Un dormitorio en la buhardilla

Parece sacado de un cuento, pero este dormitorio se encuentra en un viejo desván familiar reformado. Un espacio polivalente donde imaginar mil aventuras.

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Un amplio dormitorio

Para mantener la esencia de las antiguas buhardillas, se instaló un entarimado envejecido color miel. Un banco corrido en forma de L hace las veces de gran sofá o de cama, según necesidades. Parqué, de Pavimentos Sant Eusebio. Alfombra, de Gra. Cojines, fundas y pufs, de Patchmon.

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Dormitorio en blanco y rojo

Aunque se mantuvo el blanco como color base (la madera de pino está pintada con barnices al agua), en la decoración se jugó con el color rojo, propio de las casas de montaña. El interior se planteó como un espacio amplio, flexible y polivalente.

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Zonas de almacén

Contar con un espacio amplio y cerrado para almacenar juguetes, ropa de otras temporadas, zapatos, etc... es todo un lujo. En este altillo se aprovechó la zona menos luminosa para que los niños guardaran puzles, libros y juegos de mesa una vez terminaran su tiempo de ocio. Tras la puerta, la habitación queda perfectamente camuflada.

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Zona de estudio

Se aprovechó la luz natural que entra por la ventana para colocar el rincón de trabajo, formado por un escritorio antiguo heredado y una silla blanca, de Ikea. Un par de maletas de mimbre, colocadas una sobre otra, cumplen doble función: decorativa y de almacenaje.

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Focos de luz

Para facilitar las lecturas nocturnas se dispusieron en la pared unos focos, de Avanluce. Situados en los extremos y en el centro del banco corrido, justo coinciden con los cabeceros de las improvisadas camas. Para mayor comodidad se agruparon varios cojines rojos, y un par de baldas blancas sirven de estanter y de mesilla.

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Cuarto de baño

En un nivel más alto se situó el cuarto de baño, al que se accede por un doble escalón. En él se siguió el mismo criterio estético y cromático: madera para la encimera; tono blanco en lavabos, inodoro y bañera, y rojos en pavimento y accesorios. Gresite y lavamanos, de Vía Cerámica. Griferías de Bossini Cristina, en Tono Bagno. Foco, de Avanluce.

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Plano y distribución del dormitorio

Una distribución equilibrada
La arquitecta Cristina Carbonell reformó esta antigua buhardilla de montaña concebida como un espacio de descanso, juegos, almacenamiento y aseo.
Precios orientativos

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