Recibidores: Cálida acogida

Testigo mudo de tus idas y venidas, el recibidor es mucho más que una zona de paso. Encuentra ideas en estos ambientes decorados con estilos diferentes, que tienen en común su sentido práctico.

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Un recibidor conectado

El recibidor se comunica con el estar directamente, sin puerta, para ganar luminosidad y amplitud. Una solución para optimizar el valioso espacio de la entrada, que se convierte en un ambiente más del salón. Para mantener la privacidad en la zona de estar, en esta casa, reformada por los arquitectos Mercedes Lizandra e Ignacio Díaz-Agero, se levantó un tabique corto y un murete. La consola es de un anticuario mallorquín. Lámpara, de Luz y Ambiente. Perchero de diseño y librería blanca, de Batavia. Alfombra, de Berberia.

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Un recibidor en el espacio justo

Un plus de calidez, cuando la escalera ocupa parte de la entrada, es utilizar las texturas de las maderas envejecidas y las pieles. Recurrir a tonalidades claras, cuando haya un mueble voluminoso como esta gran vitrina, de Carina Casanovas, es un acierto para crear sensación de amplitud. En la puerta, un detalle retro: un colgante con corazón de bronce, de Lou & Hernández. Cestas, velas y alfombras; todo, de Ikea.

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Funcional y en línea

A continuación de la puerta sí cabe una balda y varios percheros. Un mueble auxiliar, que es banco y tiene capacidad de almacén, no obstaculiza el paso. Las fotos familiares o los garabatos enmarcados de los peques hacen más acogedor el ambiente. ¿Qué guardar/ocultar en las cestas? Si quieres conservar el suelo en excelente estado, guarda ahí las zapatillas de estar en casa: evitarás que el calzado, con restos de tierra en la suela, lo arañen a diario. De Ikea: baldas Ekby Jarpen (18,50 € c/u); percheros (5,99 €/dos); banco Molger (29,99 €) y alfombras (8,99 € c/u).

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Hogar, dulce hogar

Las flores en esta pared transmiten frescura. Evita una entrada triste o desangelada con una decoración que levante el ánimo. Un ambiente acogedor te espera cada día cuando vuelves y ofrece una cálida bienvenida a familiares y amigos. Aporta aún más encanto la armónica composición realizada con piezas de ayer, como la loza antigua, similar en Pomax, y un espejo y una cómoda que muestran las huellas del paso del tiempo, real o no. Papel Lamorna, de la colección Maycott, de Sanderson Home (65,82 €/rollo en Gancedo).

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Un recibidor versátil

Esta consola exenta, realizada a medida y con espejo incorporado, oculta a la vista, desde la entrada, un rincón de trabajo. Una opción perfecta para los distribuidores amplios de las casas antiguas, ya que les dota de funcionalidad. Mueble y reforma, de la arquitecta Vanesa García Calvo. Lámpara Lumiere, de Foscarini. Sillas Egoa, de Stua.

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Sin tabiques ni puertas

Un ejemplo que muestra la tendencia en decoración: eliminar o reducir al máximo las zonas de paso y el recibidor. Unificar entrada-salón-comedor-cocina es un reto. La distribución del mobiliario, las alfombras e incluso la iluminación son clave para delimitar cada ambiente. Solo quedan las paredes realmente imprescindibles. Interiorismo, del estudio Marina Diseño. Aparador similar, de BoConcept.

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Un extra de almacén

Una escalera que, por su amplitud y elegante diseño, es protagonista en este recibidor. Junto a ella, un sillón y una puerta que convierten el espacio bajo los peldaños en una zona de almacén. Conviene que el acceso a ese cuarto no se haga a través de un vano demasiado estrecho, pero tampoco tan grande que, al abrir la puerta, ésta sea un problema. La idea de colocar un asiento de traslado fácil es un acierto. Arquitectos, Mercedes Lizandra e Ignacio Díaz-Agero.

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Con perspectiva

Con la reforma de esta casa se cambió radicalmente el recibidor. Ganó metros útiles al unirlo con el pasillo pero, además, como la primera estancia se delimitó con paneles acristalados y correderos, su profundidad visual aumentó. Hasta el recibidor, sin ventana, llega la luz natural del salón, situado al final del pasillo. En esta vivienda, la habitación acristalada, que se utiliza como despacho, tiene un cerramiento con cuarterones de suelo a techo que combina hierro y cristal de seguridad. Con sus puertas abiertas, la circulación en la vivienda es mucho más fluida; con ellas cerradas, se mantiene la conexión visual. Interiorista, Ricardo de la Torre.

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Recibidor con carisma

La fusión de estilos conjuga la tradición oriental con un print animal. Un plus: recuperar los elementos originales de la construcción, techo de bovedillas y pilares y vigas de madera. Reforma y decoración, Isabel Quesada. Armario de boda chino, de Becara. Lámpara Col, de Luján + Sicilia. Alfombra, de Quesada

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Recibidor rústico

Un ambiente acogedor que rememora la esencia del estilo rtico y se funde con el paisaje. El perchero y el reloj, antiguos y adquiridos en El Rastro madrile, son clave en este recibidor con estor, ventana y vigas en total armon con el exterior. La alfombra, comprada en un mercadillo marroqu dinamiza la decoraci y aporta una dosis extra de calidez y color. Interiorismo, del estudio Mamo.

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Mix de tendencias

¿Qué pinta Marilyn Monroe en un recibidor rústico? Mucho. Es el contrapunto colorista de vanguardia en un ambiente con carpintería y solado tradicionales.Las célebres serigrafías de Andy Warhol, en gran formato, son punto focal y tienen un impacto increíble en la entrada. En contraste con este icono de la modernidad, la mesa y el perchero, que proceden de anticuario, la maleta retro, adquirida en Vintage 4P, y la exótica alfombra, de vibrante cromatismo, de Berberia. Rehabilitación, Joaquín Díaz.

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