Un encantador dormitorio en rosas y verdes... y un toque de glamour

¿Te parece difícil esta combinación? Pues todo lo contrario. Este juego cromático entre opuestos es elegante y glamuroso. He aquí la muestra.

Dormitorio en verde y rosa
Hearst

Rosa, elige variantes empolvadas

Las tonalidades más suaves y delicadas son muy apropiadas para dar color a dormitorios y espacios íntimos. El rosa y sus “declinaciones”: tiza, bebé, salmón, lush (el puf, de Meraki), aportan luz y tranquilidad. El movimiento lo pone el cabecero, diseñado por Deleite Desing, y pintado en rosa palo. Además, los textiles, en esta gama cromática, tienen una textura agradable, como sucede en la cama vestida con lino, algodón y terciopelo, la sensación envolvente y acogedora se refuerza.

Verdes, azules y dorados

Los dos primeros son colores fríos e intensos. Aquí tiñen los cojines y quedan de maravilla con el rosa y el salmón. Añaden la fuerza decorativa necesaria al ambiente. Si el verde y el azul son oscuros, el contraste es magnífico, con un resultado elegante y sofisticado, como se puede ver en la imagen. Los chispazos de dorado, otro tono cálido al igual que el rosa, en pequeñísimas dosis, añaden brillo, crean pequeñas llamadas de atención. El conjunto cromático no puede ser más efectista.

Hearst

Y ahora inspírate en estas piezas para copiar el estilo en tu dormitorio.

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