El personal cuarto de un adolescente

Gris, naranja y blanco es el trío de color elegido por este adolescente, quien ha hecho de su cuarto un refugio privado decorado a su gusto.

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Cama en altura

Una cama en altura es la pieza principal de este cuarto juvenil. En la parte inferior se dispuso una zona de relax y lectura, que también se utiliza como cama adicional para recibir visitas. Cama, de Maisons du Monde. Manta de estrellas y cojín marrón, de Lexington. Los cojines naranjas y la guirnalda se confeccionaron con un tela de Designers Guild, en La Mandrágora.

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Mesa de hierro

El hueco que quedaba libre entre el armario ropero y el ventanal se aprovechó para organizar un sencillo rincón de estudio con el mobiliario preciso: una mesa y una silla. En la pared se colgaron un estante y un mapa. Por la puerta acristalada se accede a un patio exterior donde jugar. Mesa de hierro, de Maisons du Monde. Silla, de Mimub.

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Un toque personal

El blanco y los tonos pastel de la niñez dan paso a colores más intensos en la etapa de adolescencia. El propietario de este cuarto eligió un gris en las paredes y complementos en naranja, que dan profundidad y dinamizan el ambiente.

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Baldas estrechas a modo de mesilla

Junto a la cama y, a modo de mesilla, se colocaron unas baldas estrechas que exhiben unos carteles decorativos. Del techo cuelga un móvil con postales de Tintín. Una lámpara de pie ilumina las horas de lectura, tanto en la cama como en la butaca. Móvil y postales, en Mapas y Compañía. Silla Acapulco, de Maisons du Monde. Lámpara de pie, de Ikea. Alfombra de dibujos étnicos, de Ixia, en La Mandrágora.

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Guirnalda en naranaja y gris degradado

Hay que liberarse de los viejos dictados que aseguraban que flores y rayas no podían ir juntos. Aquí se mezclaron en la ropa de cama y lucen así de perfectos. La guirnalda en un naranja y gris degradado fue diseñada por Ana Belén Rodríguez, madre del joven, siguiendo sus directrices. Ropa de cama, de Lexington

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Con zonas de estudio y relax

El descanso y los deberes marcan la pauta de este dormitorio rectangular que cuenta con el plus del acceso a un patio exterior, reservado para juegos.

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Pasillo decorado

¿El estilo se hereda? Parece que sí. La dueña de la casa descubrió este mural con árboles, de Masol Córdoba, y decoró una zona difícil: el pasillo distribuidor. ¡El éxito fue rotundo!

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Plano de distribución del cuarto

1. ALMACENAMIENTO. El amplio armario ropero ocupa todo un frente de la habitación. Dividido en puertas y cajones, destaca por sus frentes lacados en blanco, a juego con la puerta de acceso, y la ausencia de tiradores.
2. RINCÓN DE ESTUDIO. Es la mínima expresión, pero suficiente para colocar una mesa y una silla. Una balda superior sirve para colocar el material necesario para el estudio, como bolígrafos, libros y diccionarios.
3. ZONA DE DESCANSO. Frente al armario ropero se situó la cama en altura y, a nivel de suelo, se colocó una zona de relax. A su lado, una butaca y una lámpara de pie invitan a la lectura. A los pies de la cama se dispuso una estantería con baldas. Una puerta acristalada da acceso a un patio que se utiliza como rincón lúdico al aire libre.

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