración de esta habitación, en la que se logró una atmósfera cálida y envolvente. Mesilla y lámpara, de Hanbel. Moqueta de lana, en Gastón y Daniela.

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Los cuartos de baño se proyectaron con una estética personal y vanguardista:

sanitarios y complementos de diseño depurado, detalles en acero inoxidable y mármol anticato como revestimiento estrella. Lavamanos Vero, de Duravit. Griferías Exclusive, de Cristina.

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Todos los baños cuentan con zonas de ducha y bañera independientes.

En éste, que pertenece a la habitación Igeldo, el desnivel del suelo, las puertas de cristal y unas molduras ornamentales marcan el paso de una zona a otra. Bañera Vaio Duo, de Kaldewei.

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