Una casa rural diferente en el corazón de la Alcarria

Arribar a Place du Port es amarrarse a la calma. En la localidad alcarreña de Alocén, y con vistas al denominado mar de Castilla, esta casa rural tiene piel marinera y sabor manchego.

Place du Port
Pablo Sarabia

Juan Solís y Olga Mediano vivían en Los Ángeles, donde trabajaban, él como modelador de personajes para cine y publicidad y ella como médico, y soñaban con tener una casa en un pueblecito de la provincia de Guadalajara, de donde proceden. Por eso, cuando regresaron a España inciaron la búsqueda hasta dar con Alocén, un destino que les enamoró “por lo cuidado que estaba, lo auténtico que era y por sus espectaculares vistas al pantano de Entrepeñas” —nos cuenta Juan—.

La casa, originaria de 1920, también fue un flechazo; había sido rehabilitada en 2008 como hotelito y ellos la transformaron en un alojamiento rural con seis habitaciones a finales del 2016; para ello hicieron una reforma que les permitió adaptarla a las necesidades de su nueva identidad. La obra se centró en devolver todo el protagonismo a los materiales originales de la casa y darle el carácter del que hoy presume. La decoración corrió por completo a cargo de la pareja; Juan es un auténtico artista y diseñó desde el logo del alojamiento hasta los singulares llaveros de madera con el nombre de cada habitación o la delicada serigrafía de los vasos. “No seguimos un estilo determinado —nos explica— mezclamos lo antiguo, lo nuevo, los recuerdos…

La clave de la atmósfera de Place du Port es la mezcla, el hilo conductor es el enclave natural y la influencia del pantano.” Cuando le preguntamos por la procedencia de algunos de los objetos que pueblan las diferentes estancias nos dice que los compraron en sitios diversos, principalmente por Internet, pero también son muchos los recuerdos que viajaron con la familia desde Inglaterra y Estados Unidos. La mayoría, no obstante, son piezas recuperadas, algunas incluso creadas por ellos, como varias lámparas que Juan ha diseñado con maña e ingenio, haciendo gala de su buen gusto y de su amor por lo auténtico.

Realización: Pilar Perea

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¿Qué tomamos?
Pablo Sarabia

La planta baja de uno de los edificios alberga un porche con cocina; así, como la casa rural se alquila entera, se pueden hacer barbacoas y comidas al aire libre sin problemas de espacio. Las mesas y sillas de metal, tipo bistró, combinan blanco y azul, dos colores muy presentes en la decoración, como un guiño a su nombre e inspiración marinera.

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Tomar tierra
Pablo Sarabia

En el amplio patio de la vivienda, compuesta por dos edificios, hay una agradable zona que resume el encanto de Place Du Port. Madera y piedra se combinan a la perfección y se animan con farolillos, plantas y textiles entonos neutros. Sencillo y encantador.

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En perfecta simetría
Pablo Sarabia

Los baños, muy diferentes, reúnen todos los requisitos para sentirse como en casa: ducha o bañera, toallas y zapatillas, productos de aseo… Este destaca por sus llamativos revestimientos y mosaicos.

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En suite
Pablo Sarabia

Todas las habitaciones son dobles y cuentan con su propio cuarto de baño. Esta se denomina Cruz del Sur y está presidida por una estupenda cama con dosel de forja. En el techo, la lámpara con polea es un diseño de Juan Solís. Los dormitorios, seis, están todos ubicados en una de las casas, tres arriba y tres abajo, y sus nombres evocan escenas marineras y locales.

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¡Todas diferentes!
Pablo Sarabia

Cada habitación tiene su peculiaridad. Esta, denominada El Capitán, con vistas al pantano, cuenta con un cabecero en forma de biombo. El resto de muebles, muy sencillos, contrastan con la pared, pintada en azul añil.

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Marinero en tierra
Pablo Sarabia

Soprendente en un alojamiento de interior, el ambiente costero está muy presente en la decoración, en honor al nombre de la casa. El motivo, la proximidad del pantano, que desde Place du Port se divisa casi como un mar en calma. El guiño a la costa inspira este rincón de la terraza de uno de los dormitorios; al fondo, el reloj del ayuntamiento, en la plaza.

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Con todo detalle
Pablo Sarabia

La casa, que conserva la estructura original de piedra y las vigas de madera, se ha embellecido con piezas únicas. La bicicleta retro con alforjas de piel nos da la bienvenida en el patio.

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Patio de luces
Pablo Sarabia

El amplio patio cuenta con una cubierta acristalada, que se abre o cierra en función de la temperatura exterior, y con velas de sombra. Así se puede disfrutar de este agradable espacio durante cualquier época del año. La casa está compuesta por dos viviendas, en origen separadas, una alberga las zonas comunes y la otra, los dormitorios y una pequeña bodega.

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Diseños con encanto retro
Pablo Sarabia

Las piezas de menaje resultan muy acordes también con el ambiente vintage de la casa. En el patio, un atractivo cartel con tipografías invita al mojito en las jarritas mason jar.

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¡Todos a la mesa!
Pablo Sarabia

En Place du Port pueden alojarse hasta doce personas, por lo que el comedor debía ser generoso. La mesa, diseñada por los propietarios, está compuesta por lamas de madera y estructura metálica.

Sobre el aparador se realizó una original composición de fotos y obra gráfica enmarcada, que simula la clásica galería de instantáneas familiares de las casas de pueblo. La máquina de escribir antigua, o la colección de botellas añaden encanto y personalizan el espacio.

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Bienvenida
Pablo Sarabia

El exterior de la vivienda, ubicada en el centro del pueblo, muestra la clásica arquitectura castellana, con un portón de madera y muro de piedra. El nombre de la casa, Place du Port, aparece rotulado en el travesaño.

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Centro de reunión
Pablo Sarabia

En la primera planta, sobre el porche, se ubican la zona de estar con cocina integrada y un amplio comedor, ideal para reunirse en los días más fríos.

Sofá de piel y metal, de Maisons du Monde. Frigorífico de diseño retro, de Smeg. En la pared, el diseño del logo de la casa fue obra de Juan Solís, el propietario de Place du Port.

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Estanque escondido
Pablo Sarabia

Bajo la escalera, el rumor del agua delata la existencia de un atractivo estanque con peces de colores. Se trata de uno de los encantadores rincones del patio, en el que se ha cuidado hasta el más mínimo detalle decorativo.

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Tomar tierra
Pablo Sarabia

En el amplio patio de la vivienda, compuesta por dos edificios, hay una agradable zona que resume el encanto de Place Du Port. Madera y piedra se combinan a la perfección y se animan con farolillos, plantas y textiles en tonos neutros. Sencillo y encantador.

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