Soluciones para ganar una librería

Siempre viene bien tener una librería más en casa, pero conviene elegir el lugar adecuado y un buen diseño para no recargar el espacio.

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La superficie de este medio tabique se aprovechó con baldas ligeras, sin recargar el espacio.

En este tipo de tabique, que separa dos ambientes y está tan cerca de la ventana, una librería convencional habría recargado la zona. Para evitarlo y aprovechar toda la pared, se colocaron varias baldas con un diseño depurado, ligero y moderno; no están fijadas a la pared mediante escuadras, sino por medio de herrajes que quedan ocultos. Baldas, de la firma Kartell. Decoración, de Mariana Complementos de Diseño.

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Detrás de una puerta hay un valioso hueco para colocar una librería que puedes diseñar tú.

En esta habitación, la librería ocupa el retranqueo creado por un armario empotrado. Aunque parezca una librería de varias baldas, no lo es; está formada por tres módulos rectangulares de igual medida. Como entre ellos se dejó la misma separación, su diseño es simétrico y equilibrado. En las tiendas Fly hay módulos similares, modelo Tootsie, en nueve colores (39 e) en 38 x 35 x 42 cm.

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Si tu sofá no está junto a la pared, detrás del respaldo puedes poner un mueble bajo con capacidad para tu colección de revistas.

Conviene que las medidas de este mueble sean proporcionales al sofá. No debería ser más alto, pero sí casi tan largo como el sofá, y en cuanto a su diseño, puede ser con puertas con huecos, como en este caso. Mueble para revistas y aparador junto a la chimenea, diseñados por el arquitecto Javier Claros.

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En los laterales de la cama también hay hueco para poner una librería extra.

Lo habitual es aprovechar como zona de almacén el espacio debajo de la cama, pero ¿y los laterales? Si tienes una cama de estilo actual, esta solución te interesa porque la puedes adaptar a tu dormitorio. Sólo tienes que elegir un módulo alargado con dos o tres divisiones, y con poco fondo, de 15 a 20 cm, para que sea cómodo salir de la cama. Piensa que su altura se debería adaptar al diseño de la cama y la altura del colchón. Conviene que este módulo-librería tenga el mismo acabado que la mesilla y el cabecero, para que el conjunto resulte equilibrado y armónico. Mueble realizado a medida por un carpintero.

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El tramo de pared debajo de la ventana es perfecto para una librería suspendida.

La de esta imagen está formada por dos baldas sobre las que se colocó cristal cortado a medida, que conviene que sea biselado. Las baldas pueden ser de obra o de placas de yeso laminado, en blanco o en cualquier color que entone con la decoración. En este ambiente, además, cumplen otra función: disimulan un radiador blanco, alargado y horizontal que hay debajo. Las medidas de este tipo de librería varían en función del tamaño de la ventana y su fondo, según el uso que vayan a tener, para libros, música...

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