Espejos para decorar el dormitorio

En el dormitorio o en el vestidor, colgado o apoyado en el suelo... Los espejos además de imprescindibles son un objeto de alto valor decorativo.

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Espejos en el cabecero

Los espejos se adaptan a muchísimos soportes, no sólo a marcos y molduras. En este caso, unas puertas antiguas recuperadas se convierten en un original bastidor para tres lunas. La creatividad y el deseo de personalizar la decoración se premian con un resultado sorprendente. Este dormitorio se transforma en un ambiente de aire bohemio con un espejo original, con el que, además, se gana profundidad visual. Las puertas se pueden fijar a un tablero o no, basta con unirlas por detrás con varias grapas de carpintería. Decoradora, Ana Generó.

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Espejos en el vestidor

En pasillos y zonas de paso, los espejos son clave para crear sensación de amplitud y multiplicar la luz natural o artificial. En la foto, en un dormitorio orientado hacia la terraza, se crearon dos ambientes: zona de descanso, al fondo, y vestidor, en primer plano. El espejo de pared cumple su función principal sin obstaculizar la circulación: permite comprobar la imagen antes de salir y, además, refleja la abundante luz que procede del exterior. Su marco, liso y oscuro, armoniza con la tarima de wengué. Interiorismo, Francisco Domínguez.

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Un espejo con glamour

Un espejo de cuerpo entero colocado en un lugar inusual, detrás de la mesilla, crea un ambiente más sofisticado en este dormitorio. Al mismo tiempo, se da más importancia a la mesilla, para equipararla con el elegante cabecero con capitoné. El detalle coqueto: la lámpara con cuentas plateadas, que se duplican en el espejo. Los tonos femeninos y el terciopelo dan sosiego a este ambiente, con mobiliario y decoración, de Ana Ros.

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Espejo en ángulo

Situado en una esquina del dormitorio, este espejo muestra otra perspectiva de la habitación, más interesante que la reflejada cuando se cuelga en la pared, como un cuadro. Si quieres un gran cambio en la habitación, sin invertir demasiado... elige un modelo de formato grande, sin moldura, sólo biselado, y sitúalo en una esquina, sin obstaculizar el paso; así además, optimizas un rincón habitualmente desaprovechado.

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Hacia el techo

Con los dos espejos un poco inclinados, el techo de esta habitación parece más alto. Si se hubieran orientado hacia delante, el techo hubiera desaparecido y la distancia entre la pared y la cama habría resultado aún más escasa. Además, las lunas colocadas en vertical focalizan la atención, ya que son un elemento de ruptura que interrumpe la uniformidad del papel pintado en un llamativo color morado. Casi parecen sendas puertas de paso hacia otra habitación. Espejos enmarcados, de Horm. Papel de Élitis, con textura que imita la trama de un tejido.

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Efecto óptico

Este vestidor duplica su espacio por arte de magia con un espejo de cuerpo entero situado al fondo: más sensación de amplitud y también mayor luminosidad. Colocar el espejo centrado respecto a la puerta consigue el efecto inmediato de profundidad visual. Asegúrate de que te agrada lo que va a reflejar, ya que lo verás dos veces. En un vestidor deberás organizar todos los complementos en cajas, si no quieres dar impresión de caos total. Estantes y cajoneras, de Ikea. Ropa, de Benetton y Sisley. Reforma realizada por Diseño y Detalle.

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