Un dormitorio para jugar a las muñecas

La combinación de rosa y verde pistacho, muy fresca y atractiva, es un recurso estupendo si se quiere huir del clósico dormitorio para una niña. El complemento ideal son los divertidos estampados animales.

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El mobiliario blanco,

y el predominio de este color en los revestimientos, sirve de base para jugar con una paleta que mezcla rosa, azul y verde pistacho. El resultado es un dormitorio coqueto, con espacio de almacenaje, pensado para cuidar al bebé en sus primeros años de vida. La variedad de telas aporta riqueza al ambiente general. Cuna Tablas, de Pili Carrera, en DM laqueado en blanco (371 €). Mide 1,20 x 0,60 m. Lámpara de techo, de El Baúl (95 €). Alfombra verde de lana, de Cuarto Color (140 €).

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Debajo de la ventana se colocó una cómoda con cajones laqueada en blanco.

Uno de los compartimentos oculta una barra para las prendas del bebé, demasiado cortas para colgar en el armario. Este modelo, de The White Store, es muy apropiado para adaptarlo a las necesidades del niño cuando crezca. Mide 98 x 52 x 95 cm y su precio es 899 €.

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El papel en las paredes del dormitorio.

Una de las paredes más largas se decoró con un papel de rayas que mantiene la luminosidad predominante, pero introduce una delicada nota de color. Cuadro, de venta en El Baúl (143 €).

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Las ventanas del dormitorio se vistieron con un divertido estor.

La tela que se escogió para confeccionar el estor, coordinada con la chichonera, reproduce unos divertidos motivos infantiles en los mismos colores que el papel. Tela modelo Butterfly, de la firma Camengo (24,30 €/metro).

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El armario.

Con puertas de cuarterones de cristal, como la cómoda, para ocultar su interior se colocaron unos viillos en rosa. Armario, de The White Store (1.270 €).

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Los muebles básicos, muy funcionales, se adosaron a las paredes; en el centro se situó una butaca mecedora para los papás del bebé.

1 LA CÓMODA. Al colocarla debajo de la ventana se saca partido a un espacio que siempre resulta complicado aprovechar. 2 LA CUNA. Situada a la izquierda, según se accede al cuarto, cuando el bebé crezca, se puede sustituir por una cama sin alterar la distribución. A sus pies está el armario. 3 LA BUTACA. Es necesario contar con una butaca cerca de la cuna durante los primeros meses. Aquí se situó en el centro del cuarto y, más adelante, se puede quitar para que el niño pueda jugar.

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