Hotel boutique Jardí de Ses Bruixes

Este hotel boutique esconde una esencia modernista que lo hace único y lo convierte en alojamiento ideal para descubrir Menorca.

Esta bonita casa señorial del siglo XIX tiene una historia que merece ser contada: el edificio se encuentra en pleno centro de Mahón y desde su construcción, en el año 1812, hasta principios del siglo XX perteneció a una familia de renombre, los Mercadal, quienes tras el crac del Banco de Mahón tuvieron que venderla.

Fue entonces cuando la adquirió Sebastián Sapiña Femenías, quién encargó la primera reforma a su primo, Francesc Femenías Fábregas, considerado como el mejor arquitecto de la isla, y que adaptó la construcción al modernismo catalán. Los Sapiña vivieron en la casa casi durante un siglo, hasta que a finales de los años 90, el arquitecto Nando Pons y su mujer, Ana Sánchez-Rodrigo Wickers, compraron la propiedad para instalar allí su estudio de arquitectura.

Durante 15 años fue el lugar de trabajo de Nando, hasta que en 2013 la pareja decidió convertir el despacho en un moderno y acogedor hotel boutique: Jardí de Ses Bruixes. Las obras de restauración duraron un año y se respetó al máximo la estructura original de la casa. De la decoración se encargó Ana: “todo está muy pensado y cuidado, hasta el más mínimo detalle”. Los muebles se compraron en anticuarios y tiendas de la isla; los complementos, en ferias de decoración, y muchos detalles los adquirió ella en sitios web.

A ellos se unen los detallitos que la pareja recopila en sus diferentes viajes; un juego de té en Camden Town, moldes de pasteles antiguos de cobre en mercadillos de Bretaña y Alsacia… Ese interés por rodearse de piezas que den personalidad a la casa se refleja también en los cuadros y esculturas repartidos por distintos puntos de este hotel boutique. Encontramos creaciones de artistas locales, menorquines o gente que vive en la isla desde hace 25 años, como Francesc Florit Nin, Carlos Gomila,
Jorge Fernández Alday o Laetitia Lara.

Datos de interes:

Dirección: El Boutique Hotel Jardí de Ses Bruixes se encuentra en el centro de Mahón, en San Fernando, 26.

Teléfono: 971 363 166.

Web: info@hotelsesbruixes.com www.hotelsesbruixes.com

Precios: Dispone de 8 habitaciones dobles, divididas en 5 categorías diferentes: Suite Gran Terraza, con terraza privada; Suite Loft Deluxe, con chimenea; Noble, de techos altos; Deluxe, adaptada para huéspedes con necesidades de movilidad especiales, y Gran Confort, dos habitaciones que se pueden reservar conjuntamente. Sus precios, desde 120 € por noche, varían según el tipo de habitación y la temporada. Se puede reservar desde su web.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Patio interior de piedra

Uno de los espacios más hermosos del hotel boutique Jardí de Ses Bruixes es el patio interior de piedra, con unos radiantes naranjos. Se decoró con mesas de hierro forjado y mármol, y sillas estilo Thonet, de madera torneada. Es el ambiente perfecto para desayunar o tomarse una copa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Fachada del hotel

La fachada fue construida en 1812 y reformada por el arquitecto menorquín Francesc Femenías Fábregues cien años después.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Lámpara de lágrimas

Sus tonos ocres y turquesas otorgan una atmósfera muy mediterránea a este elegante y coqueto hotel de tan solo ocho habitaciones.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La jarra como florero

Detalles de carácter rústico otorgan una atmósfera relajante.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Vitrinas para exponer detalles

Se reubicaron ventanas y puertas en otras zonas del edificio o del patio; se aprovecharon las antiguas vigas para hacer el suelo del comedor exterior; se adornó la medianera con tres de las antiguas ventanas de guillotina, a modo de pequeño homenaje, y con las otras ventanas se realizaron vitrinas para exponer detalles y regalos que están a la venta.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Taburetes de madera y fibra natural

En las obras de restauración se respetaron elementos originales de esta construcción
del siglo XIX.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Sillones clásicos tapizados en capitoné

En el patio interior se creó una zona chill out para disfrutar de un atardecer tranquilo. Para su decoración se eligieron piezas de distintos estilos y materiales diferentes: sillones clásicos tapizados en capitoné, muebles de madera de líneas simples, con un diseño contemporáneo, y detalles en fibras vegetales.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Habitación Noble

La habitación Noble es una de las 8 del hotel boutique. Éstas se distribuyeron en las tres alturas de la casa para respetar al máximo la estructura original. Todas tienen una cama de 1,8 m que se convierte en dos individuales, aire acondicionado, conexión Wi-Fi y televisor de pantalla plana.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Encimera en madera de castaño

Los baños de las habitaciones destacan por sus generosas dimensiones. En su decoración, se apostó por un atractivo contraste entre lo antiguo y lo moderno, con duchas de microcemento y encimeras realizadas en madera de castaño.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Salón con chimenea

En la planta baja hay un salón con chimenea y un escritorio con un ordenador a disposición de los clientes. Gracias a la combinación de muebles de madera, antigüedades y cuidados detalles en cada rincón, se lograron ambientes tradicionales, muy acogedores. 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Telas lisas y tonos suaves

En las habitaciones se consiguió un efecto relajante y armónico con telas lisas, en tonos suaves. Se jugó con tonos neutros en la ropa de cama y las cortinas, y, en algunos casos, se añadieron pinceladas de color rojo, verde, azul o marrón en los plaids.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Jardí de Ses Bruixes Café

En un salón modernista de la planta baja se ubicó el Jardí de Ses Bruixes Café. Un cálido y acogedor espacio con chimenea de piedra y chandeliers de cristal donde, además de disfrutar de un buen café o té acompañado de pasteles caseros, es posible almorzar algunas de las propuestas del día, ya sea una sopa o crema, ensaladas, quesos y embutidos o bocaditos apetecibles.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Hoteles