Hotel Hospes Palacio de los Patos

Amantes de la literatura y de las artes... este es el lugar que tanto habéis buscado: Hotel Hospes Palacio de los Patos, una estancia exquisita, única y teatral a los pies de la Alhambra, en Granada.

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Desde el momento de su apertura, este tesoro, situado en una de las principales arterias de la legendaria ciudad de Granada, recopila premios y más premios a nivel internacional, como el de Mejor Arquitectura de Hotel en los Sleep’06 Awardsel. Y no es para menos: su riqueza estructural, con un lenguaje que entrecruza pasado –queda patente su patrimonio histórico y cultural– y futuro; la ambientación de los interiores, bien teatrales o con un sereno minimalismo; y los intensos contrastes estéticos, lo hacen único.

Por un lado encontrarás el antiguo palacio, en el que Hospes conservó el glamour señorial de antes, y frente a él, una construcción de líneas rectas, enmarcada en alabastro y cristal, obra de Xavier Claramunt y el equipo de la cadena hotelera. El restaurante Senzone – pide algún plato elaborado por el chef Gonzalo Jurado con el famoso caviar de Riofrío– y el Spa, justo debajo de los jardines y fuentes que unen ambos edificios, son dos caprichos imprescindibles. Disfrútalos.

CERCA DEL HOTEL
- Restaurante Azafrán: Con vistas a la Alhambra, una decoración actual, con una carta muy evocadora. Paseo de los Tristes. Tel.: 958 226 882.
- Centro José Guerrero: Exposiciones de arte contemporáneo. Oficios, 8. Tel.: 958 225 185. Consulta su programación en: www.centroguerrero.org
- Café Pícaro: Este local, donde se dan cita poetas y artistas, es una alternativa bohemia y chic. Varela, 10.

Dirección: Solarillo de Granada, 1. 18002 Granada.
Tel.: 958 536 516.
Web: www.hospes.es
Habitaciones: Dispone de 42 habitaciones en total, con 9 suites y la Suite Presidencial. ADSL, TV plasma y lector de DVD. ¿El baño? Un spa privado con un kit de cosméticos. Consulta las ofertas especiales en su página web.

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Lujo en la suite

El de la Suite Presidencial, decorado con pinturas, molduras y un ancho friso. El cabecero de hierro pintado en plata es de anticuario. Las lámparas de sobremesa con base dorada proceden de Metalarte.

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Una fachada de alabastro

La construcción más reciente destaca por su línea vanguardista, con una fachada revestida en alabastro que, a modo de celosía, oculta una segunda piel de cristal. Acoge 22 de las habitaciones y el restaurante Senzone. En el espacio entre este edificio y el palacio del XIX se proyectaron jardines y una terraza.

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Las escaleras

Una ornamental y barroca, en el antiguo palacio; la otra, de mármol de Sierra Elvira, recrea un juego de geometría pura en el nuevo edificio. Son las dos caras que muestra el hotel.

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Zonas comunes

Se distinguen por su atmósfera depurada y serena, donde el protagonista es el silencio. Bajo un ventanal de madera, una chaise longue y pufs de piel de la firma Joquer en torno a una mesa del equipo de Hospes.

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Una suite abuhardillada

La Grand Suite, que se localiza en la planta superior del palacio, alberga una decoración contemporánea bajo el dúo cromático blanco y negro. Nos encantan sus ventanucos del fondo, como de iglesia.

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Baños

Las habitaciones del edificio nuevo tienen una concepción espacial más libre y moderna. Las griferías de la ducha son de Dornbracht.

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En la recepción,

mesas de corte actual, diseño del equipo de Hospes, y sillas blancas y tapizadas en gris. El mármol del suelo y el artesonado del techo hablan de un pasado.

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Comedor

En un clima apacible y sereno, logrado por la suave mezcla de tonalidades –blanco, gris y madera–, podrás degustar la cocina tradicional de la región al más alto nivel.

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Spa

Con una piscina-jacuzzi para sumergirse después de pasar por una de las salas de masaje. Y luego, ¿qué tal cinco minutos en el baño turco?

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